Los Mossos bloquearon anoche el recinto pero anunciaron que no lo desalojarán hasta el lunes

Unos 150 participantes en la manifestación contra el desalojo de la casa ocupada La Makabra, que ayer por la mañana se reunieron en el barrio del Poblenou de Barcelona, finalizaron la movilización ocupando una parte del recinto de Can Ricart con el objetivo de convertir esta antigua fábrica en su nueva sede, según explicó la portavoz del colectivo, Gadis Romero.«La Makabra resucita en Can Ricart», añadió.

A última hora de anoche, los okupas decidieron permanecer en el recinto de Can Ricart, sin bebida ni alimentos y rodeados de mossos d'esquadra y guardias urbanos, ante la promesa del Ayuntamiento de Barcelona de que no serán desalojados hasta mañana lunes.

Los manifestantes partieron de la puerta de La Makabra, cerca de la plaza de las Glòries de Barcelona, y recorrieron las calles de Poblenou portando un ataúd al frente como símbolo de la muerte de La Makabra, que iban a «enterrar» en Can Ricart. Al llegar a la antigua fábrica de Can Ricart, los okupas se unieron a la plataforma vecinal que se opone al derribo de la antigua fábrica, y que se encontraban celebrando una jornada reivindicativa, y accedieron al recinto.

El único guarda de seguridad que vigilaba Can Ricart no pudo detener a los manifestantes, que entraron en tropel en el recinto ante la mirada pasiva de los agentes de los Mossos d'Esquadra que custodiaban la manifestación, que no hicieron nada para impedir la ocupación, informa Europa Press.

En el recinto, los okupas dieron inicio a un kabaret-espectáculo y gritaron repetidamente «habemus casa». Además, celebraron una rueda de prensa para informar de su intención de «resucitar» La Makabra en la antigua fábrica de Can Ricart. Los artistas ocuparon sólo las naves que está previsto que sean derribadas, ya que el 70% del recinto ha sido declarado patrimonio histórico.

Según Romero, la decisión de okupar Can Ricart es una respuesta a la pasividad del Ayuntamiento de Barcelona, que todavía no ha propuesto un espacio alternativo a La Makabra para que los artistas puedan continuar su actividad.

A media tarde de ayer, representantes municipales se entrevistaron con los okupas y les informaron que el Ayuntamiento no permitiría que se pudiera introducir en el recinto ni comida ni bebida.De hecho, una docena de furgonetas de los Mossos rodeaban anoche la antigua fábrica. Pese a ello, los artistas de La Makabra decidieron en asamblea continuar ocupando Can Ricart hasta que los Mossos d'Esquadra los desalojen el lunes, como les ha comunicado el Ayuntamiento de Barcelona a través de dos de sus gerentes. Aún así, algunos participantes en la ocupación abandonaron el lugar anoche.

Acuerdo con el propietario

El Consistorio barcelonés llegó a un acuerdo con el propietario de la nave industrial de Can Ricart por el que los Mossos no desalojarán el recinto hasta el lunes, para que «lo vayan evacuando por sus propios pies, ya que no tienen condiciones para quedarse», según afirmaron anoche fuentes municipales.

Las mismas fuentes aseguraron que el cordón policial que se ha establecido alrededor del recinto se mantendrá durante todo el día de hoy para impedir que nadie entre a Can Ricart. En la tarde de ayer, los gerentes del distrito de Sant Martí y de Via Pública del Ayuntamiento se reunieron con los okupas para pedirles que se marcharan de forma pacífica de Can Ricart y les expusieron la decisión de no permitir que se introduzca en el recinto ni comida ni bebida. También les confirmaron el acuerdo para desalojar la antigua fábrica el próximo lunes, según fuentes de los ocupantes.

El colectivo de La Makabra organizó anoche una concentración de solidaridad con los ocupantes a las puertas del recinto de Can Ricart, en la confluencia de la avenida Diagonal con Pere IV.

Además, el relator en materia de Vivienda de la ONU, Miloon Kothari, pudo visitar a última hora de ayer el recinto de Can Ricart.Kothari pudo entrar en la antigua fábrica a pesar de que en un primer momento se lo impidió el cordón policial formado por agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra establecido para impedir el paso.

El relator de la ONU, que se encuentra en España para elaborar un informe y que ha visitado diversas ciudades españolas, entre ellas Barcelona, señaló ayer tras acabar su periplo que entre el 20 y el 25% de los españoles no puede acceder a una vivienda, y que el Ejecutivo central debería adoptar «medidas inmediatas» para resolver esta situación, que calificó como la «más grave de Europa», informa Efe.

Por su parte, el presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, reclamó al conseller de Interior, Joan Saura, y al alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, una «actuación conjunta de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana» para acabar con la ocupación de Can Ricart.«La ocupación ilegal siempre es injustificada, sea para reclamar vivienda o equipamientos», dijo Alberto Fernández Díaz.

En opinión del candidato del PP a la Alcaldía de Barcelona, «los okupas han realizado un desafío al Ayuntamiento que no se debe aceptar», por lo que reclamó «la desocupación de ocupas tanto inmobiliarios como culturales». En este sentido, Fernández Díaz añadió que la «política de prevención en seguridad es actuar con firmeza, sin improvisaciones y no ceder ante los grupos radicales».

© Mundinteractivos, S.A.