Mas deja abierta la puerta a pactos de fuerte calado con el PSOE, sin excluir ahora al PP, de Cristina Sen en La Vanguardia
LAS ESTRATEGIAS POLÍTICAS La federación nacionalista, después del 1-N
Zapatero llama por teléfono al líder de CiU y rompe el hielo tras la alianza tripartita
La carta de la política española está guardada y puede jugarse en cualquier momento en función de los intereses de CiU. Este es el mensaje que dejó ayer Artur Mas sobre la mesa, tanto en público como en privado, después de pasar una jornada en Madrid, donde la atención sigue puesta en el papel que tendrá la federación nacionalista en España después de ser apartada del Govern de la Generalitat por el tripartito. Mirando el escenario a muy corto plazo, no se plantea una entrada en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, pero en cambio no quiso cerrar la puerta a futuros acuerdos de calado con el PSOE, sin excluir totalmente al PP en estas eventuales alianzas siempre que cambie su actual perfil.
Reeditado el pacto del tripartito y con nubarrones para los nacionalistas en Catalunya, en la política española CiU podría tener un papel que desempeñar tan atractivo para sus intereses como peligroso. La línea estratégica que dibujó Artur Mas en el último año apostaba por la implicación sin medias tintas en el Gobierno de España presidido por Zapatero tras las próximas elecciones pero partiendo de que sería él quien gobernaría en la Generalitat. El punto de partida, la condición casi sine qua non que puso la federación ya no se cumple, y por eso es importante que la cúpula de CiU, aunque con muchas cautelas, no se cierre ahora todos los caminos.
Aunque parezca contradictorio, esto no significa que el PSOE pueda contar ahora con el apoyo de la federación en el Congreso, sino todo lo contrario. Artur Mas está molesto con Zapatero por no haber querido o no haber sabido hacer cumplir la promesa de juego limpio que, según el dirigente catalán, se había dado por sobreentendida para que gobernase el partido que ganase los comicios. Por ello, la federación se dedicará a destacar la alianza del PSOE con ERC, a defender sus intereses y sólo dará aval total al presidente en el proceso de paz. Y es que una cosa es la estrategia que pueda pensar CiU y otra el presente. La advertencia de que el pacto con el PP también es posible iría en esta línea de aviso al PSOE y de insistir, tal como certificó Josep Antoni Duran Lleida, en esta "alianza" con los republicanos que perjudica los intereses electorales del jefe del Ejecutivo.
El presidente Zapatero ya ha llamado a Artur Mas después del difícil silencio entre ambos que se produjo tras la reedición del tripartito. Tanto las reflexiones como las advertencias del líder nacionalista se producen después de una conversación que tuvo lugar la semana pasada en la que no se cerraron las heridas pero sí se mantienen opiniones cercanas sobre la reedición del tripartito.
Tras un almuerzo con periodistas, el dirigente nacionalista hizo notar el resultado de las últimas encuestas - la del CIS-, que da prácticamente un empate técnico a socialistas y populares. También comentó que la reedición del tripartito aún puede empeorar las expectativas electorales de Zapatero. Si se produjese este escenario, CiU podría tener un campo amplio de maniobra en Madrid. De todas maneras, hay que tener en cuenta que la federación tendría que valorar primero si le conviene una aventura de estas características y, sobre todo, si Zapatero puede y quiere lanzar una propuesta de este tipo cuando su partido en Catalunya, el PSC, está en la Generalitat.
En cuanto a posibles pactos con el PP, se recordó que el pacto ante notario - que descartaba un acuerdo con los populares- se limitaba al ámbito catalán.
