MEDIO AMBIENTE
El monstruo del Prestige se ha despertado de nuevo a casi 4.000 metros bajo el nivel del mar y a 250 kilómetros de las costas gallegas. El Gobierno confirmó ayer en un comunicado que las manchas aparecidas hace dos semanas en la zona del hundimiento proceden de los restos del barco, sellados y en buena parte vaciados de combustible hace dos años por Repsol. El Ejecutivo de Rodríguez Zapatero aseguró que "no tendrán efecto sobre el ecosistema marítimo por su escasa dimensión, su casi inmediata dispersión y la lejanía de la costa". Pero los científicos que pronosticaron certeramente en el 2004 la filtración de combustible advirtieron de una posible liberación de fuel que podría provocar una nueva marea negra, fruto de la corrosión de las planchas de acero del buque.
Una bacteria llamada Desulfovibrio desulfuricans es la responsable de la resurrección informativa del Prestige cuando se acaban de cumplir cuatro años de su hundimiento, de acuerdo con la investigación publicada en el 2004 por Juan García Olivares, del Centro de Investigaciones Científicas, y otros cuatro científicos, uno de ellos estadounidense. En un artículo divulgado en la revista Scientia Marina señalaban que en el 2006 aparecerían nuevas fugas en el casco, como consecuencia de la corrosión causada por la proliferación de la citada bacteria en los tanques de combustible. Ponían así en duda el cálculo oficial, del comité asesor del Gobierno, de que la corrosión comenzaría a notarse el 2025.
La gran incógnita reside ahora en el que fue uno de los principales elementos de incertidumbre en la crisis ecológica que vivió Galicia en el 2002. ¿Cuántas toneladas de fuel hay en el Prestige?El Gobierno las cifró ayer en "sólo 700", que quedaron en la popa del buque al resultar técnicamente imposible su extracción. En cambio, Juan García Olivares y sus compañeros de investigación estimaron que, como mínimo, son 16.000 toneladas, de acuerdo con los cálculos sobre la cantidad que se vertió y llegó a la costa. Ese volumen de fuel podría provocar una nueva marea negra cuando el acero ceda por la corrosión.
ElPP solicitó ayer en el Parlamento gallego una inspección urgente en el pecio mediante robots, para evaluar su estado real. Enrique López Veiga, consejero de Pesca con Manuel Fraga, culpó al Gobierno de Rodríguez Zapatero de no haber completado la operación de sellado y vaciado del buque, lo que concluyó en "una chapuza", según el diputado popular. Para Veiga, en el Prestige hay unas 1.000 toneladas de fuel.
Pero ni las autoridades centrales ni autonómicas quieren hablar por ahora de utilizar los robots. Emilio Pérez Touriño, presidente de la Xunta, pidió el lunes al Gobierno que intensifique la vigilancia en la zona del hundimiento. Touriño sostiene que hay un significativo incremento de medios, apreciación de la que discrepan el PP y su socio en la Xunta, el BNG.

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