Los comunistas asturianos advierten de que sólo habrá una escisión del PCE «si nos echan», de José Ángel García en El Comercio
Jesús Iglesias ratifica la autonomía del PCA dentro de la organización estatal El comité nacional aprobará hoy una resolución en la que reafirmará su oposición al dictamen del comité federal y el rechazo a organizar un nuevo congreso
La dirección del Partido Comunista de Asturias (PCA) rechaza cualquier posibilidad de escisión del PCE y advierte de que sólo abandonará la organización estatal «si nos echan». El PCA ratificará hoy su rechazo a la resolución dictada por la dirección federal del Partido Comunista de España (PCE) para que se repita el VIII Congreso de los comunistas asturianos, tras la denuncia del sector crítico por presuntas irregularidades en el proceso. Los comunistas asturianos defienden su autonomía y advierten a la dirección federal de que no convocará un nuevo congreso hasta 2010, cuando se consuman los cuatro años que prevén sus estatutos. El órgano feederal, por contra, insiste en que tiene potestad para formalizar la convocatoria de un cónclave y proyecta realizarlo antes del 12 de marzo, tal y como ha quedado recogido en el dictamen hecho público el pasado día 18 de noviembre.
El comité nacional, máximo órgano salido del VIII Congreso del PCA -no reconocido por el sector crítico-, tiene previsto informar hoy a todos sus miembros de lo sucedido desde que conoció el informe del PCE y de las diferentes reuniones que desde entonces ha mantenido la comisión permanente de los comunistas asturianos. Asimismo, está previsto aprobar una propuesta de resolución en el que se fijará la posición del máximo órgano de dirección del PCA sobre el conflicto.
Este dictamen servirá para reafirmar el rechazo del PCA a la resolución de la dirección nacional. Aunque en un primer momento se especuló con la posibilidad de asumir una «desvinculación» de los comunistas asturianos del PCE, varios representantes del órgano ejecutivo del PCA se han apresurado a atajar cualquier duda y descartar una posible escisión.
«No hay ninguna voluntad de escisión», explica el coordinador general de IU y miembro del PCA, Jesús Iglesias, que 'invita' al comité federal a «asumir sus propios estatutos» y reconocer que las federaciones regionales «tienen total autonomía de funcionamiento, lo cual incluye también la organización de los congresos». Iglesias reiteró una vez más que el PCA es una fuerza federada dentro de la organización nacional y, «salvo que nos echen, seguiremos federados».
No parece que ninguna de las dos partes vaya a dar marcha atrás y, por tanto, el proceso parece abocado a un desencuentro sin previsible solución. Según fuentes de la organización, los comunistas asturianos utilizarán la resolución que van a aprobar para reafirmarse en el carácter legal y estatutario del proceso previo a la cita congresual regional, sin descartar que de la reunión de hoy salga un posicionamiento sobre cómo va a responder el PCA en las próximas semanas al envite lanzado por la dirección nacional.
Según admitieron fuentes de la dirección asturiana, si el PCE reiterara su ataque a la independencia del PCA y deslegitimará los resultados del VIII Congreso, podrían configurarse «dos direcciones distintas» dentro del Partido Comunista.
Los actuales responsables del PCA, que tendrían que dar una respuesta a la resolución del comité federal antes del próximo sábado, consideran que la única intención de los responsables del PCE al pretender forzar la convocatoria de un nuevo congreso pocos meses antes de las elecciones es erosionar a los dirigentes del PCA y, por extensión, al sector mayoritario de Izquierda Unida que encabeza Gaspar Llamazares, que mantiene notorias discrepancias con el secretario general del PCE, Francisco Frutos. «No se puede decir que su actitud responda a una fórmula para favorecer el proyecto político de IU», aseguran fuentes de la dirección regional.
Las diferencias que mantienen ambos sectores se reducen a una interpretación dispar de los estatutos del Partido Comunista. Cada una de las partes argumenta disponer del respaldo de la actual normativa interna por la que se rige el funcionamiento de la organización. Ante esta circunstancia, los líderes de ambos partidos han mantenido una batalla dialéctica sobre la posibilidad de que el PCE pueda disponer de competencias para convocar un nuevo proceso congresual.
Los comunistas asturianos consideran que el PCA tiene «autonomía política y orgánica» y, por tanto, rechazan el dictamen del comité federal. El número 2 del PCE, Felipe Alcaraz, aseguró la pasada semana que la ejecutiva nacional está legitimada para tomar esa decisión.
El presidente ejecutivo del comité federal expresó su confianza en un «cambio de posición» por parte de la dirección regional que, por las manifestaciones de sus máximos representantes parece que no se producirá.
