“El reciente punto de inflexión en el mercado inmobiliario estadounidense demuestra que los precios pueden bajar de igual manera que pueden subir”. Así comienza el nuevo informe de Standard & Poor’s (S&P) sobre el sector en el Viejo Continente que El Confidencial avanzó ayer y hoy publica íntegro en inglés.

El European Economic Forecast: The storm cloud gather over European housing markets (Nubes de tormenta sobrevuelan los mercados inmobiliarios europeos) afirma literalmente que “hay signos de que esta fiesta particular bien puede estar llegando a su fin”, sobre todo para los mercados más recalentados. El español se encuentra entre ellos.

El que las casas norteamericanas hayan doblado sus precios en los últimos diez años resulta una minucia en relación con lo que está sucediendo en la mayor parte de los mercados europeos en el mismo periodo, en la opinión de los analistas de la agencia de calificación S&P. Con la excepción de Alemania, el actual ciclo ha sido uno de los más largos y dinámicos.

El informe menciona nuestro país entre los que más han encarecido sus viviendas, junto con Holanda, Irlanda y Reino Unido y augura un freno en el entusiasmo comprador. “Además existe el riesgo de que el sector de la construcción, que ha disparado el volumen de viviendas iniciadas para satisfacer la demanda, podría sufrir si la corrección es severa”, asegura el estudio. Advertencia que se repite en el análisis específico de nuestro país explicado ayer.

Sobre viviendas iniciadas al año en el periodo del boom, España se sale de la diapositiva. Para muestra, el gráfico comparativo con Francia. Con aproximadamente más de 60 millones de habitantes, el país vecino lo máximo que ha llegado a construir al año tan sólo supera las 400.000 unidades en 2006, frente a las más de 700.000 de España, según datos de los institutos nacionales de estadística y Datastream.

No es el único gráfico sorprendente. El comparativo con Holanda, en lo que a precios se refiere, muestra cómo en el primer trimestre de este año, el incremento de precios, ya en desaceleración en España, ronda el 12% frente al 6% holandés.

Todos con hipotecas variables

En cuanto a los tipos de las hipotecas, Luxemburgo y países vecinos del sur de Europa como Grecia, Italia y Portugal comparten nuestra afición a los créditos variables, mucho más sensibles a las subidas de los tipos de interés. De hecho, sólo Portugal nos supera en porcentaje, con un 95,4% de hipotecas variables sobre el total, frente a nuestro 93,2%.

El informe señala además que el plazo medio de las hipotecas se ha incrementado constantemente desde 2001 hasta los 19,2 años, según un estudio de BBVA, frente a los 17,2 de Francia.

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