El PCE «no tiene competencias» para convocar de nuevo el VIII Congreso del Partido Comunista de Asturias, anulado el pasado sábado. De esta forma tan contundente respondió ayer la dirección del PCA, por boca de Jesús Iglesias, al reto lanzado a través de EL COMERCIO por el 'número dos' del PCE, Felipe Alcaraz, que invitó al equipo que encabeza Noemí Martín a «reflexionar» y a repetir la convocatoria del cónclave, una decisión que en último caso se tomaría directamente desde Madrid. Ayer, Iglesias descartó por completo esta posibilidad y rechazó cualquier hipótesis de escisión, que en cualquier caso sí sopesan algunos integrantes de la dirección regional, con una única excepción: «Salvo que decidan echarnos».
Iglesias, que dijo hablar como integrante de la dirección del PCA y no en su papel de coordinador regional de IU, fue muy claro y conciso en sus argumentos. Pese a lo dicho por Alcaraz sobre la potestad del comité federal para convocar «por sí mismo» ese controvertido congreso, la posición que mantiene el partido en el Principado es radicalmente opuesta. «No tienen competencias ni facultades para hacerlo», aseguró. ¿La razón? «Tenemos plena autonomía política y orgánica», recalcó.
Los argumentos de Iglesias, en la línea de lo ya expuesto por la secretaria general del PCA, Noemí Martín, tras la anulación del VIII Congreso, mantienen el enfrentamiento directo entre ambas formaciones sin que parezca surgir un resquicio de aproximación. El citado cónclave «fue legal», se desarrolló «democráticamente» y los acuerdos derivados del mismo son «válidos». Del mismo surgió, entre otras cosas, el nuevo reparto de poder en el seno del Partido Comunista de Asturias, en el que el sector oficial acumula 68 de los 80 puestos del comité nacional y la llamada 'tercera vía', aglutinada en Langreo y que encabeza Alejandro López, los 12 restantes. El sector crítico, en línea con los planteamientos del PCE, no participó en el congreso aunque su peso ronda el 25%.
Sin acercamientos
Las palabras del también candidato de Izquierda Unida a las próximas elecciones autonómicas, en todo caso, no dan a entender ningún acercamiento con Madrid. Tampoco en relación a la posibilidad de una escisión del PCA, una opción que defiende una parte de la dirección pero que, al menos para Iglesias, no tiene visos de convertirse en realidad. Y ello a pesar de que Felipe Alcaraz aseguró que tal planteamiento es «muy grave y precipitado». En este sentido, manifestó que «no nos escindiremos de nadie, salvo que nos echen».
Jesús Iglesias abundó en esta idea. «El PCA es una fuerza federada dentro de una organización federal que es el Partido Comunista de España», detalló, «y salvo que nos echen seguiremos federados». Ésa es la línea oficial, aunque también es cierto que, como ha señalado EL COMERCIO en los últimos días, distintos integrantes de la dirección regional contemplan seriamente la posibilidad de que este litigio acabe en una escisión. Es, en cualquier caso, una cuestión de tiempo, ya que la resolución del pasado sábado del PCE concede a Noemí Martín 15 días de plazo para convocar por segunda vez el congreso, con una fecha límite que no exceda del 12 de marzo de 2007. La polémica, al menos en estos momentos, está abocada a un túnel sin aparente salida.

Escribe un comentario