Otra forma de ver el negocio de la televisión, de Tino Fernández en Expansión
El éxito rápido y eficaz de sitios como YouTube ha abierto muchas puertas a numerosas compañías que, desde hace tiempo, buscan un modelo de encontrar, ver y compartir contenidos en Internet.
Hasta no hace mucho, gran parte de los responsables de las cadenas de televisión parecían no entender las posibilidades de Internet y chocaban contra sus propios intentos de implantar estrategias de ventas en un medio que rechaza cualquier tipo de participación pasiva, y la televisión no entendía lo fuerte que puede llegar a ser combinada con la red y los dispositivos móviles. Las cadenas vivían obcecadas por un hecho contundente: mientras aumenta el uso de Internet, decrece el de la televisión; y mientras crecen los servicios de banda ancha, los usuarios que se apuntan al Internet de mayor velocidad pasan más tiempo en la Red que delante del televisor, una tendencia mucho más acentuada en el caso del público joven.
Un estudio europeo reciente –elaborado por IMC para la cadena BBC– sobre el impacto de la televisión móvil muestra que el 43% de los británicos que consumen vídeos desde Internet o en su dispositivo móvil al menos una vez a la semana reconocen que ven menos televisión convencional. Los espectadores móviles y online aumentan de forma creciente, y el informe asegura que tres cuartas partes de los usuarios utilizan estos nuevos soportes en mayor medida que hace un año.
El estudio recuerda, sin embargo, que los espectadores de vídeo online siguen siendo una minoría. Un 9% de la población total británica puede ser considerado usuario habitual.
En España, según una investigación realizada por TheCocktailAnalysis sobre el presente y el futuro de la oferta de televisión a través de Internet y el teléfono móvil en nuestro país, un 49% de los usuarios ve películas en el ordenador, una actividad que sube al 65% entre los jóvenes de 16 a 24 años.
Además, uno de cada tres usuarios habituales de Internet asegura visitar con frecuencia sitios como YouTube o Google Video, y un 14% dice haber participado activamente compartiendo contenidos, mientras que dos de cada diez afirma que no visita nunca o casi nunca estos sitios en los que se ven y comparten vídeos. Como conclusión, la interacción entre la audiencia y la participación en la generación de contenidos caracterizará la oferta de televisión que se desarrolle en el futuro.
La investigación realizada por TheCocktailAnalysis confirma asimismo que “quienes pronosticaron que Internet acabaría con la televisión se equivocaron” y asegura que “cada vez es más evidente que la convergencia de televisión e Internet –en un contexto de consumo de contenidos audiovisuales de información y entretenimiento– hace complejo establecer fronteras entre ambos medios”, una idea que coincide con la percepción de un número creciente de expertos, que creen que no se puede tener una cadena sin hacer televisión en Internet, y que ya no se puede desistir de la posibilidad de obtener beneficios en la Red.
El estudio español añade que, a medida que se resuelven las dificultades para emitir señal de vídeo a través de Internet, se mantienen algunos obstáculos relacionados con los hábitos de consumo de televisión convencional.
Para empezar, mientras que en la mayoría de hogares el televisor principal se ubica en el salón, apenas un 4% de los usuarios nacionales accede a la Red desde este espacio social del hogar por antonomasia, por lo que tener que cambiar de estancia para consumir televisión por Internet es una clara desventaja.
El desarrollo de la oferta de contenidos televisivos a través de Internet favorecerá la integración de toda esa oferta en un mismo dispositivo, pero hoy estamos muy lejos de ese escenario, y sólo un 9% tiene acceso desde el monitor o televisor desde el que ve habitualmente la televisión.
Además, el estudio recuerda la llegada de un nuevo soporte competidor: la televisión a través del móvil, y cataloga el nivel de satisfacción de aquellos usuarios que lo han probado, señalando que un 27% suspende el servicio; un 27% lo aprueba, y un 33% le da una calificación de notable.
Mejorar la oferta de contenidos resultará fundamental para este nuevo soporte, que tiene mucho que ver con un nuevo panorama en el que se desdibuja la distinción entre los operadores de móviles y los de televisión, y que ofrecerá interesantes posibilidades de ajustar los contenidos a la medida de las necesidades de los espectadores.
También se advierte una oportunidad interesante para los modelos de pago por visión, con canales de televisión móvil premium, aunque los operadores tendrán que adaptarse a la distribución de contenidos televisivos para sus usuarios.
