La semana pasada se celebró en Barcelona la 39ª conferencia anual de la asociación internacional de consultores políticos. Los más de 100 participantes provenían de todo el mundo, aunque con aplastante dominio de Estados Unidos, país inventor y principal exportador de la consultoría política moderna. Esta pujante industria engloba todos aquellos servicios que ayudan a un candidato o partido a ser elegido: análisis y estrategia, encuestas, entrenamiento, publicidad y materiales, organización de eventos, etc.
Los dos grandes partidos norteamericanos gastaron más de 2.500 millones de dólares en las recientes elecciones legislativas, una cuarta parte más que hace 4 años y superando incluso a las presidenciales, hasta ahora las más caras. A estos vertiginosos números hay que sumar los gastos de las organizaciones que participan en la campaña independientemente de los partidos. Las que favorecen a causas o candidatos republicanos desembolsaron 1.400 millones de dólares, sólo un poco más que sus rivales pro-demócratas (1.300). Las cifras en los países europeos tienden a ser menos transparentes y son desde luego mucho más modestas, entre otras razones porque los partidos obtienen espacios gratuitos en los medios públicos y también por límites legales a los gastos de campaña. Estados Unidos carece de ambos.
Las conferencias internacionales de consultores políticos suelen celebrarse en Estados Unidos después de cada elección presidencial, y mayoritariamente en ciudades europeas los demás años. Los destinos elegidos gozan siempre de atractivo turístico para que además de aprender cosas nuevas y relacionarse entre sí, los profesionales de las campañas puedan disfrutar de unos días de asueto.
El país anfitrión es objeto de análisis el primer día. La situación política en España y Catalunya ocupó sendas mesas redondas. La industria que rodea a las elecciones está experimentando un boom a nivel planetario, y España no es la excepción. Aunque tradicionalmente los partidos políticos españoles han preferido diseñar y gestionar las campañas desde el aparato, cada vez contratan más consultores para impartir entrenamiento de medios a sus candidatos, hacer encuestas y proponerles una estrategia, incluyendo cuál ha de ser el "mensaje". En cuanto a Catalunya, los ponentes expusieron el complicado mosaico político actual en el Parlament y el público hizo como que lo entendía.
En una reunión internacional en la capital catalana sobre campañas electorales no podía faltar el Fútbol Club Barcelona. Xavier Roig explicó a sus colegas cómo trabajó con el equipo de Joan Laporta en 2003 para ganar contra todas las previsiones, dando a la candidatura una imagen fresca, de cambio, y a la vez de seriedad y profesionalismo.
Se analizó también el uso de nuevas tecnologías en campaña. Ya se ha convertido en un caso de estudio el rol de los SMS en los días posteriores a los atentados en los trenes en Madrid del 11-M, y su impacto en las elecciones españolas del 14 de marzo de 2004. Como se observó con los SMS o mensajes de móvil, que llevaban más de un lustro de amplia popularidad en el mercado español cuando se revelaron cruciales en 2004, a menudo hay un lapso importante de tiempo entre la aparición de una tecnología nueva y su uso electoral. Esta temporada política ha llegado la moda YouTube, aunque los ciudadanos lleven colgando videos en Internet desde hace ya tiempo. Un consultor norteamericano contó que entre los vídeos más populares había el del Senador por Montana Conrad Burns cabeceando en una audiencia pública y el del Senador por Virginia George Allen pronunciando un presunto insulto racista. Ambos republicanos perdieron por muy poco y este fracaso arrebató el control del Senado a su partido.
Ese consultor estadounidense no podía estar al caso de otro hit político de YouTube, el vídeo Confidencial.Cat de Convergència i Unió en la reciente campaña catalana. Aunque falta evaluar en qué sentido y en qué medida influyó.
En la mesa redonda dedicada a América Latina, Felipe Noguera expuso como el colapso del sistema de partidos ha convertido las elecciones en mucho más imprevisibles. Hizo un símil con la nueva pelota de fútbol Teamgeist estrenada en la Copa del Mundo en Alemania. Su ligereza dificulta predecir su rumbo, ya que el viento la puede desviar significativamente en el último momento. Sin estructuras de partido sólidas ni lealtad de los electores, la orientación del voto puede cambiar muchísimo, y de golpe. Noguera concluyó con una nota positiva, observando que en un año hay 13 elecciones presidenciales en la región, que 20 años después de la "revolución democrática" los latinoamericanos siguen votando, y que poco a poco las cosas mejoran. Sólo Cuba merece un análisis aparte, todavía.

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