Nace 'El esencial', un diccionario con los usos más nuevos y vivos del español, de Emma Rodríguez en El Mundo
Una herramienta actual, moderna, útil, accesible y a pie de calle. Todos estos calificativos se pueden aplicar al Diccionario esencial de la lengua española (Espasa Calpe) que se pone a disposición de todos los hispanohablantes, permitiéndoles acceder a las palabras y expresiones más novedosas aprobadas hasta hoy por la RAE y sus 21 Academias asociadas de América y Filipinas.
Términos que se incluirán en la 23 ª edición del diccionario de la lengua española (DRAE), en la que se trabaja actualmente, pero que no está previsto que vea la luz hasta 2013, año en el que se celebrará el centenario de la fundación de la Real Academia Española. Una simple hojeada al esencial, permite percibir la entrada de usos acordes con la sociedad en la que vivimos, una sociedad dominada por las nuevas tecnologías o por conflictos como el de la emigración o el choque de civilizaciones.
«Digitalización», «internet», «internauta», «salvapantalla», «chat», «tarifa plana», «cayuco», «mulá», son novedades, del mismo modo que «acoso moral», «reproducción asistida», «cooperante», «autogobierno», «bulímico», «rap», «droga de diseño» o «gol de oro». El hispanohablante ya puede ponerse al día y manejar una versión reducida de la última edición del DRAE que cuenta con el aliciente de mantener solamente aquellos términos y usos del lenguaje vivos, no obsoletos, y que se utilizan tanto en España como en Hispanomérica.
Todos los usos
Lo explicó muy bien ayer Manuel Seco, académico asesor de la obra, al establecer una clara diferenciación no sólo de peso y manejo, sino también de recepción. El diccionario general «contiene todos los usos lingüísticos utilizados a lo largo del tiempo, un arsenal muy valioso para los especialistas en investigadores, pero no para el usuario de a pie; de ahí que fuese necesario dejar a un lado el peso muerto, despojarse de todas aquellas palabras y usos que hayan perdido su vigencia y ofrecer el registro del léxico vivo de nuestra época».
Más de 4.000 acepciones nuevas incluye el esencial, que reduce las más de 87.000 voces de la 22ª edición del DRAE a 54.000, lo que los lexicógrafos han conseguido suprimiendo arcaísmos, localismos y coloquialismos no compartidos por España y América. Al respecto, el coordinador de la obra, Rafael Rodríguez Marín, destaca la importancia en la elaboración de este diccionario de otros ya a disposición de los usuarios como el diccionario del estudiante y el innovador panhispánico de dudas.
Un manual este último que les ha despejado mucho el camino en terrenos como el de los extranjerismos, ya que éste seguirá las pautas fijadas ofreciendo equivalentes en español en el caso de los usos más superfluos y aceptando aquellos en los que no sea posible encontrar una palabra que se ajuste al término.
El espíritu panhispánico anima esta obra, que se pone a disposición del público a 32 euros el ejemplar -se lanza una primera edición de 200.000 ejemplares- . En ese espíritu común en el que se cifra el potencial de nuestra lengua, insistió durante la presentación de la obra a los medios Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española.
De este modo, el 80% de las palabras que se registran pertenecen al patrimonio común, aunque se incluye léxico dialectal español, americano y filipino (más de 6.500 acepciones), atendiendo siempre a áreas geográficas y lingüísticas amplias» [un coloquialismo como «vender la burra», por ejemplo, no aparece porque sólo se conoce en España].
Salir al encuentro del gran público ha sido siempre el objetivo de la RAE, según destacó su presidente, Víctor García de la Concha, quien incluso recurrió a un graffiti que había leído últimamente («la poesía más excelsa es aquella que está a pie de calle») para reflejar el objetivo del nuevo diccionario.
En esa línea de acercamiento al ciudadano corriente, Manuel Seco realizó un recorrido en el que destacó las ediciones compendiadas de la Gramática y las distintas ediciones del Diccionario manual e ilustrado de la lengua española, que desde 1927 a 1989 facilitaron al público el manejo de la lengua, con cientos de miles de ejemplares vendidos.
El académico destacó también los CDRoms que se han editado con las dos últimas ediciones del diccionario y el acceso al mismo -y a todas las novedades que se van introduciendo- a través de la red. Cuando alguien preguntó por qué no esperar mejor a la edición 23ª del DRAE, fue García de la Concha quien contestó: «Porque éste será cada vez más pesado y porque aún tardará en llegar».
Las palabras necesitan tiempo
Hay palabras tan utilizadas como 'blog' que aún no han entrado en el 'Diccionario', del mismo modo que no ha sido aceptada la utilización de género en referencia al sexo. Pero ayer alguien sacó a relucir una polémica en boga por su adaptación a una nueva realidad, la de las uniones gay.
«Lo dijimos en su día», dijo Víctor García de la Concha. «Desde los inicios del castellano se ha denominado matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer. Ahora, en el ámbito legal se aplica a otras uniones. Si el uso persiste, si cuaja, es posible que en el futuro se registre en el diccionario. Pero también tenemos que tener en cuenta que hablamos de una realidad española que todavía no ha llegado a las sociedades de Hispanoamérica».
García de la Concha insistió una y otra vez: «Las palabras tienen que cuajar», y pasó a la cuestión del «género». «Hemos insistido en que, en vez de 'violencia de género' se aplique 'violencia doméstica' o 'contra la mujer', pero habrá que esperar a ver lo que se acaba imponiendo...».
El director de la Real Academia se refirió ayer al concienzudo trabajo de revisión que se está llevando a cabo con el diccionario de la lengua española. «Se trata de actualizarlo pero sin que se pierdan todas aquellas palabras que en un determinado momento se hayan usado», dijo.
Hasta 2013 los especialistas tienen tiempo y, mientras, los usuarios disponen de una herramienta que se va a convertir en tan útil y «esencial» como su nombre indica [la gran campaña de promoción del nuevo diccionario en Hispanoamérica se realizará en marzo, coincidiendo con sendos congresos de la lengua que tendrán lugar].
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