El PCA acuerda «aparcar» el conflicto con la dirección nacional y centrarse en los comicios
Acusa al PCE de «intrusismo» y de pretender dar «un golpe de Estado» para apoderarse del patrimonio y de las siglas de los comunistas asturianos
El Partido Comunista de Asturias (PCA) quiere cerrar la herida abierta por su enfrentamiento con el PCE y ponerse a trabajar en los retos electorales que tiene por delante en 2007. Este es el mensaje que lanzó ayer la Secretaría General durante la celebración de su comité nacional. No obstante, reiteró el rechazo a aceptar el «intrusismo» del que ha hecho gala la dirección federal. A este respecto, los comunistas asturianos aprobaron una resolución en la que se constata la unidad de acción del partido en Asturias y se defiende la unidad e independencia del PCA frente al «intrusismo» del PCE.
Noemí Martín, secretaria general de los comunistas asturianos, acusó al PCE de intentar con su actuación «romper la cultura de este partido» y recordó de nuevo que la dirección nacional no puede asumir competencias que no tiene asignadas.
Martín descalificó cómo el PCE está utilizando «atajos antidemocráticos» para situar a una minoría, que representa sólo un 20% del PCA -recordó- al frente de la organización. «No es admisible un golpe de estado», afirmó.
La dirección regional trasladó a la militancia la necesidad de «minimizar» este debate y pasar página con el objetivo de centrar todos los esfuerzos en el inminente periodo electoral. «Llamamos a la responsabilidad a los militantes para que el eje central, desde un trabajo colectivo, sean los comicios municipales y autonómicos», señala la resolución. «Los conflictos internos no nos pueden quitar tiempo», insistió Martín. La dirección regional insta a la comisión permanente para que tome las medidas necesarias para preservar el «nombre y el patrimonio del PCA y vele por su capital más valioso: el humano».
Defensa
El dictamen aprobado ayer rechaza los intentos de las posiciones sectarias y minoritarias por intentar «apoderarse» del patrimonio de la organización, que -recuerdan- «fue sufragado única y exclusivamente con el esfuerzo de los militantes asturianos, sin ninguna aportación de Madrid ni de los sectores secesionistas -en alusión al grupo de críticos que, por otra parte, no acudieron ayer al comité electoral, del que se autoexcluyeron tras el VIII Congreso.
«Nadie va a defender mejor que nosotros el patrimonio de esta organización», aseguró Martín, que recordó cómo en los últimos años, a pesar de mantener ya diferencias importantes con la dirección nacional, el partido en Asturias adquirió ocho locales que puso a nombre del PCE. «Siempre lo hicimos así y no vemos por qué tenía que cambiar», explica la secretaria general, que afirmó estar dispuesta a luchar por todo aquello que se ha logrado «con el esfuerzo de mucha gente».
La resolución de ayer fue aprobada con 71 votos a favor, una abstención y tres en contra. Los cuatro sufragios no favorables fueron de miembros de la denominada 'tercera vía', críticos también con la dirección regional. Noemí Martín, no obstante, tuvo palabras conciliadoras al final del comité nacional. «Agradezco que la minoría se exprese y respete las reglas del juego. Así no habrá ningún problema».
Al mantener firme la dirección regional su posición, está previsto que el PCE siga adelante en su intención de anular el VIII Congreso y constituya una comisión gestora en Asturias, que sería la encargada de convocar un nuevo cónclave al que no concurriría la mayoría de la organización, es decir, casi el 80%.

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