El FAD homenajea al arquitecto en un acto presidido por Maragall
El Foment de les Arts Decoratives (FAD) rindió anoche homenaje al arquitecto Oriol Bohigas, que en diciembre cumplirá 81 años, incluyéndole en su cadena de mestres.Hace tan sólo diez años, Bohigas, infatigable polemista, proclamaba su deseo de abandonar la institución. Ayer, en una sesión conducida por Juli Capella y presidida por Pasqual Maragall, (casi) todo fueron elogios para el veterano arquitecto, desgranados mediante una sucesión de cartas a él dirigidas, leídas por sus autores o por personas delegadas.
Rosa Regàs, con la que Bohigas compartió los años de la revista Arquitecturas Bis, glosó "la pasión que pones en todas las actividades y también tu coraje para decir lo que te parezca más adecuado, sea o no políticamente correcto".
El arquitecto Josep Quetglas, siempre insurgente, recordó en su misiva que "cuando el paisaje era absurdo y terrible, (...) hallamos en tu arquitectura, tus escritos y tu comportamiento referencias que rasgaban el decorado de mentira que nos rodeaba y nos dejaban ver, por una grieta, el mundo natural".
José Rafael Moneo subrayó "lo mucho que he aprendido a tu lado, de tu generosidad". Josep Martorell, compañero de estudios y de despacho profesional, se remontó muy atrás. "Me es muy difícil escribirte una carta - dijo- porque desde que en 1939, en pleno franquismo, coincidimos en el Menéndez Pelayo, y hasta hora, hemos estado en contacto permanente (...) Sólo una vez te escribí, en 1999, y hablé de una cualidad poco conocida: tu enorme capacidad para escuchar a los otros. Hoy, en cambio, se me ocurre hacerte una pequeña crítica: ¡eres demasiado trabajador!"
La siguiente carta - una de las más aplaudidas- fue la del arquitecto Manuel de Solà-Morales. En ella lamentó el retroceso del concepto vanguardia en arquitectura, y dijo que "la explotación del mercado inmobiliario no empieza con los especuladores ni en Marbella. Empieza con la falsa conciencia de que el compromiso social de la arquitectura está superado".
Tono crítico tuvo también la siguiente carta. Aunque de otro estilo. La leyó Josep Bohigas, hijo del homenajeado, y también arquitecto, que se llevó la ovación de la noche (si exceptuamos la rendida a su padre). Josep Bohigas le reprochó amablemente su escasa afición a los más pequeños y una vieja frase suya: ´Sólo hay algo peor que tener hijos: ¡no tenerlos!´. Y luego añadió Bohigas hijo: "Con los años lo he ido entendiendo (...) como buen noucentista, te gustan más las instituciones que sus miembros (...) Para tí ha sido más importante la universidad que los estudiantes; la editorial que los libros, el museo que las obras de arte, la arquitectura que los edificios, el Ateneu que los ateneístas y, cómo no, también ha sido más importante la familia que los hijos". El parlamento terminó con un abrazo entre padre e hijo.
A continuación, Federico Correa glosó en su misiva el carácter internacional de la figura de Bohigas. Cerró la lista de cartas el president Maragall, que valoró la calidad de Bohigas como "hombre motor", para terminar evocando "las aventuras con las que fuimos dibujando una Barcelona olímpica, triunfante y optimista".
Cerró el acto una entrevista hecha por Lluís Permanyer a Bohigas y, al fin, unas palabras de agradecimiento del homenajeado, quien, fiel a su estilo, vino a pedir a Maragall apoyo económico para el FAD, "que siempre deberá mantener su independencia ideológica, su lucha contracultural y su espíritu de queja frente al poder".

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