«Tengo adquirida mi condición de finalista del Cervantes»
El nombre de Antonio Gamoneda nunca gozó de tanta popularidad ni estuvo más en boca de todos los protagonistas de la cultura que durante la jornada de ayer. Su obra poética figura como favorita en las quinielas del premio Cervantes que hoy se falla en Madrid. El escritor matizaba ayer los rumores: «Tengo adquirida y consolidada mi condición de finalista al Cervantes... Y permanecerá». De lo que no hay duda es de que también hoy -coincidencias de la vida- recibirá, de manos de Doña Sofía, el XV premio de Poesía Iberoamericana que lleva el nombre de la Reina, y en cuya nómina de galardonados figuran, entre otros, José Manuel Caballero Bonald -otro firme candidato al Cervantes-, Claudio Rodríguez, Juan Gelman, Mario Benedetti, José Angel Valente o José Hierro.
Como prólogo a la entrega de este prestigioso premio que convocan Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, el autor de Descripción de la mentira participó ayer en la presentación de Sílabas negras, una singular antología de su obra editada por su hija Amelia, también profesora de la Universidad de Salamanca, y el profesor de la misma institución Fernando R. de la Flor.
Durante el acto, celebrado en el Palacio Real, Antonio Gamoneda dio a conocer tanto su concepción como el interés y la importancia que para él tiene la poesía, si bien quiso antes agradecer a los autores de la antología el trabajo realizado. «La aparición de un libro es algo importante, emocionante y necesario para un escritor. Solamente en el libro es donde se establece una relación silenciosa e individualizada entre lector y autor. Ningún otro medio nos proporciona esa relación tan serena. El lector se convierte en otro creador. Porque, en términos de poesía, cada lectura es distinta».
Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) consideró que «la poesía es irremediablemente subjetiva, lo cual no quiere decir que no tenga referencias con la objetividad exterior». Lo dijo en alusión a Sílabas negras, una antología que ha intentado colocar su escritura en un contexto histórico: «La lectura de los antólogos es una auténtica intervención en mi escritura. Yo mismo puedo hacer otra lectura porque me encuentro con una historia de mí mismo que es novedosa incluso para mí».
También aseguró que «la poesía no se explica y hasta alcanzó a pensar que no debe explicarse. Cuando la crítica pretende explicar mis poemas, tengo la sensación de que los están destruyendo. La poesía no tiene nada que ver con la naturaleza del pensamiento discursivo. La poesía para mí es un arte de la memoria. Hace mucho que la poesía dejó de ser socialmente necesaria. Desde hace 500 años la tradición poética ya no es el lenguaje informativo. En esta antología, mi obra ha sido reordenada y me encuentro con que mi escritura, si no robada, sí ha sido leída de otra manera. Por eso insisto en que la lectura de la poesía sigue siendo un acto de creación».
Insistió el autor de Libro del frío, Arden las pérdidas y Cecilia en que en dicha antología «no tengo ningún mérito ni ninguna responsabilidad. Me encuentro ante un Antonio Gamoneda que ha hecho una poesía reordenada en términos de significación novedosa».
Fiel a su idea de que el poema nunca está acabado y obsesionado por la reescritura, Gamoneda puntualizó que «mi continua voluntad de reescribir se produce no por un afán de pulir u ornamentar, sino porque yo entiendo que el poema no es una piedra rígida e inamovible. Por ser una emanación de mi propia vida, de mi voz y mi sufrimiento, el poema es un organismo viviente, como lo soy yo y lo son las células de mi cuerpo».
Sabiduría
Esta apreciación le llevó también a considerar que «el lenguaje poético tiene la capacidad de crear una especie de conocimiento que no se corresponde con el que ofrecen la ciencia o la filosofía».
En este sentido, dijo que «la poesía es una realidad en sí misma, una existencia intelectual que tiene tanta consistencia como los sueños. ¿Quién ha dicho que los sueños no son realidad? La poesía crea realidad por la vía sensible, una realidad intelectual, una forma distinta de conocimiento».
Respecto al discurso que pronunciará esta tarde ante la Reina, Antonio Gamoneda adelantó que será breve y que en él admitirá que su poesía «está ya en la perspectiva de la muerte pero desde el amor a la vida, y este amor a la vida lleva consigo unas exigencias. La vida que yo amo y necesito es una vida más justa y más bella».
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