El plan nace muerto, pero se festeja, de Víctor de la Serna en El Mundo
INICIATIVA DE ZAPATERO PARA ORIENTE PROXIMO.
Un plan de paz rechazado de inmediato por uno de los contendientes y recibido fríamente por el otro no va a ninguna parte. Bueno, no: va a un enorme titular en portada.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anda angustiosamente necesitado de algún golpe de efecto, o al menos de alguna noticia positiva -cualquier noticia positiva- tras una racha funesta que ha incluido las elecciones catalanas y el ominoso empantanamiento de su proceso de paz en el País Vasco. Vamos, que necesita algo de solaz, algún bálsamo político. Llegaba una cumbre hispanofrancesa, que no suele ser gran cosa pero siempre ofrece algún resquicio.
Sin embargo, esta vez la cumbre llegaba muy devaluada, y eso dejaba pocas salidas al presidente, como bien subrayaba ABC: «Teniendo en cuenta que la colaboración política con Francia se ha desarrollado principalmente en la lucha contra ETA, la ausencia de Sarkozy y Pérez Rubalcaba condenaba la cumbre a unos resultados de trámite. No cabe olvidar que, en año y medio, la banda terrorista se ha reabastecido en suelo francés de armas, explosivos (más de 5.000 kilos), matrículas (30.000, más dos troqueladoras), coches y documentos de identidad».
En la Cadena Ser, los contertulios de Hora 25 aseguraban horas después de la cumbre, con loable convicción, que Francia apoya el proceso, «no como el PP», pero nadie más incurría en tal euforia. La salvación: el plan de paz -otro proceso- de Zapatero para Próximo Oriente, que le servía a El País para trompetear en su portada, a cuatro columnas: Francia e Italia apoyan la propuesta española de paz para Oriente Próximo, con un subtítulo impresionante: Zapatero presentará la iniciativa en la cumbre europea del mes que viene, y un texto que empezaba resaltando que «Jacques Chirac expresó ayer su pleno apoyo» a la iniciativa del primer ministro español.
Lo malo es que ni el propio diario confirmaba luego tal notición. Bastaba pasar una hoja y leer la información de Juan Miguel Muñoz desde Jerusalén, titulada de forma totalmente distinta (Israel desprecia la iniciativa europea): «Rechazo absoluto en Israel y acogida sin entusiasmo en la Autoridad Nacional Palestina fueron las reacciones a la iniciativa española, francesa e italiana para abordar el eterno conflicto de Oriente Medio». Y el editorial, bajo el tibio título de Zapatero propone, no pasaba de lo que sigue: «El paso es loable. No se le puede negar buena intención y voluntad para frenar la escalada de violencia entre palestinos e israelíes. 'No podemos permanecer impasibles ante el horror', dijo ayer justamente Zapatero. Pero tiene un inconveniente: ha sido urdida sin sondear a las dos partes ni contactar con EEUU».
Habrá que preguntarse si tan corto viaje justificaba las alforjas de la triunfal portada... Finalmente, sólo ésta sirvió de balón de oxígeno para el presidente y para que justifiquemos aquí el concepto de polémica nacional: el resto de la prensa no iba en absoluto por ese camino, claro. La Razón apuntaba que en la «cumbre extraña y descafeinada» se había alcanzado ese compromiso, que «parece más un ejercicio de voluntarismo que una iniciativa práctica». Y EL MUNDO titulaba: Una iniciativa oportuna que naufragará si no suma más apoyos.
© Mundinteractivos, S.A.
