La CNMV destaca el incremento de las retribuciones en empresas cotizadas

Las comparaciones son odiosas, sobre todo, cuando se trata de salarios. Pero pueden resultar especialmente antipáticas cuando un trabajador contrasta su remuneración con la de los ejecutivos de su empresa. De acuerdo con los últimos datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los altos directivos de las empresas que cotizan en las cuatro bolsas españolas percibieron una retribución media de 346.200 euros en el 2005, una cifra que se incrementó en un 31,7% en comparación con el ejercicio anterior.

En cambio, para la mayor parte de los trabajadores, el sueldo subió un 3,7%, conforme a la evolución de la inflación. Es decir, que los salarios de los empleados de a pie subieron casi nueve veces menos que los de este selecto club.

Para consuelo de algunos, las remuneraciones de los altos directivos de las mayores empresas españolas por valor en bolsa - las que forman parte del selectivo Ibex 35- registraron un aumento similar al del IPC. Eso sí, esas personas, que no llegan a sumar el medio millar, cobraron de media la nada desdeñable cifra de 530.731 euros.

Los más afortunados fueron los que forman la cúpula directiva del Banco Santander, la primera compañía española por valor bursátil, que se embolsaron una media de dos millones de euros cada uno, según se desprende del último informe anual de gobierno corporativo, publicado esta semana por la CNMV.

Las diferencias no sólo se registran entre los miembros de la alta dirección y los empleados de los estratos inferiores, sino también entre los propios directivos de las 176 empresas que cotizaban en bolsa a finales del año pasado.

Los principales ejecutivos de las sociedades más pequeñas - aquellas con una capitalización inferior a 1.000 millones de euros- percibieron una cuarta parte de la retribución que tuvieron sus homólogos de las grandes cotizadas. No obstante, sus sueldos equivalen a un pedazo considerable de los beneficios de sus respectivos grupos. De hecho, representaron la mitad del resultado en el caso de Azkoyen, especialista en la fabricación y comercialización de máquinas de venta automática, o de la biotecnológica Puleva Biotech, algo impensable entre los miembros de las cúpulas del Ibex 35.

Desde determinados sectores se cuestionan las elevadas retribuciones e incrementos salariales de los ejecutivos de primer nivel, pero también hay quien justifica esos incrementos. Es el caso de Aldo Olcese, ex presidente de la Fundación de Estudios Financieros y uno de los principales expertos en gobierno corporativo en España.

Olcese explica que las retribuciones de los miembros de la alta dirección de las empresas cotizadas están vinculadas por lo general a los resultados empresariales y, a veces, también a la evolución de la cotización de la compañía en bolsa. "Por muy espectaculares que puedan parecer, tienen una estrecha correlación con la mejora de los beneficios empresariales", señala el experto.

En efecto, las empresas cotizadas saldaron el 2005 con beneficios récord, que crecieron un 36% respecto al año anterior, ligeramente por encima del aumento salarial de los directivos de primer nivel.

Contrariamente, la idea de vincular la remuneración del conjunto de los trabajadores a la productividad tiene bastantes más detractores. Y paradójicamente, entre los altos directivos. Ésta es una fórmula que CC. OO. quiere discutir, por ejemplo, en el sector bancario, que encabeza el listado de resultados (sólo el Grupo Santander ganó el año pasado 6.220 millones de euros y, hasta septiembre de este año, acumulaba unas ganancias de 4.947 millones de euros).

El informe anual de gobierno corporativo de la CNMV también aborda las remuneraciones de los consejos de administración, que ascendieron de media a 1,96 millones de euros en el 2005, ligeramente por debajo de la cantidad que se embolsaron el año anterior. Ese descenso obedece a que el número de consejeros se redujo levemente, al pasar de 9,7 a 9,6 personas.

En cuanto a la composición de los consejos, el número de miembros independientes también cayó, seis décimas, hasta el 31,1%. La propia CNMV reconoce que "no se aprecian variaciones significativas en el peso relativo de las distintas categorías de consejeros" de un año para otro.

La explicación es que muchas empresas, que ya en el 2005 sabían de la aprobación de un nuevo código de buen gobierno corporativo, optaron por esperar al nuevo texto antes de acometer reformas.

Aldo Olcese, que participó en la elaboración del llamado Código Conthe - en referencia al presidente de la CNMV, Manuel Conthe-, cree que el documento impulsará el buen gobierno en España. De hecho, la empresa que no lo aplique tendrá que justificarse ante sus accionistas. Y en materia de salarios, el texto exige mucho que explicar.