Toda la conflictividad surgida en relación con la futura ordenación ferroviaria del valle del Nalón (soterramiento de Llangréu, tren-tram y sus consecuencias) pone de manifiesto una vez más, por desgracia, la falta de perspectiva general a la hora de abordar uno de los elementos fundamentales de desarrollo de la comarca del Nalón como es el eje ferroviario que debe vertebrar la misma. En las últimas semanas hemos asistido a un espectáculo ciertamente desafortunado, en el que cada una de las partes implicadas, sindicatos mineros, ayuntamientos de la zona afectados y Gobierno de Asturies, en vez de sentarse conjuntamente a plantear una acción conjunta para la planificación del desarrollo del transporte ferroviario en el Valle, están escenificando una patética guerra individual bajo el eslogan « yo primero y los demás que arreen».

Vamos a ver, ¿cómo puede ser que a estas alturas de la película nadie haya explicado cómo va a quedar la unión del futuro proyecto del tren-tram con el proyecto de soterramiento del concejo de Llangréu? ¿Va a existir algún tipo de conexión de estos proyectos con uno de los equipamientos más importantes para los habitantes del Nalón como es el Hospital de Riañu? ¿Por qué se está discutiendo tan acaloradamente sobre el tren-tram cuando ni la sociedad civil, ni los partidos de la oposición de los ayuntamientos afectados ni los propios sindicatos mineros conocen el contenido del proyecto? ¿A quién beneficia toda esta ceremonia de la confusión?

Los vientos electorales explican muchos de estos interrogantes, pero una vez más, lamentablemente, quien sale perjudicado son los vecinos y les vecines del Nalón, que ven cómo las trifulcas políticas ponen de manifiesto las miserias de unos políticos más dispuestos a la rentabilidad electoral del corto plazo que a la perspectiva comarcal de futuro que ponga fin a uno de los problemas de ordenación urbanística (el corsé ferroviario) y de transporte más acuciantes para el desarrollo económico y social de la cuenca del Nalón.

¿Dónde está la mancomunidad? Otro aspecto que también llama la atención en todo este proceso es la ausencia del debate de la mancomunidad, en teoría el órgano administrativo supramunicipal encargado de llevar a cabo la ordenación urbanística del Valle, y no sólo de un concejo, que en su característico estado vegetativo y de inanición política y administrativa se muestra al margen de toda la discusión, poniendo de manifiesto una vez más que eso del futuro Ayuntamiento único está muy bien para rellenar programas electorales y titulares en los periódicos.

Sin embargo, los hechos demuestran de forma tozuda que aquí cada uno va por su lado, mientras que los problemas comunes, y no sólo de un concejo, y las soluciones conjuntas, y no sólo de un Ayuntamiento, se obvian en busca de soluciones en apariencia más prácticas, pero que por su carácter individual no van a la raíz del problema, que, por otra parte, no está de más recordar que precisamente tuvo su origen en esa falta de perspectiva comarcal al plantear el desarrollo y la ejecución de las infraestructuras de comunicación de la comarca.

Me gustaría finalizar señalando que tienen razón los vecinos y les vecines de Llangréu cuando piden el soterramiento de las vías de Feve a su paso por alguno de los tramos del concejo, pero no está de más recordar que esta vía de ferrocarril une otros dos concejos más dentro del Valle y que, por tanto, no tener en cuenta a las otras partes afectadas por esta infraestructura de comunicación es un grave error de planteamiento que debe ser corregido.

Siento decir que la poca fe en los actuales dirigentes políticos de los concejos del Nalón augura que no imperará el sentido común y se plantee una solución, rápida pero efectiva, del problema ferroviario global, para todo el Valle, con lealtad política y ajena a los vientos electorales, en la que de una vez por todas demos el paso necesario para una ordenación conjunta de nuestros principales problemas, con el concurso de las organizaciones políticas, el verdadero compromiso del Gobierno de Asturies, y de una amplia participación de la sociedad civil, ya que actuar en sentido contrario será repetir los errores del pasado cuyas negativas consecuencias estamos todavía debatiendo.

PD.: En cuanto a la financiación del proyecto del tren-tram, que se haga como en otros concejos de Asturies.

Javier Antuña Suárez es portavoz del Bloque por Asturies en el valle del Nalón y concejal de IU-BA de Samartín.