El futuro de Cuba y Estados Unidos, de Eduardo Aguirre en La Vanguardia
Puede haber muchos interesados en un artículo sobre Cuba escrito por un embajador de Estados Unidos de origen cubano, en momentos de duda sobre la salud del dictador.
Y todos conocemos las conjeturas que algunas personas intentarán hacer o los esfuerzos por tergiversar lo que escribo.
Por tanto, en aras de la claridad, me expresaré con franqueza. El futuro de Cuba será el que determine el pueblo cubano en la isla.
Ésa es mi perspectiva personal, y es la política oficial del Gobierno de Estados Unidos. Que no haya malentendidos al respecto - el futuro de Cuba pertenece a los cubanos.
Eso sí, por razones obvias, tengo un interés más que pasajero en lo que transcurra en Cuba, como lo tienen las muchas personas de origen cubano que viven en Estados Unidos, México, España y otras democracias donde han sido recibidas. Espero y confío en que la Cuba del futuro abrace la libertad y la democracia, dado que el tormento de casi medio siglo de dictadura castrista debe ser más que suficiente para cualquiera. Es posible que muchos países o personas fuera de Cuba quieran aportar recursos, conocimientos y ayuda. Pero, la respuesta a estos ofrecimientos la decidirán los cubanos en la isla.
Estados Unidos no tiene intención alguna de imponer su voluntad a un pueblo cubano liberado del actual régimen represivo. Esperamos que una Cuba libre desee restablecer lazos diplomáticos, comerciales y personales normales con Estados Unidos - pero ésa es una decisión que corresponde a los cubanos-. Esperamos que una Cuba democrática vuelva a formar parte de la comunidad interamericana y que ponga su enorme vitalidad y sus extraordinarios recursos humanos y materiales al servicio de la promoción de libertad y prosperidad en la región y en el mundo. Estamos dispuestos a ofrecer nuestro apoyo a un gobierno de transición en Cuba que se comprometa con la democracia - pero este ofrecimiento también está a expensas de que los cubanos lo acepten o lo rechacen.
Desgraciadamente, no veo ningún indicio por parte de las personas que ostentan el poder actualmente de que tengan ganas de hacer otra cosa más que prolongar el régimen actual. Una sucesión dinástica dentro del régimen deniega a los cubanos el derecho de elegir su propio gobierno. Y, al igual que Estados
Unidos no ha querido dar facilidades económicas a la represión castrista durante estos largos decenios, tampoco estamos interesados en colaborar con una simple continuación o sucesión de la dictadura. Pero, cuando Cuba se aleje de la dictadura, los cubanos podrán contar con la ayuda de Estados Unidos para que su transición sea más fácil.
¿Cuáles serían los indicios de que efectivamente un gobierno de transición haya surgido y esté comprometido con un futuro democrático para Cuba? La puesta en libertad de los presos políticos sería un primer paso muy importante, como sería también el desmantelamiento de los múltiples instrumentos represores del Estado, garantizando el respeto de los derechos humanos y las libertades personales reconocidas internacionalmente, así como estableciendo un camino que conduzca a la celebración de elecciones libres e imparciales. Y, ¿cuál es la ayuda que podría dar Estados Unidos... si se solicita? Podría consistir en ayuda específica para necesidades humanitarias inmediatas como alimentos, agua, higiene, sanidad, vivienda y energía. Otro ejemplo sería recursos financieros y de otra índole para abrir oportunidades económicas de mercado para que los cubanos puedan construir una vida más próspera.
Pero, repito, con la esperanza de que mis palabras no sean malentendidas - esto es únicamente un ofrecimiento. Sólo daremos ayuda si nos lo pide un gobierno cubano de transición-, y si nuestro ofrecimiento no se acepta, no nos ofenderemos.
Mientras continúe la dictadura, Estados Unidos seguirá alentando la ayuda humanitaria al pueblo cubano. Continuaremos apoyando el refuerzo de los movimientos democráticos en la isla y ofreciendo fuentes de noticias independientes y no censuradas para ayudar a romper el rígido bloqueo informativo del régimen. (Imagínese la vida de un periodista o de un intelectual allí, ¡en uno de los pocos países del mundo que todavía no permiten el acceso abierto a internet!) Y seguiremos instando a todos los países democráticos a unirse para apoyar el derecho de los cubanos a definir un futuro democrático para su nación, porque es fundamental que toda la comunidad internacional que crea en la democracia muestre su apoyo - de forma simbólica, reuniéndose con los disidentes, por ejemplo, y de forma política, mediante declaraciones públicas claras e inequívocas.
Nuestra aspiración es la de una Cuba libre, independiente y democrática. Espero que ese día llegue muy pronto, no sólo como estadounidense originario de Cuba, sino como creyente en la democracia. Creo que los cubanos, como todos los demás pueblos del mundo, tienen el derecho humano fundamental de determinar sus propias vidas. Pero es un futuro que han de construir los cubanos mismos.
La soberanía de Cuba no pertenece en propiedad al régimen castrista ni a ningún otro país. Pertenece al pueblo cubano - y ya es hora de que la tenga en sus manos de nuevo.
EDUARDO AGUIRRE, embajador de Estados Unidos en España.

antonio salgado nolasco dijo
Embajador Eduardo Aguirre, amigo de España
2 Febrero 2007 | 11:14 PM