15 AÑOS SIN LA URSS

Hace ahora 15 años se firmó el acta de defunción de la URSS. A finales de agosto de 1991, el fracaso del intento de golpe de Estado contra Gorbachov por las fuerzas reaccionarias, aceleró lo que pretendían evitar: la desintegración de la URSS como imperio territorial y el derrumbamiento de una ideología totalitaria que ya estaba resquebrajada.

El 8 de diciembre, cerca de Minsk (Bielorrusia), se reunieron los presidentes de este país y el vecino Ucrania con el emergente presidente de la Federación Rusa: Boris Yeltsin. Allí se puso punto final a lo que había sido la URSS, que ya desde el propio golpe se fue rompiendo cuando varias repúblicas solicitaron su independencia.

Mientras algunas de ellas están ya en la UE, otras propiciaron revoluciones como Georgia y Kirguizistán; las hubo fallidas como la ucraniana, y países como la Bielorrusia de Lukashenko viven una regresión dictatorial.

Pero más sintomático es cómo en estos últimos años, desde Rusia no solo se ha querido recuperar la idea de imperio, tratando a los Estados como si fuesen todavía parte de sus colonias, sino que ha reverdecido lo peor del comunismo. Muchos advertimos el retroceso progresivo de las libertades en Rusia y el silencio de los dirigentes europeos más interesados en que en el negocio de la energía no les afecte. Sin embargo, dos hechos muy recientes y graves han hecho estallar las luces rojas. En octubre, el asesinato de la periodista Politovskaya, famosa por sus denuncias del poder, especialmente en el exterminio del pueblo checheno. No era un hecho aislado. Antes habían sido asesinados otros periodistas y amordazados y comprados por magnates afectos al poder medios informativos independientes. El segundo hecho es el asesinato de Litvinenko.

Lo que hace 15 años fue acogido como una esperanza, la desaparición de una dictadura causante de millones de muertos, hoy es un tablero fraccionado en el que las fichas negras toman posiciones ventajosas ante la falta de firmeza occidental. En la última reunión del Consejo Ministerial de la UE sobre la OSCE, Rusia criticó el «excesivo énfasis» dado a los Derechos Humanos. Seguiremos alzando la voz.

Jesús López-Medel es vocal de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso y relator de Derechos Humanos y Democracia de la Asamblea de la OSCE.

© Mundinteractivos, S.A.