EL EXPERTO
Todo indica que nos enfrentamos a una nueva fase de depreciación del dólar tras medio año de cotización en rangos y formando una gama operativa de precios entre los 1,30 y 1,25 dólares. El enfoque macroeconómico y lectura de tendencia frente a otras divisas coinciden en apuntar hacia niveles inferiores de cotización del billete verde y la ruptura, por lo tanto, de la actual figura de precios. Si bien es cierto que los últimos datos de actividad y producción en EEUU han transmitido señales de dinamismo económico, no menos cierto es la negativa influencia que las débiles expectativas de consumo conocidas esta misma han generado en la cotización de la moneda estadounidense frente a sus pares. Mientras en Europa el índice de clima empresarial del instituto IFO sorprende con un notable incremento, al otro lado del Atlántico los ciudadanos ofrecen menores expectativas de consumo, hecho especialmente relevante a tenor de que las dos terceras partes del crecimiento en EEUU dependen del consumo privado.
El más que probable final en el ciclo de subidas de tipos por parte de la Fed, amén del hecho de que un euro fuerte retrase per se las subidas de tipos por parte del BCE son razones que por sí avalan lo que los charts (gráficos) reflejan como situación más probable y que no es otro que el ascenso paulatino de las principales divisas frente al dólar. Romper el nivel de 1,30 nos enviaría al euro a buscar los máximos del año en los 1,3680 dólares. La referencia en gráficos mensuales en 1,2680, nos ofrece un nivel de soporte que bajo ninguna circunstancia ha de volver a testarse.
Gerardo Ortega es gestor de Alpha Finanzas.
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