La compañía catalana se convierte en el líder mundial de equipos de recogida de residuos

La compañía catalana Ros Roca anunció ayer la compra de la británica Dennis Eagle, fabricante de recolectores de residuos urbanos y de carrocerías de camiones para la recogida de basuras. El importe de la operación se aproxima a los 150 millones de euros, y con ella el grupo Ros Roca se convierte en el líder mundial en la fabricación de equipos para la recogida de residuos.

Tras la integración de Dennis Eagle, la facturación del grupo Ros Roca se elevará a 600 millones de euros, según un comunicado de la compañía. Dennis Eagle aporta 172 millones en ventas, con una previsión para el presente ejercicio de 17,5 millones de euros en beneficios antes de impuestos.

El acuerdo, cerrado este fin de semana en Londres, incluye la compra por parte de Ros Roca de las acciones hasta ahora propiedad de ABN Amro Capital y Lloyds Development Capital Limited. Junto a la compañía catalana, participa en la adquisición el equipo directivo de Dennis Eagle, que tendrá una participación minoritaria y seguirá al frente de la empresa británica. Según precisó Ros Roca, la operación se ha llevado a cabo con el apoyo de las entidades financieras ING Belgium y Royal Bank of Scotland. Garrigues e ING han colaborado en calidad de asesores.

Dennis Eagle, líder en el mercado británico, tiene también una posición destacada en el norte de Europa, en particular en los países escandinavos. Cuenta en la actualidad con 580 empleados, con dos fábricas en el Reino Unido, y acaba de firmar licencias para introducir sus productos en China e India, dos países en los que también espera poder desembarcar en breve Ros Roca.

Dennis Eagle es la única empresa de Europa que produce tanto equipos de recogida de basuras como chasis para camión. Éste es uno de los aspectos que más han interesado a Ros Roca, que complementa así su cartera de productos.

La compañía de Tàrrega que preside Ramon Roca Enrich da así un salto cualitativo en su plan de expansión y, según aseguró en un comunicado, "ha reafirmado su intención de convertirse en un referente mundial en el sector de la ingeniería aplicada al medio ambiente". En la actualidad, ya exporta sus productos a más de 70 países, y dispone de plantas industriales en Alemania y Francia tras la compra, en el año 1992, de las empresas Shörling y Eurovoirie. El año pasado tomó el control de la portuguesa Resitul.

El grupo Ros Roca, con más de 1.000 empleados, tiene en cartera otra adquisición, sólo pendiente de recibir las autorizaciones necesarias de las autoridades de la competencia correspondientes. Se trata de la empresa italiana OMB Brescia, dedicada a la fabricación de contenedores.

El grupo, controlado por la familia Roca y nacido en 1953 como taller de remolques agrícolas, ha protagonizado una importante expansión a partir del negocio de la recogida de basuras, Ahora, también desarrolla proyectos de ingeniería de plantas de tratamiento de residuos, que entrega llave en mano, sistemas de recogida neumática para barrios enteros y cisternas de precisión para almacenaje de productos a baja temperatura.