De hoy a un mes, entrará en vigor la nueva ley del IRPF y los cambios que supondrá su aplicación son ya perceptibles en los mercados de valores y en las estructuras financieras que ofrecen las entidades.

La efervescencia corporativa o la incesante aparición de nuevas sociedades de capital riesgo son dos de los fenómenos que pueden subyacer detrás de la inminente entrada de la nueva ley.
L reforma fiscal también se deja notar en el Impuesto sobre Patrimonio, lo que ha obligado a numerosas sociedades a cambiar su actual estructura empresarial.

El nuevo texto, que recibió el visto bueno del Congreso el pasado 21 de noviembre, pone en el punto de mira una práctica habitual del tejido empresarial, y sobre todo familiar, español: las sicav en los hólding.

Cambiar las sicav en los hólding

Para evitar que tener que tributar por todo el patrimonio invertido en sicav que están dentro de los hólding (ver texto de apoyo), los asesores fiscales han trabajado en ofrecer soluciones que se han visto reflejadas en múltiples movimientos empresariales que se han vivido en el parqué en los últimos meses.

La posesión de una participación de, al menos, un 5% en una empresa, cotizada o no, o en una sociedad de capital riesgo permite beneficiarse de la exención en el patrimonio. Por eso, el dinero de las empresas familiares ha comenzado a fluir de las sicav que pendían del hólding matriz a tomar participaciones industriales en compañías cotizadas.

Por ejemplo, el pasado 22 de noviembre la sociedad Grande de Cartagena, de la familia Del Pino, adquiría sendas participaciones del 5% en Indra y Ebro Puleva. Las participaciones de Amancio Ortega en Agbar y NH Hoteles, se realizan ahora mediante la sociedad Pontegadea y no mediante las dos sicav que posee el empresario gallego. Una situación que continuará en el último mes del año. “Quién no tenga el 5% de una compañía , intentará alcanzarlo antes de fin de año”, explicó ayer un expertos en grandes patrimonios durante las jornadas sobre reforma tributaria e inversión en bolsa que organizó ayer Bolsas y Mercados.

La fórmula también es válida para las sociedades de capital riesgo y en las sociedad de inversión inmobiliaria. Este año han proliferado la creación de este tipo de sociedades por parte de cajas y bancos. Una vez creada la sociedad que, en ocasiones aglutina la cartera industrial de la entidad, se ofrece en paquetes del 5% a los clientes que quieran seguir beneficiándose del tratamiento fiscal.

Además, según Enrique Quemada, consejero delegado de la firma ONE to ONE, “las grandes fortunas optan por crear sociedades de capital riesgo porque las plusvalías obtenidas por inversiones tributan al 1%, mientras que para un inversor normal se grava en un 35%, con deducciones en caso de reinversión”.