Forzoso es reconocer que hay ciertas cosas que sólo pueden discutirse desde el sentido común, incluso las resoluciones de los señores funcionarios de justicia que representan al Ministerio Público, como es en este caso la de una funcionaria, la Teniente Fiscal Belén del Valle Díaz, que tuvo a bien comunicar a nuestro administrador que el Ministerio Público ha resuelto archivar nuestra denuncia de censura por parte del Gobierno del Principado de Asturias, al impedir el acceso a nuestra página en parte de sus servidores, sin que en ningún sitio se aclare si impedir ese acceso viola o no la Constitución Española, pues se conforma la señora Teniente Fiscal con una mentira que le cuenta el Principado, como es que son las máquinas, y no las personas que dan instrucciones a esas máquinas, las que violan la Constitución. Es como si dijesen que en los asesinatos con armas automáticas no hay asesinato, porque el que mata no es quien aprieta el gatillo, sino la propia pistola, al expulsar la bala automáticamente alojada en el cañón por un resorte, antes de que el percutor la lance en pos de su objetivo.
Doña Belén nos comunica que nuestra denuncia se desestima, porque el Gobierno ha remitido a la Fiscalía la misma carta que envió, firmada por el Consejero –o el documento en el que éste se basa; como no dicen qué documento es, no lo sabemos, aunque por el texto se ve que se trata de lo mismo- a la oposición parlamentaria del Partido Popular, concretamente al diputado Fernando Goñi, al que se comunicaron “literalmente” los mismos razonamientos (¿?) que se comunicaron por la Fiscalía a El Comentario TV, en la persona de su administrador y denunciante, Juan Vega.
Pueden comprobarlo consultando personalmente los documentos en estos dos enlaces que ponemos a su disposición para que vean que decimos la pura verdad. Ven que lo que responde el gobierno a Goñi es lo mismo que nos responde la Fiscalía a nosotros:
Dice el Consejero:
En el Principado de Asturias, existe, como en cualquier otro centro de trabajo de grandes dimensiones, un filtro que impide el acceso a categorías no consideradas necesarias para el desempeño del puesto de trabajo. Este sistema clasifica automáticamente cada página en una categoría y no permite el acceso a páginas web de televisiones, radios y en general a las que estén clasificadas como entretenimiento. En consecuencia, no se ha tomado ninguna medida específica sobre el acceso a las páginas web objeto de la pregunta.
Dice la Teniente Fiscal:
De la instrucción practicada se desprende que tras oficiar a la Consejería de Economía del Principado de Asturias, Dirección General de Informática, para que informara sobre los hechos objeto de denuncia, el 17 de noviembre de 2006 se informa por la referida Consejería que existe un filtro que impide el acceso a categorías no autorizadas porque no son necesarias para el desempeño del puesto de trabajo; sistema que clasifica automáticamente cada página en una categoría, sin que por tanto por parte del Principado se haya tomado medida alguna sobre el acceso a la web sobre la que trata la denuncia, ni sobre cualquier otra, pudiendo accederse desde la Red de Telecentros a las páginas clasificadas por dicho sistema y por tanto a la aludida en la denuncia.
Reconoce, por lo tanto, la Fiscal, basándose en el mismo razonamiento que se recoge en el texto firmado personalmente por el Consejero, que efectivamente hay un filtro automático que impide el acceso a ciertas páginas, pero no dice qué instrucciones se han dado a ese filtro, y añade, eso sí, que se puede acceder a El Comentario TV desde la red de Telecentros.
Y lo único cierto es que El Comentario TV publica artículos de opinión, noticias de agencia, vídeos, áudios e imágenes. Tan cierto como que El País, El Mundo, La Vanguardia, El Confidencial, publican artículos de opinión, noticias de agencia, vídeos, áudios e imágenes, al igual que El Comentario, y el “filtro automático” no les aplica a ellos el automatismo, es decir, nos encontramos con un automatismo selectivo, que elige, de acuerdo con una "programación", el objetivo a "filtrar", pues como todo el mundo sabe, una de los principios esenciales de la informática es que todo programa necesita un programador que es quien le da las instrucciones al programa. El responsable es el que da las instrucciones, no, lógicamente, la máquina que las recibe. En eso se distingue precisamente la justicia civil de la justicia militar, en que la segunda atribuye responsabilidades a las cosas, mientras que la primera sólo hace esto con las personas. No conocemos precedentes judiciales que hayan establecido culpabilidades en las cosas, hasta esta resolución que debe ser de las primeras que se producen en España que atribuyen responsabilidades a una máquina, aunque en el ejército sabemos que sí, que hay objetos arrestados por ejemplo. Nos consta que cuando nuestro administrador hizo la mili, en su regimiento había una piscina arrestada.
En definitiva, si el bloqueo automático cae sobre El Comentario es que la máquina tiene instrucciones para que ese bloqueo automático se produzca, o ¿acaso cree la Teniente Fiscal que un bloqueo automático puede caer sobre El Comentario, porque El Comentario tiene artículos de opinión, noticias de agencia, vídeos, áudios e imágenes, y no caer por las mismas razones sobre El País, en el que también se publican artículos de opinión, noticias de agencia, vídeos, áudios e imágenes?
El consejero reconoce que El Comentario TV se puede consultar en unos servidores y en otros no, como cuando dice que tiene vía libre en la Red de Telecentros ¿Por qué funcionan de manera diferente los filtros de la Red de Telecentros y los que no son de la Red de Telecentros? ¿Qué automatismos son esos que se comportan de manera diferente con páginas que, si se analizan las cosas con rigor, ofrecen lo mismo? ¿O acaso no ofrecen todas artículos de opinión, noticias de agencia, áudios y vídeos? En la Red de Telecentros, el filtro no tiene instrucciones para censurar El Comentario TV, mientras que en el resto de servidores sí, puesto que si no, no se produciría tal diferencia de resultados. O ¿es que la Red de Telecentros tiene máquinas tolerantes, mientras que las del resto del Principado son máquinas fascistas?
Llega pues la hora, a la vista de esta confirmación de que nuestra página está censurada, con informes que así lo avalan, tramitados a través de la Junta General y la Fiscalía, de iniciar la vía judicial, porque cada vez tenemos más claro que por una extraña razón, en Asturias las máquinas han llegado a superar el estadio previo a la adquisición de conciencia propia, y por tanto de pasiones humanas, y sus “filtros automáticos” distinguen entre páginas que ofrecen artículos de opinión, noticias de agencia, vídeos, y áudios que le gustan al Presidente, o lo que es lo mismo, a quienes dan instrucciones a sus filtros, y las clasifican como páginas que no son de "entretenimiento" -tal y como dice el Consejero Rabanal en su escrito- y páginas que no le gustan, que casualmente son páginas que no suelen coincidir con los criterios del presidente, a las que “automáticamente” sólo se les permite el paso en la Red de Telecentros, un paso se les niega al resto de los servidores, por ser de "entretenimiento".
¿En qué se diferencian las páginas que son de "entretenimiento" de las páginas que no son de "entretenimiento". ¿Por qué El Comentario TV es una página de "entretenimiento" y El País o el ABC no?
Es evidente que los servidores del Principado de Asturias, como todos, filtran automáticamente lo que se les dice que filtren, y no filtran, lo que se les dice que no filtren, luego si filtran El Comentario TV, es porque se les dice que filtren El Comentario TV, y eso lo hacen las máquinas porque están programadas automáticamente para hacerlo, puesto que sería estúpido e inconcebible tener a una persona haciéndolo a mano, dado que eso y no otra cosa significa hacer algo de manera automática.
Es como encender o apagar luces. Una mano humana le dice al sistema, cómo y a qué hora hay que apagar y encender la luz, igual que otra mano humana, le dice a las máquinas automáticas del Principado de Asturias, cómo y por qué hay que filtrar ciertas páginas, impidiendo su acceso selectivamente a los usuarios, es decir, censurándolas, en definitiva, violando la Constitución Española y los derechos funamentales a la información y a la libre expresión.
La censura está acreditada y a la vista de todo el mundo, y la reconocen de manera pública, llamándonos imbéciles a todos -están muy acostumbrados a eso-, al decirnos que son las máquinas, y no las personas que programan las máquinas, las que censuran las páginas que no se pueden consultar en los servidores del Principado de Asturias, porque a Tini Areces no le gustan.

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