El gobierno del Principado de Asturias ha decidido concentrar sus fuerzas en un ataque en toda regla lanzado sobre la Comunidad de Murcia, siguiendo estrictamente las reglas del arte de la guerra, que aconsejan lanzar una ofensiva contra el enemigo exterior, siempre que los problemas en el interior superan el punto razonable de desarrollo. Y es que aquí se ve la paja en el ojo ajeno y se intenta ocultar la famosa viga que está alojada en el propio. Mientras los vecinos de Poo de Llanes iniciaban ayer una movilización en defensa de un camino público que forma parte del itinerario costero del Camino de Santiago, un camino que se corta para dar servicio a una urbanización, La Talá, que bate todas las marcas en lo que es un auténtico antimodelo, desde el punto de vista del desastre urbanístico, la consejera del ramo en Asturias, Ana Rosa Migoya, ponía el acento, en su habitual comparecencia a la salida del Consejo de Gobierno, como portavoz que es además de consejera de Cultura y Turismo, en la iniciativa legal que el ejecutivo de Vicente Álvarez Areces va a emprender contra la comunidad levantina, porque según nuestros mandatarios, el uso de las palabras "paraíso natural", dentro de un espot propagandístico, consituyen una violación de la legislación que protege las marcas y las patentes.
La iniciativa legal del gobierno asturiano, está teniendo una repercusión más bien moderada, y sólo podemos destacar la crónica que hace de la misma el diario ABC: «Yo misma mandé una carta cordial al Gobierno de Murcia y ante esa petición respetuosa nos encontramos ataques de una virulencia tremenda, insultos y descalificativos personales«, dijo Migoya, quien añadió que «Paraíso Natural» es una marca de Asturias y de los asturianos y nadie más tiene derecho a utilizarla». Por ello afirmó que los servicios jurídicos del Principado estudiarán cuál es la fórmula más adecuada y emprenderán las acciones encaminadas a la defensa de «nuestros intereses», tal y como se establece en la Ley de Marcas. Insistió en que «Paraíso natural» es «un elemento en el que se han invertido muchos recursos desde sus 21 años de existencia, son muchos los asturianos que se sienten identificados con ese lema y nos ha proporcionado muchos éxitos».
La respuesta de los murcianos niega la mayor, pues sostienen que en ningún momento utilizan el eslogan asturiano como marca, sino que las palabras "paraiso natural" se utilizan como parte de una redacción más amplia, en el contexto de ese famoso espot que constituye la base para la reclamación asturiana. Veánlo en El Faro de Cartagena: El secretario general de la Presidencia y portavoz adjunto del Gobierno murciano, José Antonio Ruiz Vivo, dió esta tarde por zanjada “la polémica artificial que la consejera de Turismo de Asturias quiere crear con el supuesto uso de la expresión ‘Murcia, paraíso natural’ como reclamo turístico para nuestra Comunidad”. Ruiz Vivo insistió en que es una "polémica artificial", porque "en ningún momento estamos hablando de una imagen de marca, sino de la emisión de un documental de sesenta segundos” presentando a Murcia como sostenible.
Sin embargo, en la Comunidad de Murcia no perdieron el tiempo, y se ve que ya le echaron un vistazo a las informaciones que estamos divulgando en exclusiva (los demás están más pendientes del millón y medio de euros que se reparte en la tarta regional de esta campaña que de otra cosa) en El Comentario TV, sobre la coincidencia que se produce entre la reclamación asturiana por el uso de una marca de promoción turística en Murcia, en el mismo momento en que el propio gobierno asturiano anuncia el uso de la imagen de otra marca, "Jellynstone Park", en la promoción de nuestras excelencias, algo que era recogido en El Comercio con sutileza, pues salta a la vista la prudencia con que lo hacen, dado que en esta campaña hay mucho dinero en juego para las empresas periodísticas asturianas: Véanlo en el diario gijonés: Murcia, con la que Asturias está teniendo sus más y sus menos a causa del uso del eslogan 'Paraíso natural', ha respondido con ironía al uso del personaje de Yogui como reclamo turístico asturiano. José Antonio Ruiz Vivó, secretario general de la Presidencia de Murcia dijo ayer a EL COMERCIO que «confío en que el parque de 'Jellystone' no demande a Asturias por derechos de imagen», como podría ocurrir con el reclamado 'Paraíso natural'.
Vean en la página de Jellynstone Park, cómo se le ocurrió a Doug Haag, el creador de esta empresa norteamericana la idea de utilizar al Oso Yogui para anunciar y dar imagen a su producto turístico: "un frío sábado por la mañana de 1969, los tres hijos de Haag, el creador de Jellynstone, estaban viendo dibujos animados en otra habitación y escucharon estas palabras procedentes de televisor: ¡muy bien Boo Boo, preparemos nuestras cestas de excursión que los campistas han llegado!". El apreciado personaje de dibujos animados, el Oso Yogui, vive en un campamento llamado Jellynstone Park, que gran idea para un espot de vacaciones familiares. Considerando que el Oso Yogui es un personaje famoso protegido por el derecho de copia, Haag tenía trabajo que hacer. Concertó una entrevista con el vicepresidente de Screen Gems, el propietario de los derechos de Yogui y del Parque Jellinstone por aquel entonces. Viajó hasta su oficina de Nueva York y prsentó su proyecto de camping con unos bocetos y mucho entusiasmo. Con mucha persuasión, Screen Gems vio el valor del Jellynstone Park del Oso Yogui y aprobó la licencia.
La campaña de turismo que desarrolla el Principado, adjudicada a la agencia del presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Luis Arias de Velasco, desarrolla su creatividad, como casi siempre hace la agencia del presidente cameral gijonés, a través de la agencia catalana Bassat Ogilvy, lo que implica que evidentemente la agencia asturiana, si se puede permitir este tipo de subcontrataciones, lo hará porque obtiene el suficiente beneficio como para hacerlo. Es decir, que la campaña "Saboreando Asturias" -¡¿qué le pasa a este gobierno con el gerundio?-, debería estar realizada de manera muy creativa, pues sólo en ese concepto va a suponer una inversión de 400.000 euros.
Pues no, creativa no es, porque como muy bien advierte el consejero murciano, el grupo de campings Jellyngstone Park, utiliza el reclamo del Oso Yogui en los Estados Unidos, para promocionar la red de setenta campings que gestiona por todo el país. Jelliynstone, el nombre de la ficción del parque de Yellowstone, en donde se supone que el simpático osito creado por Hanna&Barbera se dedicaba a robar la comida de los turistas, es hoy una marca registrada en los USA, junto con el derecho a usar la imagen de Yogui para anunciar los servicios de sus instalaciones turísticas, y difícilmente se puede sostener que es muy creativo hacer lo mismo que hacen otros -una empresa con instalaciones en casi todos los estados de la Unión- con unos dibujitos superconocidos, y defender a la vez que eso es tan creativo como para gastarse 400.000 euros en pagar el esfuerzo de pensar en algo que ya está perfectamente pensado y desarrollado por otros.
Nuestra particular impresión es que esta red de parques no consigue precisamente una maravillosa imagen, utilizando a Yogui y a Boo Boo (Bubu) como reclamo, tal y como hace este camping del grupo Jellinstone Park situado en Cobb, California, unas instalaciones que nos recuerdan el típico campamento leonés, lo que constituye una actividad turística muy digna, pero que a nuestro juicio no guarda relación ni con la calidad, ni con la importancia que se debería otorgar en nuestras campañas a la importancia de los recursos naturales con los que aún cuenta el Principado, a pesar de la labor depredadora de un gobierno, en el que todo se vuelve entusiasmo y agresividad a la hora de hablar de lo que tenemos, cuando se trata de entablar polémicas de papel con la Comunidad de Murcia, pero que cuando llega la hora de la verdad, y hay que defender en serio el "Paraíso Natural", apoyan encantados los proyectos que unas veces deterioran, y otras destruyen, ese maravilloso paisaje del que tanto se presume, a la hora de fundir el dinero en campañas que de originales y creativas tienen poco.
Hace unos días presentábamos en El Comentario TV, el vídeo que realizamos en colaboración con la agrupación llanisca AVALL, en el que se refleja de maravilla, en tono burlesco y con la indiscutible gracia de lo que se hace de manera espontánea y desinteresada -¡cuántos millones tendrían que pagar en creatividad para conseguir una comedia dramatizada con esa frescura!-, el cabreo de los ciudadanos de Poo y de Llanes, ante la desvergüenza de quienes osan decir que los murcianos no pueden utilizar las palabras "paraíso natural", porque como dijo ayer Ana Rosa Migoya, refiriéndose a la Comunidad de Murcia: «para tener este calificativo hay que hacerse acreedor de él y eso no se logra con campañas puntuales, sino trabajando de manera seria y con una legislación que evite la especulación y el desarrollismo urbanístico brutal».
Ana Rosa Migoya es, aparte de portavoz y responsable de Turismo, consejera de Cultura, y por lo tanto la autoridad asturiana en materia de Patrimonio Histórico, y durante años, su consejería ha invertido importantes sumas en recuperar, señalizar y promocionar con dinero público el Camino de Santiago, y especialmente en su vertiente costera, pues ese camino se promocionó especialmente, en los tiempos en los que en Asturias se debatía sobre si la Autovía del Cantábrico debía ir por la costa o por el interior, estableciendo una curiosa compentencia entre la Asturias costera y la Asturias central, llegándo a crearse una notable polémica, sobre si era más auténtico el camino que llegaba a Oviedo por Pajares o el que venía desde Cantabria, pasando por ese tramo entre Llanes y Poo, que ahora se encuentra cortado, a pesar de las señales, para que los promotores de La Talá puedan tener abiertos sus accesos sin traba ni limitación alguna.
Así opinaban ayer, sobre el Paraíso Natural, los vecinos de Llanes, en la crónica que recoge hoy La Nueva España: AVALL sospecha que detrás de esta maniobra «haya un tema urbanístico porque esta zona es urbanizable y el Camino de Santiago estorba», según apuntó Luis Carrera, miembro del colectivo vecinal. Mientras, un buen número de vecinos de Po se reunieron ayer en el escenario físico de la polémica para mostrar su desacuerdo, no sólo a través de las firmas, sino también mediante sus palabras. De todos los presentes, si alguno de los vecinos habló claro y sin tapujos, ésa fue Rosa María González, para quien el Ayuntamiento «nos está pisoteando, no respeta los derechos de los ciudadanos. Lo único que hace es enfocar el municipio para que los constructores ganen dinero y para los turistas. A los vecinos nos pisotean y encima tenemos represalias. El Ayuntamiento de Llanes es una auténtica dictadura».
Llanes: el Camino de Santiago desaposeidu

Escribe un comentario