FRANCISCO FRUTOS SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA (PCE)
«Si la dirección fraudulenta del PCA hiciera bien las cosas, trabajaríamos todos para lograr mejores resultados»
«Puedo garantizar que los comunistas asturianos sólo tendrán una dirección» «IU es nuestro proyecto político y hay que trabajar para reforzarlo»
El secretario general del PCE, Francisco Frutos, asegura que la actual dirección de los comunistas asturianos no tiene alternativa. El único escenario que contempla es la repetición del VIII Congreso, al margen de que esta convocatoria pueda originar perjuicios electorales a IU en Asturias.
-Si la actual dirección del PCA no piensa dar marcha atrás en sus posiciones y ustedes siguen adelante con su intención de repetir el VIII Congreso regional ¿Qué es lo que va a ocurrir con el partido en Asturias?
-Lo único seguro es que ya se está poniendo en marcha un proceso para la preparación de un nuevo congreso donde se convocará a todos los militantes. Será un proceso riguroso, algo que no se produjo en el anterior congreso. Todo el mundo participará y la dirección del PCA que emane de esta convocatoria será válida para la dirección nacional.
-Asegura que participará todo el mundo. ¿Cree posible que la actual dirección del PCA tome parte en este nuevo cónclave?
-Nosotros no podemos obligar a participar a alguien que no quiere. Tomarán parte todos aquellos que quieran hacerlo y que estén registrados en el censo. El PCE garantizará que se cumplirán todos los derechos democráticos.
-¿Contempla la posibilidad de dos direcciones en el PCA si no se alcanza un acuerdo?
-Va a haber una sola dirección del PCA, un partido que estará vinculado con el máximo órgano del partido federal. Si lo dice por aquellos que puedan arrogarse ilegitimamente esa representación le puedo asegurar que serán un elemento secundario.
-La actual dirección regional justifica su posición en la independencia que le reconocen los estatutos.
-Claro que existe la independencia, pero para desarrollar las competencias en el plano político. Lo que ocurre en este caso es que la dirección actual del PCA no ha aceptado las decisiones resultantes del XVII Congreso del PCE que respaldó a su actual dirección. Les recuerdo a las personas que no aceptan las votaciones democráticas que el PCA es una federación vinculada al PCE.
-Aseguran que les protegen los estatutos en la defensa de sus planteamientos.
-A veces hay gente que pretende extorsionar los estatutos, pero la realidad es la que es. El pasado mes de abril, el comité federal decidió que se habían cometido irregularidades antidemocráticas en el proceso de realización del congreso del PCA. Sólo dijimos: hagase la corrección oportuna y que participe todo el mundo; muestren los textos y permitan que los que están en minoría puedan defender sus posiciones. Luego, con una mañana de congreso habría suficiente para decidir y determinar quién tiene más apoyos. Tanto la mayoría como la minoría deberían aceptar las normas democráticas y ponerse todos a trabajar por el PCA.
-¿Se ha planteado la expulsión de los dirigentes asturianos que no comulgan con sus posiciones si finalmente mantienen su empeño de enfrentarse al dictamen de la organización nacional?
-Si no quieren participar son ellos los que se excluyen. No vamos a forzar a nadie a tomar parte en el congreso asturiano. A la dirección le gustaría que participasen y, si, como parece, son mayoritarios ganarán, pero de forma legítima. Su responsabilidad sería hacer lo posible por integrar a todo el mundo. En esta organización no sobra nadie.
-¿Considera posible que haya una rectificación en las posturas del sector mayoritario del PCA?
-Moral y políticamente no debería ser tan difícil rectificar. Fue la actual dirección del PCA la que recurrió a la comisión de garantías federales contra la resolución aprobada por el PCE; nosotros aceptamos ese dictamen sin discusión antes de saber que nos iba a dar la razón la máxima autoridad jurídica y política del partido. Si ellos tomaron la iniciativa es lógico que acepten lo que resolvió ese órgano.
-La actual dirección del PCA asegura que la convocatoria del congreso regional a pocas semanas de las elecciones autonómicas y municipales tendrá una repercusión negativa para IU en Asturias.
-El congreso no tiene por qué extorsionar ningún proceso electoral. Resulta paradójico que la ética de un partido se tuviera que condicionar por unas elecciones. Lo prioritario es funcionar democráticamente y permitir la participación de todos los militantes.
-Pero, ¿no cree que ese enfrentamiento público puede generar un daño importante en las urnas a IU?
-Si la dirección fraudulenta del PCA hiciera las cosas bien, dejaría de haber problemas y todos trabajaríamos para lograr los mejores resultados posibles.
-¿Teme que le responsabilicen ante unos malos resultados electorales?
-Ya nos han responsabilizado de todo, pero le puedo asegurar que no tenemos nada que ver con la muerte de 'Manolete'.
-Algunos aseguran que sus actuaciones responden a una estrategia del PCE para ponerle punto y final a Izquierda Unida.
-Esto es como lo de «¿al ladrón, al ladrón!», grita el ladrón.
-Sin embargo, no me negará la necesidad de abrir un debate sobre el planteamiento de hacer de IU un partido político y cuál debe ser el papel a desarrollasr por el PCE.
-Izquierda Unida es un mal partido. En su momento, una parte importante pensamos que debía constituirse como una nueva organización política, sin los corsés que lucían las viejas formaciones. Partía de la necesidad de que IU tuviera un pie en la organización interna y otro en todo lo que representa el movimiento real de la sociedad. Intentamos llevar adeelante ese objetivo, pero el sector de Gaspar Llamazares rompió este planteamiento y prefirió la fórmula del «yo salgo siempre». Cambiamos una imagen plural por la que representa la 'triste figura'.
-¿Se han planteado en algún momento concurrir a las elecciones fuera de Izquierda Unida?
-En el último congreso del PCE quedó claro que IU es el proyecto político estratégico y tenemos que trabajar para reforzar y fortalecer a la coalición para que tenga una identidad propia. «Es el equipo de Noemí Martín el que se excluye al no querer participar»
«¿Malos resultados electorales de IU? No tenemos nada que ver con la muerte de 'Manolete'»
«Esto es como lo de '¿al ladrón, al ladrón!', grita el ladrón»
«Celebrar el congreso no tiene por qué extorsionar ningún proceso electoral»
«Llamazares ha dado muestras de su ineptitud al frente del proyecto de IU»
-Muchos insisten en que el punto de partida de las diferencias que mantiene la dirección que usted preside con el PCA responden a una cuestión personal, sus discrepancias notorias con Gaspar Llamazares.
-Hace mucho tiempo que abandoné la primera línea de la política y ya no estoy en los órganos de dirección de IU, que el equipo de Llamazares reúne cuando le da la gana vulnerando las normas democráticas. Yo ahora tengo una responsabilidad que voy a cumplir de forma escrupulosa. No compito con Llamazares ni con nadie. Él ya ha dado una perfecta muestra de ineptitud política en la defensa de un proyecto. Es el responsable de haber perdido una oportunidad de recuperar a la organización, después de la crisis provocada por la escisión de Nueva Izquierda, para ser una auténtica alternativa y no hacer un patético seguimiento de las políticas del PSOE.
-Cuando usted fue candidato, IU fue más lejos y llegó a pactar con los socialistas.
-El que diga que Frutos hizo en 2000 lo mismo con el PSOE miente como un bellaco. Cuando fui elegido, el PSOE emplazó a IU a alcanzar un acuerdo. En sintonía con la dirección le dijimos a los socialistas que si tenían algo que ofertar lo hicieran por escrito. IU no aceptó retirar sus listas en favor del PSOE de las 33 circunscripciones donde no había tenido representación. Al final, se alcanzó un pacto que sólo se aplicaría en el caso de que hubiera la posibilidad de formar un gobierno de izquierdas. En aquella ocasión se hizo con luz y taquígrafos, algo que no sucede ahora. Hay una diferencia abismal entre los dos acuerdos. La independencia de IU debe ser nítida.
-Un dirigente histórico como Santiago Carrillo salió en defensa de la actual dirección del PCA y en contra de las tesis que defiende el PCE, al que usted representa.
-No me sorprende su actitud. Carrillo es un camaleón que actúa siempre de forma oportunista. Actúa en función de cómo se mueve el viento. Es contradictorio que defienda al PCA cuando se ha cansado de repetir que el PCE ya no existe. El problema de Carrillo es que se ha creído siempre el ombligo del mundo y habría que recordarle que él fue quién estuvo a punto de liquidar al PCE.

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