2006, año histórico. El cambio climático y el consecuente calentamiento global de la Tierra, que tan evidente ha sido este año, también parece que han dejado su impronta en la actividad empresarial.

En España, este fin de semana, se cierra un año al rojo vivo, en el que la bolsa, los cuarteles generales de muchas empresas y los despachos de las administraciones nacionales y europeas han vivido momentos incandescentes.

Los consecutivos récords bursátiles de los índices españoles han estado refrendados por la fiebre de transacciones corporativas que se han sucedido desde el comienzo de año.

El primer movimiento global llegó por sorpresa a finales de enero, cuando Mittal Steel presentó una opa hostil sobre su rival europeo Arcelor. El grupo indio se topó con las reticencias de los Gobiernos de España, Francia y Luxemburgo, principales países afectados por la opa.

El rechazo gubernamental a operaciones trasnacionales, como la de Mittal, que finalmente ha conseguido la aprobación, se ha repetido en varias ocasiones durante el ejercicio. Si ya se había anticipado en años anteriores, en 2006, el proteccionismo nacional ha recobrado fuerza frente a las autoridades comunitarias.

La actuación del Gobierno de Zapatero frente a la opa que E.ON lanzó en febrero sobre Endesa, mejorando en un 30% la de Gas Natural, tuvo su réplica en el Gobierno italiano, opositor acérrimo a la fusión de la española Abertis con la concesionaria de autopistas Austostrade. Reino Unido también se puso en pie ante el desembarco del grupo ruso Gazprom en su territorio.

Sin embargo, los arranques proteccionistas han quedado diluidos dentro la organización de la Unión Europea, que ha conseguido imponer sus postulados comunitarios en las operaciones empresariales, excepto en el caso de Abertis-Austostrade, que finalmente, decidieron romper este mes la operación de fusión que daría lugar al mayor grupo de infraestructuras del mundo.

La operación de Abertis no pudo ser, pero su intento forma parte de una tendencia generalizada entre las empresas españolas de entrada en el capital de grupos extranjeros. 2006 se ha caracterizado por la iniciativa española en tomar participaciones mayoritarias fuera de la fronteras, especialmente, en Reino Unido. El año 2006 comenzó con el cierre de la adquisición de la operadora móvil O2 por parte de Telefónica, por 26.00 millones de euros.

Pero, quizás, la sorpresa llegó en junio, cuando Ferrovial se hizo con el gestor de los aeropuertos británicos BAA, por 14.930 millones de euros. La otra gran operación española en Reino Unido se materializó en noviembre con la oferta de Iberdrola por la eléctrica británica Scottish Power, valorada en 16.400 millones. En las últimas semanas, Santander compró un 1,63% de Scottish Power.

Estas tres transacciones han sido las más cuantiosas, pero no son las únicas. El año que termina se ha caracterizado por cifras récord en fusiones y adquisiciones en todo el mundo. En el ámbito internacional, habría que destacar la fusión de Alcatel y Lucent, la adquisición de Schering por Bayer y la de Serono por Merck.

No obstante, las empresas españolas se han situado entre las más activas en operaciones. Sus movimientos superaron los 150.000 millones de dólares (115.000 millones de euros).

Para otras compañías españolas, la presencia internacional viene dada por su modelo de negocio global. Éste es el caso de Inditex, que en febrero de este año abrió su primera tienda en China continental, en Shanghai, y que en octubre inauguró en Valencia su tienda número 3.000. El grupo textil, que ya ha superado a H&M en facturación, comenzará 2007 con más establecimientos que su rival estadounidense Gap.

En el año que ahora termina, en España, ha habido dos sectores estrella por turbulencias y permanencia en las portadas de los periódicos, y porque, además, durante 2007 prometen seguir en la cresta de la ola: el sector eléctrico y el aéreo.

La adquisición de Scottish Power por Iberdrola, que se completará el próximo abril, ha sido la última operación del sector, pero 2006 ha girado en torno a Endesa.

El punto de inflexión llegó en febrero cuando el grupo alemán E.ON mejoró la oferta de Gas Natural y comenzó así una pugna del Gobierno español frente a Bruselas para dificultar la entrada de la alemana en la eléctrica. Cuando, en septiembre, el Ejecutivo se mostró dispuesto a eliminar la mayoría de las condiciones impuestas por la Comisión Nacional de la Energía a la oferta de E.ON, irrumpieron en escena las constructoras.

Acciona entró en Endesa, hasta alcanzar un 20%. ACS adquirió un 10,9% de Iberdrola, y Sacyr Vallehermoso ha completado esta semana una nueva compra de acciones de Repsol YPF, hasta el 20,01%. El objetivo de las tres compañías es llegar al 24,9%, tope máximo antes de la obligación de lanzar una opa.

En el sector aéreo nacional, la industria del bajo coste, que ya concentra una cuota de mercado superior al 30% en los vuelos entre Europa y España, fue el gran protagonista en 2006, al margen de la inauguración de la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, el otro gran acontecimiento del año en el sector. Por un lado, el lanzamiento de Clickair, la compañía low cost impulsada por Iberia, representó una revolución sin precedentes en el mercado de vuelos baratos, hasta el punto de condicionar completamente las respectivas estrategias de sus competidoras nacionales y europeas.

Vueling, la empresa participada por Apax Parterns y el Grupo Planeta, se vio obligada a adelantar un año su salida a bolsa, que tuvo lugar a principios de diciembre.

EasyJet y Ryanair, los gigantes europeos de los vuelos baratos, contraatacaron con la implantación de sendas bases de operaciones en Barajas.

El ejercicio estuvo también marcado por los conflictos laborales en Iberia. En plena temporada de verano, el sindicato de pilotos Sepla realizó una huelga de tres días, que, sin embargo, se vio empequeñecida ante el colapso, semanas después, del aeropuerto de El Prat por parte de los trabajadores de tierra de la Iberia, en protesta contra la decisión de Aena de retirar a la primera aerolínea nacional su licencia del handling en el aeropuerto de El Prat.

Sin embargo, estos acontecimientos pasan a un segundo plano cuando se comparan con la crisis de Air Madrid, ya catalogado como el mayor escándalo en la historia de la industria aérea española. Durante meses, el Ministerio de Fomento sometió a la aerolínea a una exhaustiva investigación en torno a la gestión del mantenimiento y la seguridad de sus aviones, que concluyó con el cese de las operaciones de la polémica aerolínea en plena temporada de Navidad.

Televisión e Internet

Para las telecomunicaciones, 2006 ha sido un año de lanzamientos. Si, en octubre, Amena, la operadora móvil de France Télécom en España desapareció para dar paso a Orange, la marca global móvil del grupo francés; en diciembre, nació Yoigo, el cuarto operador de telefonía móvil, propiedad de TeliaSonera.

En televisión analógica, destaca la aparición de una nueva cadena La Sexta, aunque lo más relevante es el despegue de la televisión digital terrestre (TDT) y la irrupción de Internet como medio de distribución de contenidos. El poder de la red se confirmó el pasado octubre cuando Google compró YouTube. Además, mientras el consumo de televisión ha caído en el año un 6,6%, los accesos a Internet crecieron un 25%.