LA RUEDA
La ministra de Fomento advirtió ayer a las compañías aéreas que en materia de la seguridad tendrá "tolerancia cero". Razonable, piensa una, teniendo en cuenta que es un sistema de transporte en el que te lo juegas a todo o nada cada vez que cruzas la línea de embarque. Eso sí, si encuentro en internet un vuelo a Verivistán a 15 euros, lo compro inmediatamente, aunque no sepa dónde está ni me interese nada averiguarlo.
¿Y qué hay de las drogas? Tolerancia cero, por supuesto. Eso sí, si sacamos del cesto el vermut del mediodía, el vinito en la comida, la copa posterior con los amigos y el brindis con cava, que es Navidad.
Y si fumas... tolerancia cero con el humo, faltaría más. Eso sí: ¿es comprensible que te prohíban un cigarrito cuando estás de guateque con los amigos? ¡Qué razón tiene Esperanza Aguirre! La ministra de Sanidad está empeñada en amargarnos la vida. Pero en Madrid los bares tienen ya, de nuevo, un saludable nivel de humo, imposible de eliminar de las chaquetas ni de los pulmones aunque los lleves dos veces a la tintorería. El humo es malo, pero, oiga, sin pasarse.
En la carretera, con las infracciones de tráfico, tolerancia cero. ¡Que nos jugamos la vida! Pero, claro, eso no tiene nada que ver con esos días en los que vas con prisa a buscar al niño al colegio, ni siquiera te ha dado tiempo a comer y encima un abuelo cruza a paso de tortuga el paso de peatones...
Hace años que proclamamos con gran solemnidad que, en violencia machista, en discriminación de la mujer, tolerancia cero. Pero, ¡qué pesadas se ponen las chicas con este tema! Que si ganan la mitad, que si la segunda jornada laboral, que si Miguel le dio una bofetada a su novia... ¡Pero si ya les aprobamos una ley integral!
¿Por los impuestos? ¿A mí me preguntas por los impuestos? Tolerancia cero con el fraude, los impuestos son la garantía del equilibrio social, llevo toda mi vida cumpliendo con Hacienda. Pero no confundamos... el 16% del IVA me destroza el presupuesto de la reforma --total, nada, cuatro ladrillos-- que estoy haciendo en casa.
Propósito para el año nuevo: un poco de intolerancia, por favor.

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