Ayer fue para nosotros, en El Comentario TV, un día histórico por muchas razones, pero una nos hizo especialmente felices, porque dos agrupaciones cívicas asturianas, la Agrupación de Amigos y Vecinos de Llanes, y la Agrupación de Colectivos Asturianos, ACA, han dado un salto adelante en su manera de presentar la información, que apoya la idea de que Internet está experimentando una revolución como medio de comunicación al servicio de la ciudadanía, a la que esta página pretende servir, desde su creación, aprovechando las posibilidades audiovisuales del medio, para que sean los propios ciudadanos los que trasladen su verdad directamente, sin que los medios de comunicación convencionales, periódicos, televisiones y radios, tengan el monopolio de esa mediación. Es sólo el comienzo, pero un comienzo histórico, porque juntos, las asociaciones ciudadanas y los nuevos medios puestos a su servicio, tenemos un amplio camino que recorrer.

Cuando hace un año y medio nacía esta página, comenzaban o estaban a punto de comenzar sus emisiones vía ADSL, los grandes servidores de vídeo que como YouTube, Google Vídeo, MySpace y otros muchos que se han unido a esta nueva forma de difundir el audiovisual, y desde entonces las páginas que distribuyen los contenidos elaborados por los propios ciudadanos, han roto todos los techos de difusión, convirtiéndose en las nuevas estrellas de la red y en sus grandes valores económicos. Como es sabido Google compró la página de más éxito, YouTube, en más de mil quinientos millones de dólares, poco después de un año y medio desde su creación. Tal ha sido su crecimiento, desarrollado sin publicidad, y sostenido a base de créditos concedidos por el grupo Sequoia Capital.

Ayer, AVALL y ACA difundían su recurso de reposición contra la aprobación definitiva de la emblemática urbanización de La Talá, por numerosas deficiencias que se observan en su tramitación, de la que no es la menor la ausencia en el expediente de un tratamiento razonable de los gravísimos impactos ambientales que va a producir esta operación por la que lleva luchando más de quince años ya el hoy delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín Lombán, que tiene depositadas todas sus complacencias, y las de Alfredo Pérez Rubalcaba, su mentor, en la alcaldesa Dolores Álvarez Campillo, a la que tienen que sacar adelante como sea, a pesar de sus innumerables complicaciones judiciales, pues si aquella urbanización es ya todo un símbolo que ha puesto en pie el movimiento de resistencia asturiano contra el urbanismo abusivo, es también todo un compromiso muchas veces milmillonario, para los dirigentes del Partido Socialista, pues allí todo el pescado está ya rulado.

Ayer mismo, tras la emisión (a ver si lo van entendiendo algunos) en la sección Escandalera de El Comentario TV del vídeo de la rueda de prensa de AVALL y ACA, se produjeron reacciones de sorpresa y de apoyo a la iniciativa de estas agrupaciones vecinales, de las que destacamos un mensaje enviado a esa sección por un representante de Cambio Siglo XXI de Muros del Nalón, que como tantos otros representantes y dirigentes vecinales, se han dado cuenta de la necesidad de utilizar los intercambios de información para organizar la resistencia ciudadana contra los abusos de una administración que no conoce límites en sus ambiciones, por la ausencia de valores morales de compromiso cívico por parte de los dirigentes de los partidos políticos que se han hecho con el monopolio de la representación electoral, poniendo su alta responsabilidad como cargos públicos al servicio de los grandes negocios y en contra del interés general. El camino emprendido por AVALL hace ahora quince años con su resistencia contra los proyectos para destrozar el oriente de Asturias, están prendiendo en toda la comunidad autónoma, y cristalizó con la gran manifestación organizada por ACA en Oviedo que demostró la madurez que está alcanzando este movimiento ciudadano de protesta.

Pero ayer sucedieron más cosas que nos permiten profundizar en la misma línea de oposición a la desvergonzada actuación de nuestros representantes políticos que en muchos casos parecen haber perdido la cordura, mientras que en otros se ve, simplemente, que sus actuaciones responden a planes concebidos, alentados y desarrollados durante largos años, para impulsar negocios que en nada benefician a la ciudadanía, sino que al contrario consumen de manera reprobable los recursos públicos. Fueron muchos los ciudadanos asturianos que pudieron contemplar este lunes la inauguración de la nueva urbanización de Sogepsa en Oviedo, en la operación Prado de la Vega, que por fin han comprendido qué es lo que se escondía realmente detrás de la obsesión del presidente Vicente Álvarez Areces por endeudar hasta límites injustificables a la comunidad autónoma para construir un nuevo hospital en La Cadellada, recurriendo a la financiación diferida a través de una sociedad anónima, cuando el Estado había comprometido la financiación necesaria para haber remodelado íntegramente el Hospital del Cristo. Puede decirse que ayer, a la vista de las imágenes de los proyectos para la construcción del macrobarrio socialmente segregado de La Corredoria -¡chiquitas van a quedar las bolsas de viviendas sociales del franquismo!-, un barrio carente de los más elementales servicios, fueron muchos los que cayeron por fin de la burra.

Ahora habrá muchos que entenderán el empecinamiento de la batalla de opinión que se desarrolló alrededor de la construcción del nuevo HUCA, que llevó a la sociedad a dividirse estúpidamente ante las dos propuestas, una racional y muy beneficiosa para el interés general, como era la remodelación del Cristo, y otra extraordinariamente gravosa para las cuentas de la comunidad autónoma, pero que ha justificado operaciones económicas de enorme calado, con la adjudicación de un proyecto de construcción hospitalaria que nos va a costar mas de cincuenta mil millones de las antiguas pesetas a todos los asturianos, para lo que apenas contaremos con ayuda del Estado, más las cantidades desconocidas de las subvenciones para la construcción de ocho mil viviendas en La Corredoria en una intervención urbanística sobre más de un millón de metros cuadrados, de la que saldrá una enorme fortuna a cuenta de las viviendas "con algún tipo de protección" que el gobierno IU-PSOE ha pactado con la patronal de la construcción, para cumplir, de tan pintoresca manera, su compromiso de poner 15.000 viviendas sociales a disposición de los ciudadanos más necesitados de apoyo para ejercer su derecho constitucional a una vivienda digna.

Asturias se dividió de aquella en dos estúpidos bandos. Quienes defendían la racionalidad en el uso del dinero público fueron anatematizados como "fachas", por defender que no se despilfarrara el dinero de todos de esta manera en la prosperidad de ciertos negocios privados -la "mano de obra" lo justifica todo desde los tiempos de un Adam Smith mal entendido-, mientras que el bando de los que defendían -en muchos casos sin saberlo y en otros poniéndose una venda- el enorme "pelotazo" de La Cadellada, formaban parte entonces del bando de los "progres". Estúpidas etiquetas sin duda, con las que se disfrazan tantos atracos, obviando que aquí, como en tantos otros casos, lo que se dirime es la lucha entre los ciudadanos y sus representantes profesionalizados, que en el caso de Asturias están especializados en convertir sus enormes, sus desmesurados negocios, en batallas ideológicas con las que se enmascara la verdad desnuda de la financiación de la política a través del urbanismo y de la contratación de obra pública enormemente subvencionada.

Ayer y hoy pudieron verse y leerse toda clase de disparates a cuenta de la operación de Prado de La Vega. Hoy, tan sólo el diario La Nueva España refleja en su portada la realidad de la vinculación de la operación de La Corredoria con la construcción del HUCA. Tanto El Comercio como La Voz de Asturias cantan las excelencias de los discursos del propio Areces y de su consejero ladrillero Francisco González Buendía. Discursos en los que se habla de interés general, de suelo bien gestionado, de ejemplo urbanístico y de tantas majaderías como se repiten en estos casos, sin mirar para las necesidades reales de la población, que si ya padecía estrecheces en sus servicios públicos en La Corredoria, ahora va a tener que vivir una auténtica batalla para lograrlos. Y todo ello sin tener en cuenta el silencioso proceso de las expropiaciones de suelo -que sin duda es digno de un estudio pormenorizado-, desde una empresa que se disfraza de pública, para ocultar la gestión manifiestamente privada de sus intereses, gracias a la retórica patética con la que habitualmente nos deleita a la hora de vender sus actuaciones como el no va más del "progresismo", como si utilizar la potestad expropiatoria en beneficio de la oligarquía de los negocios de promoción-construcción fuese el camino hacia la "igualdad" y la "emancipación" de los humildes.

Conviene llamar la atención sobre otro hecho. Ayer difundíamos los vídeos y la nota de prensa de otra asociación, la Asociación para la Recuperación de la Arquitectura Militar Asturiana, que se creó para reclamar, en estos tiempos de cinismo ilimitado, que se ponga en valor la memoria histórica presente en los restos arqueológicos de nuestro pasado militar, bien visibles en tantos lugares de Asturias, y tan necesarios para cultivar el recuerdo de lo que jamás debemos repetir, y especialmente en el caso de nuestra desgraciada Guerra Civil. Llama la atención que sólo La Nueva España dedique una atención razonable a las reivindicaciones de esta Asociación, que ha denunciado la necesidad y la conveniencia de cuidar estos restos, precisamente en la zona de Prado de La Vega, pues allí hay una buena colección de fortificaciones y elementos de interés para la arqueología bélica, que deben ser estudiados adecuadamente para que se formule una propuesta de conservación, en una barriada muy necesitada de cuidar los vestigios de su historia que pueden ser arrasados con esta fiebre ladrillera que embarga a nuestras autoridades.

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