CUANDO aún no se han apagado los ecos sobre cuánto puede haber afectado a la soledad política de Convergència i Unió el vídeo de su campaña electoral sobre la gestión del tripartito, Partido Popular y PSOE han decidido incorporar este género de comunicación como denuncia contra sus respectivos adversarios. Empezó el partido que lidera Mariano Rajoy con una cinta plagada de errores sobre la inseguridad ciudadana, que lejos de circunscribirse a la etapa del presidente Zapatero utilizaba, para censurar al PSOE, imágenes sobre la delincuencia de la etapa del gobierno de José María Aznar y además otras grabadas en Sudamérica. Ahora, los socialistas han decidido divulgar otro vídeo, éste sobre la diferente posición mantenida por el PP sobre el terrorismo cuando estaba en el gobierno y ahora que está en la oposición. Mal asunto una discusión de semejante enjundia a través de cintas propagandísticas, cuando por en medio hay tanto dolor de tanta y tanta gente. Más de una vez he señalado que el Gobierno socialista y el presidente Zapatero debían haber contado en esta delicada materia con una actitud menos beligerante por parte del Partido Popular. Desde el primer momento, el PP no ha dado tregua a Zapatero. Pero este vídeo elaborado por el PSOE es también un error ya que no es ahí el terreno en que se debe jugar una negociación tan compleja y cada vez más imposible.