Tras un annus horribilis en el mercado de tabaco español, con la entrada en vigor de la ley antitabaco, una guerra de precios y una caída del 30% de los márgenes del sector, Philip Morris y Altadis han decidido afrontar la llegada de 2007 con buen pie, es decir, con una subida de los precios en sus principales marcas.
Ambas compañías, que en conjunto suman más del 60% del mercado, han comunicado al Comisionado para el Mercado de Tabacos una subida media de 0,20 euros en sus enseñas más conocidas, según fuentes del sector.
El incremento, que situará en 2,95 euros el precio de la cajetilla clásica de Marlboro, la marca más vendida en España con una cuota del 17%, será efectivo a partir de hoy, si se publica en el Boletín Oficial del Estado. En el caso de Altadis, su marca líder, Fortuna, se situará en 2,40 euros.
Aunque la gran mayoría de los fumadores no compartirán esta impresión, para las tabaqueras la actualización de tarifas, entre un 4,7% y un 11%, supone iniciar el ejercicio con una normalización del mercado y abrir la puerta a una recuperación de sus márgenes. Hasta septiembre, el beneficio de Altadis cayó un 20%, mientras que Philip Morris ya anticipó en enero un impacto negativo en los resultados del ejercicio por la situación del mercado español.
En 2006, la dura competencia en el mercado español ha llevado a las compañías a una guerra soterrada de precios a costa de asumir contra sus resultados las tres subidas de impuestos sobre el tabaco aplicadas desde septiembre de 2005.
Sin sorpresa
En el sector, la subida de precios anunciada no ha pillado por sorpresa. Tras el último incremento del impuesto mínimo aprobado por el Gobierno el pasado 10 de noviembre, todas las grandes tabaqueras subieron los precios de sus marcas más baratas, hasta una media de 2,10 euros.
Este movimiento obligado fue anticipado por los expertos como un primer paso para una posterior subida de las principales marcas, dado que las empresas siempre suelen mantener el mismo diferencial de precio entre las enseñas más baratas y las más caras. La gran incógnita era quién, cuándo y cuánto se producirían los primeros movimientos. Tras los pasos dados por Philip Morris y Altadis, el sector da por hecho que, a lo largo, de los próximos días el resto de compañías irán ajustando al alza sus tarifas.
Aunque los dos grandes del sector han coincidido en el tiempo en comunicar su revisión de precios, su política ha sido ligeramente diferente. Philip Morris ha demostrado que quiere recuperar el tiempo perdido, confiar en el valor de sus marcas frente a las de su misma categoría y alejarse de cualquier atisbo de bajo precio. Altadis, por su parte, ha decidido ser más cautelosa y ha optado por aplicar menores incrementos a sus enseñas.
El propietario de la marca del vaquero ha situado su tabaco más barato, Next, en 2,30 euros, frente a los 2,20 euros de Ducados Rubio de la hispanofrancesa. En el segmento de precio medio, la estadounidense también ha ido más allá y ha situado L&M, a 0,05 euros por encima de Fortuna.

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