La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

20 Noviembre 2006

El debate de la llingua, de Juan Neira en El Comercio

La manifestación del pasado sábado, convocada por el Conceyu Abierto pola Oficialidá, fue más numerosa que anteriores movilizaciones por la oficialidad de la Llingua y transcurrió en un ambiente más militante. Es lógico que así haya sido. Las reformas estatutarias alentadas por el presidente Zapatero han elevado las reivindicaciones identitarias en buena parte de las comunidades autónomas, mientras que en Asturias la clase política, con la excepción de IU, se mantiene en los mismos postulados que en anteriores legislaturas. En el Parlamento asturiano sólo cuatro diputados están dispuestos a definir nuestra tierra como realidad nacional o como nacionalidad, mientras que el resto hace causa común con territorio histórico, o alguna otra fórmula de ese tipo. En el caso de la llingua, seña identitaria por antonomasia, ninguno de los dos grandes partidos quiere darle rango de oficialidad, aunque se desarrollan programas desde la Administración para conservarla y promover su uso. Para resumir la situación, digamos que las minorías más concienciadas con el asturiano contemplan como en otras regiones se está en plena eclosión de señas identitarias, mientras que en Asturias nadie toma nota del espíritu de Zapatero.

Hasta ahora, la discusión nunca se llevó con rigor al Parlamento, pero todo el mundo es consciente que estamos en vísperas del gran debate. En cuanto arranque la próxima legislatura autonómica no se podrá obviar la discusión. Dentro de los debates sobre la reforma del Estatuto de Autonomía ocupará un espacio muy especial el tratamiento de la Llingua, porque IU está empeñada en ello, y se trata de un grupo de gobierno; además, en este punto no se encuentra sola.

Lo mejor sería proceder a una discusión sincera y sin prejuicios por ambas partes. Por ejemplo, la gente que se manifestaba el pasado sábado tiene que reconocer que las experiencias de inmersión lingüística realizadas en Galicia, Cataluña y el País Vasco representan un modelo de coacción inasumible por una sociedad democrática. Del otro lado, el PSOE y el PP tienen que admitir que las minorías culturales y sociales tienen que sentirse cómodas en una democracia, más allá de la voluntad mayoritaria del Parlamento.

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera