El consejo de administración del pasado día 10 aprobó las alternativas que Iberdrola analiza para presentar una oferta de compra a una eléctrica europea. Antes, la CNMV había sido informada, en el sentido de que Iberdrola pretendía estudiar varias compras en el sector europeo.

El presidente de la compañía, Ignacio Galán, ha manifestado en más de una ocasión que la fusión de eléctricas en España no es posible porque la legislación es demasiado restrictiva y termina por imponer desinversiones en las que, al final, uno más uno no suman dos, y no se crea valor para los accionistas.

Es posible que otras declaraciones suyas arrojen alguna pista sobre su acercamiento a Scottish Power, a la que duplica en valor en bolsa. Para Galán, “las empresas eléctricas españolas deben dejar de pensar en términos de pueblo”. Aparentemente, se ofreció a la compañía escocesa 16.300 millones de euros, sin prima por la oferta de comprar el 100%.

En la bolsa española, la decisión se recibió mal, con una pérdida de más de dos puntos. En realidad, existen otras posibilidades. ACS, el mayor accionista de Iberdrola, posee el 35% de Unión Fenosa y una operación con mayor valor para el accionista habría sido la fusión de ésta con Iberdrola. Ahora, las cosas se complican, porque el organismo británico, equivalente a nuestra CNMV, sabe el precio que hace un año ofreció E.ON por la escocesa, 15.270 millones de euros.

La operación potenciaría la imagen ecológica de Iberdrola, pues la escocesa tiene parques eólicos en el oeste de Estados Unidos. Pero no queda claro cómo quedaría el mercado español. Según los datos del Registro Mercantil, en 2005, las inversiones en inmovilizado material de Iberdrola Distribución fueron de 353,18 millones de euros. Las de Endesa Distribución, casi 3,9 veces superiores.

Endesa invierte en Cataluña, para cuatro millones de clientes, una cantidad que supera a la que dedica Iberdrola en todo su mercado español, de más de diez millones de clientes. Si uno de los principales problemas de España es la distribución, las cuentas de resultados de Iberdrola podrían resentirse en el futuro si el mercado español sufriera las consecuencias de unas inversiones en distribución insuficientes.

Prima

Scottish Power no tiene un núcleo duro de accionistas y tampoco un socio industrial. Un grupo de dieciséis inversores institucionales tienen en torno al 40% del capital de la eléctrica escocesa. Al parecer, la normativa británica sobre adquisiciones y tomas de control define como período de oferta el que se encuentra actualmente en Scottish Power. Si la opa se presentara, la prima está por decidir.

Parecen existir otros candidatos, desde Electricitè de France hasta la rusa Gazprom. Esta circunstancia se ha desmentido, pero cualquier indicio podría hacer subir el precio de las acciones. De hecho, el pasado día 8, las acciones de Scottish Power llegaron a subir, por la situación de la bolsa, más del 18%, pero cerró con un avance del 8,7%.

Robert Tornabell. Ex decano de Esade.