Manuel Terán a Constantino Menéndez: es necesaria e inevitable la confrontación de opiniones, de Manuel Sánchez Terán en El Comentario
Comenzaré, por aclarar algún dato del engaño, tiempo habrá para difundir el resto en este sentido.
Lucinda Torre, nos invita a mediados de Octubre, a Constantino y a mí, para ver el resultado del documental (conservo el correo). Pienso entonces que era en función de lo convenido. El 21/10/2006 Constantino y yo vemos el documental en Madrid, compruebo que nos lo dan como hecho.
La confirmación definitiva del mosqueo que yo tenía desde hace tiempo, es cuando el 25 de octubre recibo en mi casa la revista de Telecable, que entre otros asuntos anuncia el Festival de Cine de Gijón con Resistencia incluido.
Esta revista se debió de imprimir a finales de septiembre o primeros de octubre, luego todo estaba decidido incluso antes de que se nos convocase para verla Constantino y yo. Se pretendía además que diésemos el visto bueno definitivo (mas bien la complicidad ), nosotros dos solos y el resto del colectivo no lo vería antes del estreno. Como el que discrepaba era yo, le pido a Lucinda por correo electrónico (22 y 23 de octubre) una proyección para la asamblea del colectivo al completo, esto se dá por petición mia el 11 de noviembre.
En la asamblea se expusieron como 16 aspectos irrefutables y considerados fundamentales que faltaban. Todos estuvimos de acuerdo en esto, incluido Constantino. Pero se me dice que el documental posible para festivales como el de Gijón, los que vendrán y TVE, tiene que ser éste, que el que yo quiero no puede salir o no puede ser proyectado ahí y que lo importante es que se vea.
Allí planteo delante de todos alternativas de negociación:
a) No quiero estar en ese documental, que se retire mi imagen.
b) Cedo casi todo mi tiempo y a cambio que aparezca en él lo fundamental que falta.
c) Otras posibilidades.
La respuesta fue categórica ante toda la asamblea, el documental posible es éste y está cerrado.
Lo posible NO, ¡TINO!, si este colectivo hubiese aceptado alguna vez lo posible no hubiese pasado (ni llegado) agosto del 93, mes en el que nos despidieron y habríamos tenido que tragarnos el despido, pues recuerda que TODOS nos dijeron "esto no se vuelve atrás, es un despido resuelto por La Dirección General de Trabajo en Madrid e inamovible".
Por tanto, todos estamos de acuerdo en que nuestro conflicto es mucho más que eso y, sobre todo, con unas claves que preocupan muy mucho y que hay que ningunear.
Yo ya sabía que el drama humano encogería el corazón de la gente, empañaría los ojos y no dejaría pensar a la mente. Es humano, con eso están jugando.
Actualmente, la directora no calla con lo de película. Nosotros convenimos un documental, para eso hubiesemos aceptado la oferta de Macua en el 98 o la de Juan Diego Botto en el 2000. Documental porque limitaba al guionista y director (en este caso directora) a que se atuviese a la cronología de los hechos, plasmando todo lo que pasó, contrastado con documentos y nombres y apellidos, en definitiva, toda la verdad.
La verdad a medias es la peor de todas las mentiras. Simple y llanamente, porque la verdad a medias está calculada, medida, esto sí esto no, y al final la disfrazan de creible y si además toca la vena sensible mejor, porque además se acepta desde el corazón.
Este colectivo ha superado muchas pruebas al limite y sin miedo a las contradicciones, que además han intentado que tengamos. Si ahora el oropel o la vanidad de vernos en el celuloide genera una contradicción tan grande que no nos permite ver el fondo, es que todavía tenemos camino por hacer compañero, pero camino personal, es decir, todavía no nos conocemos del todo a pesar de lo vivido.
El daño no lo hago yo al trasladar a la opinión pública lo que sucede en uso de mi legítima expresión de libertad, cuando además engarza perfectamente en la causa de Carnero y Morala y contra la represión y por las libertades. El daño nos lo hace quien incumplió el acuerdo verbal de buena fe y se ha dedicado a mostrar fundamentalmente en la película el dolor y el sufrimiento humano, ninguneando muchas de las imágenes de época que le dimos.
Recuerda la pegatina y la camiseta Tino: “NUN LLORES, LLUCHA”.
Un abrazo compañero.
