PERSONAJE DE LA SEMANA
Pensar que un señor que pidió incluir en el Estatut el derecho de los catalanes a ser felices es incapaz de dirigir la policía, es creer que vivimos en un mundo de cuento. En el mundo real, hasta un hippy puede ser el jefe de seguridad de un país. Y si no, que se lo pregunten a Joan Saura (Barcelona, 1950). Pero ser el hippy del Govern y que la primera semana te toque desalojar a unos okupas de los que se llaman artistas es mala suerte. Los Mossos desalojaron la casa ocupada La Makabra sin cumplir el compromiso adquirido de avisar antes y, cuando Saura entró en su Departament mientras los mismos okupas hacían lo propio en Can Ricart, los Mossos se limitaron a vigilar el edificio. El autodenominado ecosocialista se defiende, claro está, recordando que «los Mossos darán respuesta a lo que diga el juez». Y entre tanta maraña de movimientos sociales, en los que el conseller de Interior se ha sentido siempre muy a gusto, Saura mira ahora hacia otro lado y anuncia la creación de un consejo de seguridad por el que prevé que la sociedad participe en la actuación de la policía. Poco tiempo ha tenido para poner su ideario sobre la mesa, pero lo cierto es que se puede ser ecosocialista y dirigir a la policía. Lo que hay que tener es las ideas muy claras, algo de lo que por el momento parece que Saura no puede presumir.Quería más protagonismo en la Generalitat y le encasquetaron la gestión de la policía, sabiendo que es el hippy del Govern.Pues ahora, el señor que quiere que los catalanes sean felices tendrá que demostrar que, al menos, tiene la fórmula para que sigan felices en su partido, desde el que cada uno dice lo que quiere (que no siempre es lo mismo) de okupas y desalojos. Y recuerden que Can Ricart no es el único edificio ocupado y que Saura deberá mandar a sus Mossos a echar a gente de sus casas más de una vez. Aunque eso le cause infelicidad a más de uno.
© Mundinteractivos, S.A.

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