La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

2 Diciembre 2006

Si somos la vergüenza de Europa es porque tapamos casos como el de Progea: ¿Por qué?, del Editorial en El Comentario

El pasado 19 de noviembre llegaba a España el "relator especial de Naciones Unidas sobre la vivienda adecuada", Miloon Kothari, para iniciar a partir del pasado lunes 20 una vista oficial a España en la que recogió información y se dedicó a examinar el cumplimiento por parte de los poderes públicos del derecho a una vivienda adecuada. Kothari estuvo en Bilbao, Sevilla y Barcelona, y durante su recorrido, el "relator" se reunió con autoridades de distintas instancias del Gobierno y diversas organizaciones no gubernamentales. Podemos ver titulares, como el de Periodista Digital, "La especulación urbanística de España, la vergüenza de Europa". Y es cierto que lo es, pero ¿por qué hemos llegado hasta aquí?

Les aseguramos que nosotros no necesitamos para nada que venga por aquí un "relator especial de las Naciones Unidas sobre la vivienda adecuada", para darnos cuenta de que la situación del mercado de la vivienda en España es totalmente inadecuada, pero lo cierto es que somos un país de papanatas, y para darnos cuenta de qué es lo que tenemos delante de las narices, tiene que acercarse por aquí un "relator especial" para que nos relate lo que nosotros ya sabemos perfectamente, pero no queremos ver, porque es ya el único negocio que queda en este país y somos conscientes de que si dejamos de construir este gran Ziguratt, esta torre de Babel que estamos construyendo, para subirnos todos en ella y contemplar desde la altura el desastre nacional, medio país se queda en el paro.

La visita del "relator especial" se cuenta así en La Nueva España de hoy: Para Kothari la especulación urbanística en España es «desenfrenada», y la vinculó a los escándalos de corrupción. Además, aseguró que Marbella es sólo «la punta del iceberg» de un conjunto de prácticas ilegales relacionadas con la recalificación de terrenos. El relator instó al Gobierno a adoptar «medidas inmediatas» para resolver el problema de la vivienda, que es «el más grave de Europa y uno de los mayores del mundo» y le alertó de que la situación es «insostenible». También denunció que existe un problema «muy grave con la especulación y el enriquecimiento de los promotores». A este respecto, hizo suya la recomendación de la OCDE de suprimir las subvenciones a los promotores, una media con la que el precio de la vivienda podría reducirse entre un 15 y un 30 por ciento, indicó. Abogó por la creación de más viviendas públicas para comprar y alquilar y exigió acabar con el «acoso inmobiliario», que consiste en ejercer presión sobre los inquilinos de rentas antiguas para que abandonen su hogar .

Toda España es testigo del falso debate sobre el urbanismo que se vive en este país, a partir de la decisión de las autoridades de intervenir judicialmente en Marbella para meterle mano a un cáncer iniciado por el incontrolable gangster llamado Jesús Gil, ya desaparecido, que a su vez, como presidente del Atlético de Madrid, se convirtió, durante un larguísimo período de tiempo, en el paradigma de la corrupción que invade la administración española, uniendo dos de las principales fuentes de producción de dinero generado mediante la práctica de una actividad delictiva continuada: la gestión municipal de suelo y la administración de sociedades anónimas deportivas, utilizadas en todos los casos como pantallas para proteger los más asquerosos negocios con la protección legal que brindan los inestimables servicios de una horda de hinchas futbolísticos pagados por los propios clubes como fuerza de choque de los delincuentes para tapar bocas e intimidar jueces.

Gil consiguió el difícil logro de hacer coincidir en Marbella las peores mafias del mundo, que encontraron su El Dorado, en aquel oasis para la criminalidad internacional, abonado por el glamuroso grupo de vagos y maleantes que vienen ocupando desde hace decenios las páginas de las revistas que suelen leerse con el pelo en el secador o en la antesala del dentista. Lo más granado de los restos de la aristocracia decadente de todos los tronos apolillados de la vieja Europa, se reunió en Marbella para disfrutar del sexo agotado del que ya probó todo, las drogas y la música ratonera, con el aliciente que daba el fino y el estímulo incomparable de la emulación náutica en Puerto Banús. Concursos de manga y eslora. Nadie se atrevió a meterle mano a esa basura hasta que murió Gil y Gil, ¿por qué?

Todo el país sabe que en realidad lo que sucedió en Marbella no era un hecho excepcional, sino el paradigma de un mal generalizado, elevado a la enésima potencia por un personaje ilimitado, que se sabía todos los trucos, con capacidad no menos ilimitada para denunciar a su vez la porquería de cualquiera que se atreviese a ir a por él. Por eso nadie fue a por él. Por eso se esperó a que muriese y que la putrefacción generalizada, unida a la debilidad política y personal de los tristes figurantes que quedaron a cargo del negocio, permitiesen el desembarco judicial en Marbella. El mensaje era claro: ¡esto es así sólo en Marbella! En realidad lo que ocurrió es que los partidos políticos decidieron hacerse cargo de aquel grandioso negocio que estaba fuera de control. Pero el efecto simpático del desembarco no estaba calculado. En España todo el mundo está de acuerdo con el "relator" Kotahari. Lo demás es igual.

¿Y el resto? ¿Qué hay de diferente en el resto? Una simple cuestión de proporciones. Las decenas de miles de viviendas previstas en la costa asturiana, por ocuparnos de lo nuestro, son el corolario del sistema urbanizador elegido por nuestros dirigentes. La legislación del suelo lo denomina "el agente urbanizador". El "agente urbanizador" asturiano se denomina SOGEPSA. SOGEPSA canaliza dos formas de subvencionar la promoción inmobiliaria, fenómeno muy atinadamente denunciado por el "relator especial" Miloon Kothari: la expropiación del suelo sin recalificar a sus propietarios, cargándoles en el coste de las expropiaciones los gastos de urbanización, así como las aportaciones directas de dinero público para la construcción de viviendas "con algún tipo de protección", que luego se destinan, no a abaratar el coste de los pisos, sino a llenar la faltriquera de los promotores que controlan el negocio y luego redistribuyen la "cuota-parte".

SOGEPSA está controlada por una oligarquía empresarial que parte y reparte el suelo, que está presente en su consejo de administración, y que a la vez se siente en el órgano regulador del proceso urbanístico que es la CUOTA, e incluso coinciden y coincidieron en el tiempo, personajes compartidos, tanto en estos dos organismos como en el órgano político que tasa el valor de las expropiaciones. ¿Cuánto dinero va a parar inevitablemente a manos de los partidos políticos? ¿Cuánto dinero va a parar a manos de los particulares que luego fluye en forma de billetes de quinientos euros que no están en las declaraciones de hacienda? Obviamente, no es nuestra labor determinarlo. Nos conformamos con recordarlo. Somos muchos, y lo lógico es que nos repartamos un poco la tarea.

Todo el mundo sabe que el PSOE, el PP e IU tienen sus apaños inmobiliarios, y que el destino inevitable de los gestores de SOGEPSA es hacer gestión de suelo desde alguna de las empresas que desarrollan su actividad a velocidad de crucero. Pero es que incluso, por la razón que sea, hemos descubierto casos concretos en los que los asturianos hemos tenido ejemplos de la existencia de promotoras inmobiliarias, como el Grupo Progea, que se han beneficiado de SOGEPSA, y que tienen a su frente, negociando el suelo, políticos en activo como el responsable de Economía de Izquierda Unida en Gijón, José Antonio Hevia Braña, que fue concejal, consejero de Cajastur, presidente de Cruz Roja, y miembro activo del grupo afín a Gaspar Llamazares, que todavía tiene el morro de protestar contra las actividades del Pocero en Castilla-La Mancha. Hablamos de ese caso, porque es ya, sin duda, el más conocido, y porque nosotros lo conocemos cada vez mejor, y seguiremos denunciándolo hasta que alguien se decida de una vez a presentar los datos y las pruebas en la Fiscalía, pues si no se denuncian los casos públicos y notorios, ¡qué se puede esperar del resto! ¡Espectáculos como el del alcalde de barrio de Vallobín en Oviedo, claro!

Decimos aquí, con todas las palabras, que se puede afirmar que en Asturias todos los que lo tienen que saber, saben todo lo relacionado con las actividades de Progea, como las de muchas otras empresas que se mueven en estas promiscuidades, pues tras contar todos los detalles de este escándalo durante meses en El Comentario TV, La Nueva España se decidió a airearlo durante un par de semanas, y hasta el propio coordinador general de IU en Gijón, Jesús Montes Estrada reconoció los hechos, echándole una cara de espanto en sus declaraciones. Sin embargo, el caso no interesó a ningún partido político. La reacción del PSOE es explicable, pues el presidente de este grupo de empresas, Miguel Ángel Loriente Ariza, candidato del PSOE a las elecciones municipales en Zaragoza (en este enlace ven a Loriente en las listas del PSOE y al director de la Fundación Progea -que controla el conglomerado-, Pedro Olloqui, en las de IU), explica su silencio. Lo inexplicable es el mutismo del Partido Popular, de cuya presidenta en Gijón, Pilar Fernández Pardo, no salió una palabra, en medio de los más atroces rumores sobre las subvenciones y prebendas que sus concejales reciben del propio ayuntamiento en el que desarrollan su labor política.

Si tenemos a un dirigente económico de un partido políitico metido hasta el cuello en el peor estiércol inmobiliario, compatibilizando sus reponsabilidades económicas en el partido que controla una coalición de gobierno, con la gestión de suelo de una empresa inmobiliaria llena de vinculaciones políticas, y nadie tiene nada que reprocharle, la justicia no tiene nada que investigar, la oposición nada que denunciar, y todos mucho que callar, ya tienen ustedes trazado el escenario perfecto en el que se desenvuelve nuestra vida política, y a partir de ahí, sólo nos queda esperar, protestar y denunciar, hasta que estalle este volcán de corrupción política que es Asturias, que como el resto de España es, como muy bien dice el "relator especial" Miloon Kothari, el iceberg cuya punta aflora en Marbella.

Somos la vergüenza de Europa, y en Asturias estamos especialmente metidos hasta el cuello en esa vergüenza. Las razones saltan a la vista. ¿Nos conformamos con este estado de cosas?

Enlace

servido por caffereggio 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

potaje.net

potaje.net dijo

Formo parte de un grupo de investigación para documentar el movimiento ciudadano en Barcelona que reclama una vivienda digna. Como parte de esa investigación grabamos la asamblea popular con Miloon Kothari.

Tengo unas seis horas de bruto de dos cámaras diferentes. Estoy montando bloques de menos de 10 minutos donde aparezca lo más interesante de las casi dos horas de Asamblea.

La primera parte podéis verla en el artículo Asamblea Popular con Miloon Kothari en Barcelona (I).

Saludos!

3 Diciembre 2006 | 12:09 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera