Fidalgo recuerda a Rodríguez Zapatero que gobernar un país «no es ser parte de una facción», de Pascual García en El Mundo
Lamenta que el Estado de las Autonomías haya derivado «de la cooperación a la confrontación»
El secretario general de CCOO, José María Fidalgo, aprovechó ayer la presentación del libro Situación de la economía española, elaborado por los responsables del Gabinete Económico del sindicato, para arremeter contra la política económica del Gobierno.
Fidalgo, en un momento de su intervención, recordó al Ejecutivo que gobernar un país, tras una elección democrática, «no es ser parte de una facción».
El secretario general de CCOO centró buena parte de su intervención en la necesidad que el país tiene de «gobierno». Fidalgo precisó que su sindicato no está en contra del Estado de las Autonomías, sino de un Estado de las Autonomías que ha cambiado los mecanismos de cooperación por los de confrontación».
Además, recordó que las políticas del Gobierno central cada vez tienen menos incidencia económica, ya que la mayoría del presupuesto de las cuentas públicas son gestionadas por las autonomías. En este sentido, lamentó la falta de coordinación entre las distintas administraciones en temas como la inmigración, las políticas de educación o de vivienda. El secretario general de CCOO repitió en varias ocasiones que el ciclo de crecimiento «está agotado» y lamentó el tancredismo del Ejecutivo, al que le pidió medidas.
Las recetas de CCOO son muy concretas. Por ejemplo, en materia de vivienda Fidalgo subrayó que el Ejecutivo socialista «no ha hecho nada». El estudio de CCOO reclama una apuesta decidida, también en el plano fiscal, por un parque de vivienda pública de alquiler. «Se pueden cambiar las políticas y se puede modificar el patrón de crecimiento, pero hay que tener voluntad política. CCOO reclama, simplemente, que una parte de los 6.000 millones de los incentivos fiscales a la compra de vivienda se destinen al alquiler. Eso es posible y sensato».
El secretario general de CCOO se mostró también tremendamente crítico con la política fiscal del Gobierno socialista. «En materia fiscal, el señor Solbes ha hecho exactamente lo mismo que hizo en su día el señor Montoro».
En opinión de Fidalgo, una economía como la española necesita inversiones en el capital humano, inversiones que no se pueden hacer con rebajas fiscales, rentables electoralmente pero no social ni económicamente hablando.
Además, el responsable del Gabinete Económico del sindicato, Miguel Angel García, afirmó que los presupuestos del Gobierno para 2007 son «más expansivos y menos brillantes de lo que parecen».
De hecho, según afirmó, si se tiene en cuenta que las posibilidades de recuperación de los préstamos y aportaciones del Estado recogidas en los activos financieros son reducidas y si a esto se suma el presupuesto de las sociedades estatales, el publicitado superávit del 0,9% del PIB de la cuentas públicas se convertiría en un déficit cercano al 0,5% del PIB.
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