PRISMA
No es que el conocido dúo Pimpinela entusiasme de manera particular a éste que suscribe, pero sus conocidas cancioncillas donde el uno le espeta a la otra un desamor tremendo, parecen inspiradas en la tormentosa relación que existe entre Duran Lleida y Artur Mas.
Como sea que a servidor, la cosa convergente no parece apreciarle demasiado salvo algunas excepciones que confirman la regla, poco puedo contarles de los navajazos que se andan pegando en la sede de los ganadores morales, como a ellos les gusta autocalificarse.Mira por donde, otro símil lírico. Betty Misiego, que perdió en un Festival de Eurovisión, también se proclamó ganadora moral.O sea que la cosa va de corcheas y tocata y fuga.
Algo de eso hay, porque Duran i Lleida, el hombre que más ha querido ser ministro en toda la historia de España, está hasta las narices que sólo se haga lo que dicen Mas, Puig, Madí i el Fill de l'amo. Máxime cuando, a la que traspasan los Pirineos, al único político que conocen y respetan sus homólogos es a Duran.Y al señor Mas lo confunden con un auxiliar administrativo. Claro, los Demócrata Cristianos son una realidad política consolidada, igual que los Social Demócratas, en toda la Unión Europea, mientras que esto de Convergencia es algo un poco más difícil de explicar.Porque, digo yo, a ver como le cuentas a un señor de Baviera, Bérgamo o Lyon eso del Fet diferencial. Difícil. O lo del Pal de paller. Complicado.
Los convergentes lo tienen mal. Andan diciendo que Oriol Pujol puede ser un buen candidato dentro de seis años. O sea, reconocen que el President Montilla va a durar, como poco, este mandato y casi otro más. Pues vaya.
Un amigo mío, ya fallecido, y acérrimo seguidor de aquel gran político que fue Don Ramón Trias Fargas me decía: «Chico, los de Trías Fargas nos equivocamos al unirnos con Convergencia.Mira los de Unió. Tienen su cuota de cargos, no han de preocuparse por seguir la disciplina de partido y el día que se harten, se juntan con el PP». Es una posibilidad que no se me quita de la cabeza.
Un pajarito de cierto edificio de la calle Córcega me dice que el señor Mas anda muy inquieto porque sabe que Duran tiene decidido esperar hasta las municipales para, después, salirse de la coalición y organizar con el PP en Catalunya algo parecido a la Unión del Pueblo Navarro. Montilla, en el debate electoral, le sacó los colores a Mas cuando le dijo que el dirigente de CIU se había reunido en Doñana con el PP para hacer lo propio.
Mientras tanto, la cuerda se tensa y Duran dice en su carta semanal que está harto de que desde CDC acusen a Unió constantemente.Y Felip Puig contesta que él no lee a Duran. Toma ya. A todo esto, Xavier Trias se echa a temblar a la que ve a David Madí.Estos son los que andan despotricando de lo poco cohesionado que está el gobierno de Entesa. Anda que no, Marifé.
Pero la vida, como las canciones de Pimpinela, es implacable.Duran puede ir cantando lo de «Vete, olvida mi nombre y cierra la puerta» y Mas poner cara de ofendido que, mientras tanto, Montilla ha enviado al Parlament en menos de quince días cinco leyes y un paquete de medidas sociales de padre y muy señor mío.Y sin estridencias.
Será que los del Govern han aprendido que cantar de manera coral es más rentable políticamente que los duetos desafinados. Sobre todo, es más eficaz para la ciudadanía.
© Mundinteractivos, S.A.

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