Jáuregui llama a Batasuna a legalizarse para trabajar en un nuevo Estatuto, de A. Ormaetxea y M. Á. Fuentes en Expansión
El portavoz socialista en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, Ramón Jáuregui, hizo ayer un claro llamamiento a la izquierda abertzale para que abandone la “tutela de ETA” y vuelva a la arena política.
En su opinión, “nada les impide” hacerlo, ya que lo que se les exige es “los mismo que aceptamos los demás”, es decir, acatar la Ley de Partidos.
En declaraciones a Radio Euskadi, el histórico miembro del PSE-EE recordó a los dirigentes de Batasuna que si vuelven a la política podrán participar en la elaboración del Estatuto vasco, cuya reforma debería servir, en su opinión, para poner punto y final al llamado proceso de paz. Jáuregui cree que la participación de la izquierda abertzale en ese debate podría ser, además, “la percha” de la que el mundo de Batasuna podría agarrarse para “incorporarse definitivamente a la democracia”.
La reforma del Estatuto vasco permanece estancada desde que el Congreso de los Diputados rechazara la admisión a trámite del Plan Ibarretxe en febrero de 2005. Ni los nacionalistas del PNV ni los socialistas vascos están dispuestos a acometer el diálogo sobre el futuro político del País Vasco hasta que el proceso avance y el terrorismo desaparezca de forma definitiva.
Además, ambas formaciones consideran indispensable que la izquierda abertzale participe en ese diálogo. “El mundo de Batasuna debe incorporarse a la política y en ese marco cabe un diálogo político que puede formalizarse en un nuevo Estatuto, ése es el camino”, aseguró Jáuregui.
El diputado vasco no cerró la puerta a que el nuevo Estatuto incluya algún tipo de referencia al derecho de autodeterminación, aunque confesó que no se trata de una “cuestión fácil” ya que “las pretensiones de unos y otros” deberán ajustarse a “nuestro ordenamiento, las reglas, la Constitución”.
Proceso “sólido”
Sobre la marcha del proceso de diálogo con ETA, el socialista vasco aseguró confiar en su solidez, aunque confesó comprender a quienes “sospechan que se puede estar preparando una ruptura”, ya que “noticias como la aparición de un zulo de ETA” alimentan el pesimismo.
En esas noticias se basó Jáuregui para justificar que el Ejecutivo no haya llevado a cabo ningún “gesto” en favor del entorno de ETA: “El Gobierno tiene todo el derecho a inscribir esos gestos en su constatación de que ETA está decididamente abandonando la violencia”, lo que, a su juicio, no está ocurriendo ya que, después del verano, “se han puesto de manifiesto “signos inequívocos de lo contrario”.
Jáuregui cree que se va a vivir “una especie de pulso” entre el Gobierno y ETA en el que la banda terrorista intentará hacer notar su presencia. Insistió en que ETA se encuentra “como en el puente de mando de esta historia y no deja a la izquierda abertzale, a la expresión política que había reclamado un protagonismo, hacer tránsito a la política”.
Las declaraciones de Jáuregui no gustaron en la sede popular. El secretario ejecutivo de Política Económica y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, rechazó que reformar el Estatuto vasco sea la fórmula idónea para acabar con el terrorismo e incorporar a la izquierda abertzale a la democracia de manera definitiva, ya que “la Ley de Partidos es la que hay que aplicar en un Estado de Derecho”.
Desde EA tampoco faltaron reproches para el diputado socialista. El secretario general de esta formación, Unai Ziarreta, acusó a Jáuregui de “faltar a la verdad y engañar” a los ciudadanos al hablar de la necesidad una reforma estatuaria cuando la aprobada por el Parlamento vasco en 2004 ni siquiera tuvo “posibilidades de negociación” en el Congreso.
