INVERSION COLECTIVA
Aunque los inversores españoles no parecen mostrar gran interés por los fondos de inversión de riesgo (particularmente por los fondos de renta variable), las inversiones de riesgo sí que están de moda, a la vista lo cómo evoluciona la bolsa. Después del intento claramente reflejado en la corrección de la última decena de noviembre (apenas un 4%, cuando lo normal en las correcciones dignas de tal nombre suele ser superior al 10%), las bolsas han iniciado el mes de diciembre con renovados bríos y siguen apostando por batir los máximos históricos que, en el caso de la bolsa española, han tenido su último episodio el 22 de noviembre pasado.
Los fondos de renta variable nacional, los que invierten en compañías del Ibex 35 y de otros estamentos del mercado de acciones, en especial las compañías de media y baja capitalización, siguen presentando la mejor de las rentabilidades posibles, un 32% de media en lo que llevamos de año. Es decir, se trata del mejor resultado desde que en el ejercicio de 1998 (hace ocho años) el Ibex 35 alcanzara una ganancia del 35,6%, que por el momento permanece imbatida.
La bolsa española sigue moviéndose, con un fondo de indudable solidez que aporta la buena marcha de la economía, bajo el impulso diferencial de las grandes operaciones corporativas, ya que en los últimos días han vuelto a repetirse los estímulos individuales de algunas sociedades cotizadas como Altadis, Telefónica, Iberdrola o BBVA, todas ellas implicadas en operaciones transnacionales o en expectativa de nuevos episodios accionariales.
Los fondos de inversión que operan en la bolsa española ofrecen a estas alturas del año una ganancia media del 32%, pero los cuatro más destacados han superado ya con cierta holgura el 40% de rentabilidad. Son ganancias que no se conocían en la bolsa española desde antes de la burbuja tecnológica. Prácticamente la totalidad de los 110 fondos que invierten en la bolsa nacional han superado ya con creces las ganancias alcanzadas en el conjunto del año 2005 y por supuesto las de años anteriores. No obstante, ninguno de los cuatro mejores fondos de renta variable que este año lideran la clasificación por rentabilidad tiene más de tres años de vida, ya que todos ellos arrancaron en el año 2004 o con posterioridad.
A pesar de estos excelentes resultados, los inversores siguen dando la espalda a este tipo de fondos. En el mes de noviembre, los movimientos de dinero en torno a los fondos de renta variable española ofrecieron una salida neta de más de 90 millones de euros. Es decir, los partícipes sacaron 90 millones de euros más de los que suscribieron en el conjunto del mes. No es que noviembre haya sido un mes especialmente brillante para las bolsas (fue un mes en el que se produjeron tomas de beneficios tras la rápida subida de octubre), pero situaciones similares, de salidas netas de capitales, se habían producido en meses precedentes.
La explicación de por qué los inversores no entran con más ímpetu en el mejor segmento de los fondos de inversión no resulta fácil, ya que, a diferencia de otros segmentos del mercado de fondos, los atractivos reclamos de los depósitos de alta rentabilidad no ejercen en este caso una competencia decisiva. Es posible y hasta probable que los inversores que tienen dinero en los fondos de renta fija, que en el mejor de los casos llegan al 2% de rendimiento, se sientan atraídos por los nuevos depósitos, pero abandonar un fondo en el que los rendimientos superan el 30% de media por un depósito al 3% y 4% anual tiene menos explicación.

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