La conspiración del estadio del Manzanares, de las pesquisas de Marcello en Estrella Digital
El fútbol madrileño está de capa caída con un Madrid derrotado en Sevilla y un Atlético batido en su casa, lo que tampoco es de extrañar. Pero los dos equipos están presididos hoy por dos personajes que dan mucho de qué hablar. Calderón por su impostura en la presidencia del Real a la espera de que se cuenten los votos por correo, y Cerezo por sus extrañas compañías en el club —del que es propietario a medias con Gil Marín, tras no pocas vicisitudes ambos de orden judicial, con prescripción y no absolución— y sus amigos en la cúpula de la Comunidad de Madrid, el tristemente famoso vicepresidente Ignacio González, el chino de la papada, y del lío de la plaza de Las Ventas —que aún no ha terminado—, en compañía de su compadre Pedro Antonio Martín Marín, y, cómo no, de la presidenta Esperanza Aguirre, la liberticida del Diario de la Noche y la autora del libro contra Gallardón, y todos ellos en un ¡ay! por el caso San Román, constructor que los tiene de los nervios y que apareció implicado en la operación Malaya de Marbella, herencia de papá Jesús Gil, con lo que el sudoku madrileño y marbellí se nos aparece una vez más en su esplendor por el césped del campo del Atlético de Madrid.
Y si no que explique Aguirre, la liberticida, o el chino González, ¿por qué motivo le han concedido a Enrique Cerezo diez canales, diez, de televisión digital? Incluso seis más que al mandril Losantos de la COPE, el ideólogo, liberal o te fulmino, de Aguirre. ¿Hay alguien en el Gobierno de la Comunidad de Madrid que pueda explicar semejante regalo cuando se le han negado licencias a importantes editores nacionales y que huele que apesta a tráfico de influencias? Pues sí, a Cerezo ni más ni menos que diez licencias para él solito. ¿Y eso a cuento de qué? Pues porque forma parte de ese clan de intereses políticos, propaganda y otras artes que aparecerán, por aquí o por allá, como a lo mejor aparece la extensión de la Ciudad de la Imagen hacia el cine por Brunete —¡mucho ojo al alcalde!— o vaya usted a saber. Y ya vamos entrando en materia, si pensamos un poco en la recalificación del estadio del Manzanares para que den un gigantesco pelotazo de ensueño Cerezo y Gil Marín, porque son los propietarios, además de llevarse por la cara el estadio de La Peineta, sin que nada de este montaje beneficie ni a los colchoneros, ni al pueblo de Madrid (además ya han vendido parte del pelotazo antes de cazar al oso del madroño madrileño, según se cuenta por ahí).
Además, ¿por qué las prisas? Pues todo a punta a que la banda de los cuatro de la Puerta del Sol, Aguirre, González, Martín Marín y Cerezo, que suele funcionar como un reloj, tiene prisas por cerrar la conspiración del Manzanares y querrían que se hiciera antes de las elecciones de la primavera, por si las moscas. Por si las moscas ¿qué?
Todo apunta a que Cerezo, que no es editor sino productor, es el hombre de confianza del chino González, y presunto guardián de operaciones mediáticas y de cualquier otro tipo, y puede que la persona encargada de montar en torno a las diez concesiones de la televisión digital, ¡diez!, una televisión para llevar a Aguirre a los cielos del PP, una vez que parece que quedó descartada una extraña operación con La Otra, el segundo canal de la televisión madrileña, por el escándalo que podría provocar, pero que estuvo en estudio, como sabemos muy bien. Como en conversaciones estuvieron Cerezo y el mandril de Losantos, el apologeta de Gallardón.
Entonces, volvamos al lío del estadio del Manzanares. Resulta que hay prisa y Cerezo va, empujado por los primeros enemigos de Gallardón, de visitas sonrientes a la lectura de la Constitución al Ayuntamiento a hacerle la pelota al alcalde, como si el primer edil fuera tonto. Y antes visita a Simancas —pronto se acercará también a Miguel Sebastián— y le dice que no hará nada contra él, y mientras tanto los coleguillas de la Puerta del Sol todo el día al aparato, a ver cómo va la operación.
Con la que hay liada en España, en Marbella, Seseña, Ciempozuelos, Andratx, Telde y otros muchos lugares, ahora sólo falta una recalificación por la vía de urgencia de lo del Manzanares y ya verán ustedes la que se puede armar. ¿Qué hace que no le echa un ojo a este asunto el fiscal Anticorrupción? ¿Quiénes se piensan comer el gigantesco pastel? Atentos a la pantalla porque la lista de personajes famosos interesados es de aurora boreal. Y hay mucha prisa y muchos nervios por lo que pudiera pasar. Y el chino de la papada, amigo de la china Cifuentes de la Asamblea de la Comunidad, está de los nervios porque no le ha salido lo de los derechos televisivos del Real Madrid —sólo sacó unas invitaciones para el palco— y ahora lo del Manzanares, que ya lo tenían todo atado y bien atado para el plan general, se les puede estropear, o retrasar, y eso pone nervioso a más de uno, como muy pronto lo comprenderán.
