Navidurcios, bobadas y bolas, B.B., para las fechas del invierno. Nacimientos, luces, cantares, copas y coplas. Niños, vírgenes, y pozos. Ríos de plata. Molinos de viento. Cenas/comidas de amigos, empresas, sociedades. Inauguraciones. Discursos. Premios a dos manos y tres bandas… Buñuelos de viento.

No fue excepción el Principau que inaugura casa, sede y sala en Madrid. “Una impulsadora”, le dijo a Álvarez un alto cargo de las Asturias, seguramente en la lista de los próximos “Horrios” de plata… La impulsadota institucional. La Repartidora de prebendas y subvenciones, que harán factible el despegue del futuro Airbus A340 soñado por Air Asturias, “Celuisma” y “Mall”, 90 y 10%, hacia los cielos sudamericanos, donde los celtismos cuentan con 11 hoteles, 1.800 habitaciones,; y a los mejicanos, que los “mallos” construyen, como en los Fresno, “colonia” en “Playa Esmeralda”, un “champotón” de dos mil quinientas habitaciones turísticas y hotel con megaestrellas. Mar y “golf…”, a montones… Air Asturias llevará el prejubilado a los paraísos de los ríos “plata”… Dos impulsadores. Y Roberto Ro.

También andan a la impulsión, que no paran, las dos familias imperiales. Crady, para construir. Llanes, donde edificar… La China, como reclamo. La cementera como razón. Reclamo y Razón. El Poder y la Gloria por los siglos de los siglos... Y Calatrava en el corazón y el hotel retorcido como pendón.

- Y en CajAs…, se lamenta el veterano Héctor Petiot, tormenta creciente. Descontento y temor, que crece, hierve y bulle. Cultura “soma”: quien resista o disienta al pozo; que en CajAs, es ventanilla y barrio. Para el único audaz, la calle. La “rue”. En los ambientes empresariales de Gijón, recalca Héctor, crece la admiración por el saber hacer, estar y mirar, siempre a los ojos del interlocutor, del actual responsable de la casa, venido, al parecer, ya talludito, de las cuencas… La CajAs, para los mandos, es una sonrisa, una balsa, una pastilla de turrón, un descorche de champagne… con vasos de plástico. Para UGT, piedra de escándalo. Comienza la rebelión. El vicio o modo Fernanmenén, es monje, hábito, soldado, servicio… una forma de ser, estar y conducir… un búnker… ¿Cuánto cuesta tanto bien a sus cuentas?... Lo de Ence, EdP y algo más… Por ejemplo, los miles de millones que ganó la Caixa…

Puerto y regasificadora. Otro cantar. Otro sueño. Otra bomba. Es hora de poner el “subvencionismo” sobre la mesa. Enagás, parece dispuesto a plantarse… ¿Y Duro, pondrá un ídem?.. ¿Y la L L “impulsadora” marítima?… Sin subvención, ¿podrá desarrollar sus magias de gestión y asesoramiento?... ¿Pensaba alguien poner un euro para biodiesel?

Puro y duro subvencionismo de papel… Como lo de la Opera… Sin voz quedó Celesto, el tenor de las cuencas, y Pixán… el artista. Y Caicoya, el notario… Sin voz y sin voto quedarán los socialistas en el Oviedín de siempre.

Maigret lo tiene repetido. Asturias no necesita un Estatuto, necesita un subvencionódromo donde competir laboral, opera, Niemeyer, la facultad de Mieres, el Complejo de Corias, la aventura de los Oscos, el museón de Teverga… el Jurásico de Colunga y la Santina de Covadonga.

Irrealidad solar; videoconsolas del santo desconsuelo; el Oso, aceite ricino para el cuerpo político… Algaradas raciales para animar las calles. Irredentarios pendones en los balcones. Y La lengua… ¿Dónde?.

Si alguien termina el año sin rumbo y sin destino no es Air Madrid, es la Asturias del Buen Aire; la de las palabras locas; la de los cien mil premios; la de las familias imperiales,…. Maigret, ora et labora. Tierra verde de Dios sin hombres.

Miles de estrellas, de ángeles, de cruces, iluminando los portales gloriosos del Principau. ¡¡Au!!.

Un tercer premio. Un tercer “horrio”. Un tercer Oso, que hiberna, que se acostumbró a la mendicación...

Mi Pelayo. Mi Bueno. Mis Frutos. Mi Goya. Mi Todo… Felicidad irreal la de la subvención perdida…

A regasificadora perdida, seguridad ganada. Los grandes espacios del Musel para construir torres donde albergar el turismo. Fernanmén, a Cimanes a plantar girasoles. Marco Antonio espera a Cleopatra. Claudio, a Amparines….