Hace unas semanas tuve ocasión de escribir en esta misma página que las elecciones al Parlament de Catalunya resultarían trascendentales no sólo para el territorio que representar, sino para toda España. Las cuestiones económicas y territoriales por desarrollar en Catalunya marcarán un antes y un después de esta legislatura, pero hay un tema en el que no reparamos con la profundidad que merece. El capítulo de Interior, con todas sus variantes, es clave en el devenir de la seguridad catalana y española. Y ahí desempeñará el papel estelar el nuevo conseller Joan Saura, líder de ICV, para muchos tras un sorprendente nombramiento.
Cuentan que Saura planteó a Montilla la necesidad de que su formación tuviera la máxima representación en el reeditado tripartito y, dado que la portavocía y la vicepresidencia estaban decididas, optó por "comerse el marrón" y auparse en la conselleria más difícil del Govern.
Y es que a Saura le caen encima desde ayer tres cuestiones clave, algunas de verdadero vértigo. A saber: movimientos antisistema; frontera con Francia e inmigración, y el islamismo más que visible, por ejemplo, entre la comunidad pakistaní del centro de Barcelona.
Se comenta con relativa frivolidad que Saura está más cerca de reconocer a los antisistema que de mandar a los guardias a disolverlos. Pero una cosa es lo que se dice y otra muy distinta lo que se haga después con el peso de la púrpura sobre los hombros. Y es que si ha habido un ridículo sin demasiados comentarios fue la de suspender la cumbre de ministros de Vivienda de la UE ante el temor a incidentes. Digo yo: ¿qué hubiera ocurrido, entonces, si los convocados fueran los líderes del G-8 o del FMI o de la propia Unión Europea?
La frontera con Francia y el control inmigratorio serán claves, y lo son ya para la economía, el bienestar social y el gasto presupuestario catalán y español. Ahí seguro que habrá batalla entre Interior de Saura e Interior de Rubalcaba, porque lo que se cuece son inmigrantes en los campos catalanes, traslados forzosos de Canarias, redes de países del Este, control de autobuses en La Jonquera, turistas en El Prat..., casi ná.
Pero la palma se la lleva el islamismo. Desde el Centro Nacional de Inteligencia llevan años elogiando la labor de los Mossos d´Esquadra en los servicios de información y colaboración con sus colegas de Policía Nacional, de Guardia Civil y de la propia Casa de los espías. Porque lo cierto es que en el centro mismo de Barcelona ocurren muchas cosas, importantísimas, y se van a seguir cociendo, por lo que la buena relación entre dicha conselleria y el Gobierno central será trascendental para luchar contra el problema más grave que sacude a Europa.
No le va a ser fácil a Saura torear tanto toro. Pero a su favor tiene la seriedad demostrada en la primera fase del tripartito y durante la pasada campaña electoral. Desde muchas perspectivas se mirará con lupa su labor, en primer lugar por los tres intereses operativos mencionados, pero, además, porque partidarios y detractores quieren ver si desde una formación como Izquierda Unida un responsable acomete la labor más importante que un gobernante pueda ejercitar, cual es la seguridad, con mayúscula.
La seguridad en Madrid De todos es sabida la importancia de la seguridad en el debate político, de ahí que los estrategas del PP se planteen incluir este capítulo en su programa electoral de cara a las elecciones autonómicas que pretende volver a ganar Esperanza Aguirre. A pesar de la posición de Rajoy, algunos en la calle Génova ya ponen encima de la mesa la necesidad de solicitar, para la comunidad madrileña, una policía autonómica integral.
Una trampa de osos para Saura Desde la sede central de Izquierda Unida se advierte que el papel de Saura en esta conselleria será fundamental a la hora de "vender" el producto IU en las próximas citas electorales. El equipo de Llamazares es consciente de que la seriedad de Saura es una garantía, pero también advierten que en ese proceloso mundo hay auténticas "trampas para osos" y que caer en alguna de éstas, podría ser letal para IU.
Violencia en las aulas Un nuevo capítulo que incluir en las competencias policiales y judiciales es la seguridad en las aulas ante el incremento de la violencia estudiantil, tanto contra profesores como entre alumnos. Más allá de lo recurrente de este tipo de debates en periodo preelectoral, lo cierto es que distintas e importantes policías locales de distintos municipios de España trabajan ya con la elaboración de sus planes diarios para operar más cerca del problema, incluso, casi dentro de los centros.

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