¡Cuántos procesos de paz nos perdemos!, de Ángel Expósito en La vanguardia
En estas entrañables y cínicas fechas navideñas, tanto hablar de paz, de procesos, de diálogo, de esperanzas, de alianzas; tanto adjetivar con perpetuo, permanente o indefinida y no somos conscientes de la enorme vergüenza que nos debería suponer el mapa de conflictos, guerras y otros procesos que sacude el mundo. A este paso, Médicos sin Fronteras se llamará Médicos sin Planeta porque el panorama que Kofi Annan ha dejado a Ban Ki Mun es sobrecogedor.
Sin entrar en consideraciones económicas, energéticas, poblacionales, religiosas, fronterizas, medioambientales, inmigratorias, de sostenibilidad, de suministro de agua o de situación de la mujer, la depresión cuando uno abre el mapamundi aumenta a medida que revisas las regiones del mundo. No sé si me cabrán todos los líos, pero compensa echar un vistazo al horror, o a lo que me quepa, y de paso aprender geografía.
Entre conflictos armados, violaciones de derechos humanos a lo bestia, situaciones de alto riesgo y procesos posbélicos, el mapa de los infiernos queda más o menos así: Burundi, Ruanda, Uganda, Costa de Marfil, Liberia, Nigeria, RD Congo, Somalia, Sudán, Uganda, Argelia, Egipto, Angola, Burkina Faso, Ghana, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Chad, Etiopía, Eritrea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, República Centroafricana, Togo, Zimbabue, Tanzania, Sierra Leona, Libia y el olvidado Sahara.
Si cruzamos el charco nos vamos a Colombia, Haití, México, Guatemala, Cuba hasta llegar al desastre de Filipinas. Y si seguimos con la vuelta al globo nos detenemos en Tailandia, Sri Lanka, Indonesia, Nepal, India, Birmania, Afganistán, Pakistán, Yemen, Vietnam, Corea del Norte, Azerbaiyán, Kirguistán, Uzbekistán, Georgia, Chechenia, Rusia, Kosovo, lo que queda de los Balcanes y el gigantesco gran olvidado (para lo que queremos): China. ¡Qué cinismo! En Oriente Medio, la lista abarcaría a todos: Israel y territorios palestinos, Siria, Líbano, Iraq, Irán, Arabia Saudí, Emiratos…
Y si miramos a los objetivos del terrorismo en su más puro estilo, podríamos empezar por España, Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda, Francia, Marruecos, Túnez, Argelia, Turquía, Iraq, Israel, Palestina, Líbano, Siria, Arabia Saudí, Jordania, Yemen, Egipto, Afganistán, Pakistán, India, Bangladesh, Sri Lanka, Tailandia, Indonesia, el Cáucaso enterito, Rusia, Japón, Colombia, incluso Argentina, Kenia o Tanzania. Y me dejo un montón.
Propongo puntear con una chincheta en un mapa cada país mencionado y después observar cómo queda el escenario. En cada uno de estos conflictos, guerras o terrorismos hay millones de historias sobre las que no es que pasemos de puntillas, es que ni reparamos en su existencia, ni en sus muertes. Por eso me parece una estupidez hablar con grandilocuencia cuando ni sabemos ubicar en el atlas los focos del infierno, a la vez que considero una ignominia no reparar como persona en alguno de estos desastres.
Pero da lo mismo. Nosotros a lo nuestro, que son los vídeos, las memorias, candidatos, concejales, fútbol, esquelas, el sexo de los ángeles, alianzas, opas, inflación y bla bla bla. Conclusión: ¡Cuántos procesos de paz nos estamos perdiendo! ¡Qué depresión!
La Nochebuena del diplomático El diplomático en cuestión lleva poco más de tres meses en su destino, rodeado de tensiones, legionarios, miedos, tiros y hasta bondades. La cena de Nochebuena la pasó, como casi todos ellos, tristón y en compañía de quien podía. En este caso, el vino español se lo bebieron cuatro comensales: el embajador, dos policías nacionales y un capitán de artillería.
De la Vega y el Vaticano En las altas esferas de la Iglesia no saben a qué atenerse. Por un lado ponen el grito en el cielo - y nunca mejor dicho- cuando denuncian la actitud laicista y anticlerical del PSOE, y por el otro no ahorran elogios hacia la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con quien la Iglesia española y el Vaticano han llegado a acuerdos casi históricos. Cuentan que el propio Benedicto XVI les dijo a los obispos españoles que la negociación, por parte del Gobierno, "no podía estar en mejores manos".
Presidencia de la OSCE España presidirá el 2007 la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. El mandato se inaugurará el 11 de enero en Viena, a cargo del ministro Miguel Ángel Moratinos. Parece que las guerras nos quedan lejos, pero España pretende que durante este ejercicio la Europa avanzada mire hacia los denominados conflictos congelados que se mantienen en la puerta de casa: Kosovo, Nagorno-Karabaj, Georgia, etcétera.
