Llevamos un año denunciando que en Asturias no vamos a tener AVE, sino una combinación de mercancías y pasajeros, con ancho variable en varios puntos del recorrido: ¡y la prensa dale que te pego!, del Editorial en El Comentario
El diario La Nueva España de hoy retoma con fuerza el debate sobre el futuro de las comunicaciones asturianas por ferrocarril, ante el escandaloso anuncio realizado el pasado miércoles por parte del Ministerio de Fomento, que difundió a través de las agencias de prensa la noticia de se acaba de licitar el contrato para la redacción de los estudios complementarios de la línea ferroviaria Madrid-Gijón, que aquí se insiste en llamar AVE, cuando no va a ser tal cosa, sino que será, de acuerdo con lo que hemos ido descubirendo a lo largo de los últimos meses, eso que en el Plan Estratégico de Infraestructuras Terrestres (PEIT) denominan Ferrocarril de Altas Prestaciones, que no es ni más ni menos que un servicio más rápido que el actual, que al parecer, sólo será de alta velocidad entre Madrid y Valladolid. En ese estudio encargado por el Ministerio, para la redacción de los estudios complementarios, se definirán las actuaciones a llevar a cabo en el tramo entre León y La Robla, hasta el inicio de la Variante de Pajares, así como la planificación de la red interior asturiana, que ya directamente se denomina en la propia nota del Ministerio divulgada el miércoles, como el acceso de las circulaciones de altas prestaciones a la región. Sin embargo, los dirigentes políticos, la prensa y hasta el lucero del alba, insisten en denominar AVE a este tren, con la excepción de Ovidio Sánchez, que por primera vez, y en solitario, se aclara él, y de paso aclara a los demás, en la prensa de hoy, esta importante cuestión. ¿Cundirá el ejemplo?
En el mes de julio del año pasado, coinciciendo con el inicio de las perforaciones de los túneles de Pajaras, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero intentaba engañarnos a todos, consciente y deliberadamente, con la documentación del Ministerio de Fomento en la mano, para intentar hacernos creer que en el año 2009 tendríamos una nueva comunicación ferroviaria de alta velocidad, y si heciésemos un recorrido por los editoriales de El Comentario TV que hemos venido dedicando a este asunto, se podría trazar un interesante estudio, de cómo a través de los más variados medios, nos hemos ido enterando de que se trataba de una gruesa falsedad, pues no sólo no es alta velocidad lo que algún día llegará al Principado, sino que además, lo que llegará, cuando llegué, tendrá enormes servidumbres, por la decisión de incluir nuestor eje ferroviario en el Plan Estratégico de Infraestructuras Terrestres (PEIT), tal y como se reconocía por primera vez expresamente en la nota ministerial, como "línea de altas prestaciones de trafico mixto", una información que se nos ha ido negando a los asturianos, para que no nos excitásemos más de la cuenta, dadas las promesas zapateriles que obran en las hemerotecas virtuales de la prensa, uno de los grandes adelantos de los que se dispone para los medios de comunicación de este nuevo siglo que operan en Internet.
Las promesas del presidente del gobierno pueden ser consultadas en los periódicos atrasados, y no tienen desperdicio, pues deberán ser recordadas una y otra vez, hasta que nuestros políticos reconozcan de una vez la verdad, dejándose de cortinas de humo como las que durante todo este tiempo han venido esparciendo la ministra Magdalena Álvarez en sus comparecencias en el Congreso y en el Senado, el presidente de la comunidad autónoma, Vicente Álvarez Areces, el diputado Álvaro Cuesta, el secretario general del PSOE Javier Fernández, o el delegado del Gobierno Antonio Trevín Lombán, que han venido contradiciéndose unos a otros, pero siempre dentro de la línea embustera que define el comportamiento habitual de nuestros políticos.
La promesa concreta de Zapatero en el comienzo de las obras de los túneles, en julio del 2005 se puede contrastar en esta información de La Nueva España: La Alta Velocidad llegará a Asturias en 2009, año en el que se podrá viajar de Oviedo a Madrid en dos horas y cuarto. Ésa es la promesa que realizó ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el inicio de la excavación de la variante ferroviaria de Pajares en la vertiente leonesa, en Pola de Gordón.
Así, el presidente Areces declaraba el pasado 20 de marzo que La variante de Pajares, pese a "las burlas y las tomaduras de pelo" del Partido Popular, estará terminada en el año 2009, tal y como comprometió Zapatero y establecen los contratos de construcción de la obra. Así se categórico se expresó ayer el presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces, que aseguró que "todo el mundo" sabe que los túneles entrarán en servicio en un plazo de cuatro años, y que los argumentos que maneja la oposición "son mentiras y descalificaciones inaceptables".
El 12 de abril, el diario El Comercio publicó esta auténtica perla de la tomadura de pelo al contribuyente, divulgada por el diputado Álvaro Cuesta en una visita a las obras de la variante de Navia: confirmó -Álvaro Cuesta- que en el año 2009 entrará en servicio la variante de Pajares, y añadió que eso ocurrirá incluso en el caso de que no estén terminados los tramos adyacentes. Así, «se usará material de rodadura desplazable hasta León» mientras se construye la línea de alta velocidad. Esos trenes podrán adaptase a los diferentes anchos de vías según circulen por unas nuevas de ancho internacional o por las actuales de ancho español. «Son soluciones técnicas avanzadas para poder aprovechar todos los tramos nuevos mientras que acaban otros». Aquí, como ven, el señor diputado llegó hasta límites propios del estado alucinatorio, sugiriendo que los convoys irán ensanchando y estrechando sus trenes de rodadura a lo largo del recorrido, según avancen las obras, para lo que se supone que a medida que se terminen nuevos tramos, tendrían que ir trasladándose esas costosísimas y pesadas plataformas que son los intercamabiadores en los que se produce la adaptación de los dos tipos de rodadura de los que no nos va a librar ni la caridad.
En aquella misma comparecencia, Javier Fernández había sido tan explícito como esto: el secretario general de la Federación Socialista Asturiana, Javier Fernández, mostró su confianza en que toda la alta velocidad ferroviaria hasta Asturias esté terminada en 2009, ya que ese fue el plazo ofrecido por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. A su juicio, hasta que llegue esa fecha hay tiempo suficiente para superar todos los trámites y la construcción de los tramos que aún están pendientes hasta Madrid.
La alerta la había lanzado Antonio Silván, consejero de Infraestructuras de Castilla y León, que dijo algo extraordinariamente claro y descriptivo -"Silván asegura que sólo llegará el tren, no un AVE"-, de lo que aquí en Asturias no ha querido enterarse nadie hasta ahora, con un titular elocuente que reprodujimos entonces y a él seguiremos ateniéndonos , puesto que esa es la verdad cruda y desnuda, y como no retomememos las viejas movilizaciones de los años noventa en defensa de la Variante de Pajares, ahora en defensa de la Alta Velocidad para Asturias, nos vamos a quedar con una comunicación absurda y limitada, tras unas inversiones monstruosas, tanto en Guadarrama, como en la propia Variante, que sin embargo no servirán para que podemos tener una comunicación a la altura de los tiempos que permita que el tren compita realmente con otros medios de transporte.
Ante las dudas que ya se adueñaban de todos, la Ministra, en su última comparecencia en el Congreso para hablar de este asunto, el pasado mes de marzo, volvió a insistir y dijo con toda claridad, tal y como consta en los libros de sesiones, que los plazos del AVE son los que anuncia el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y Asturias tendrá alta velocidad ferroviaria para pasajeros y mercancías. Así lo aseguró ayer en el Congreso la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, en la sesión de control al Ejecutivo, a preguntas del diputado del PP por Segovia Jesús Merino Delgado, quien señaló que el AVE que tendrá León y el norte será "de baja velocidad".
Así pues, y tras habernos tragado toda esta sarta de falsedades, es decir, tras haber constatado que se nos podía engañar sin problema alguno, el Ministerio de Fomento ha esperado casi un año, para colar ahora de esta manera, con una nota de prensa en la que se reconoce que la línea León-Asturias aparece recogida en el Plan Estratégico de Infraestructuras Terrestres (PEIT) como "línea de altas prestaciones de trafico mixto". El confusionismo es terrible, pues los periódicos de hoy siguen hablando de un AVE, aparte de asumirse con una enorme tranquilidad que los plazos de los estudios hacen imposible que ese tren, que no es un AVE, llegue a nuestra comunidad antes del año 2012, contradiciendo las promesas de Zapatero y de toda su corte que aseveró que llegarían en el 2009.
Lo dice bastante bien, por primera vez, el candidato del presidente del PP, Ovidio Sanchez, que en La Nueva España de hoy, sintetiza así la verdad que tras casi un año de forcejeos parece que comienza a abrirse camino, a pesar de la catarata de mentiras y confusiones: El presidente regional del PP, Ovidio Sánchez, señaló que con la licitación de este estudio «se constata que la Alta Velocidad no llegará nunca a Asturias, ya que lo que el Ministerio plantea es una línea de altas prestaciones con un tráfico mixto». Sánchez aseguró que, teniendo en cuenta los plazos que maneja Fomento, «en todo caso la obra estará terminada de 2012 en adelante».
Por fin, alguien denuncia la verdad en la prensa asturiana: no es un AVE, es un tren que tendrá que acomodarse al tráfico de mercancías, que tendrá que adaptarse además en varios puntos del recorrido a los cambios de ancho, con lo que a los efectos de nuestras comunicaciones, las astronómicas inversiones de Pajares y Guadarrama servirán de bien poco. ¿Reaccionará la sociedad asturiana ante tanta mentira, ante tanto engaño? ¿Tendrán algo que decir los empresarios y los sindicatos? Después de tanto remar, volvemos a ahogarnos en la orilla.
