Hemos ganado tiempo, y eso ya es algo, de Victoria Prego en su Blog
20 de diciembre
No quieren dar información los del Gobierno, pero en los últimos días quien les observara con un poco de detenimiento pudo darse cuenta de que algo había cambiado en el ánimo de los dirigentes del PSOE que están al tanto de lo que pasa con ETA.
Si la semana pasada los periodistas podíamos ver a un ministro Rubalcaba preocupado, tenso, agotado y marchito que, según su propia confesión, había perdido "hasta el sentido del humor", ayer martes por la mañana en la cadena de radio Onda Cero se escuchaba a un Rubalcaba suelto, flexible, amable, seguro y de jugada larga, como es habitual en él.
Algo había cambiado en su ánimo, era evidente para quien le conozca. Y la misma sensación dio ayer tarde en La Moncloa el propio presidente del Gobierno quien, en su charla con los periodistas, estaba mucho más relajado que en las últimas semanas y no tenía inconveniente en tratar el tema ETA, aunque, por supuesto, sin dar la menor pista.
Pero a uno y a otro se les veía seguros y sueltos. No lo estaban hace ocho días sino todo lo contrario. Habían cambiado. A mejor.
Ahora están contentos. ¿Por qué? Pues de momento porque parece que ese encuentro, o contacto técnico, o como se le quiera llamar, con los enviados de ETA parece haber asegurado al Gobierno que la tregua no se rompe de momento. Y eso sí es para respirar aliviado.
Ya veremos cuánto dura la tranquilidad, pero el Gobierno tiene hasta enero para ir preparando cosas y si, además de este respiro, Batasuna da un paso al frente y dice o hace algo que permita pensar que está dispuesta a someterse a la ley, a Zapatero se le habrá abierto el camino hacia el cielo.
Lo que pasa es que no es seguro que esto vaya a suceder y que vaya a suceder así. Hoy mismo hemos sabido de una pareja de terroristas en Francia actuando como siempre lo han hecho: encañonando a los policías y secuestrando a una mujer para obligarla a abandonar su coche en el que los etarras huyen luego.
Ese dato está ahí, pero con todo y con eso, Rubalcaba y Zapatero se han quitado un enorme peso de encima en los últimos días.
¿Cuánto durará? Se ignora por completo. Y creo que ellos también lo ignoran.
El mayor peligro que se atisba ahora mismo es el de que los etarras comprueben hasta qué punto la tranquilidad del Gobierno está en sus manos. En las manos de una banda que, lo mismo que mantiene la tregua, puede descolgarse dándola por terminada. Y lo mismo que le da un respiro, puede echarle las manos al cuello hasta ahogarle.
Hemos ganado tiempo. ¿Algo más que tiempo? Por lo menos tiempo. Y eso ya es algo.
