La Coctelera

Caffè Reggio

Un lugar de encuentro, para leer juntos

13 Noviembre 2006

La LOE suspende en atención a los alumnos más capaces, de Natalia L. Pevida en Expansión

Tres de cada cien niños entran en la categoría de superdotados. A pesar de tratarse de una situación mucho más habitual de lo que parece, la nueva Ley de Educación continúa poniendo trabas a la formación de estos alumnos.

Entre un 2% y un 4% de los españoles son superdotados, pero sólo uno de cada cien lo sabe. Es una realidad que suele aparecer en uno de cada 50 alumnos, aunque sigue considerándose una rareza. Dentro de unos meses entrará en vigor el título de la Ley Orgánica de Educación (LOE) que hace referencia a los alumnos con altas capacidades; una parcela que se empezó a tratar por primera vez con la Ley de Calidad del Gobierno de José María Aznar (LOCE) y que en los últimos años ha sido objeto de rencillas entre los padres y el Ministerio de Educación y Ciencia.

Primera estadística

La novedad más destacada que presenta la LOE respecto a textos anteriores está en que, por primera vez, la propia Administración va a hacer una estadística de alumnos con alta capacidad intelectual, algo que hasta ahora había sido planteado sólo por equipos de investigación de distintas universidades. Juan López, subdirector general de ordenación académica del Ministerio de Educación y Ciencia, considera que el punto de partida para esta estadística estará en el diagnóstico temprano, “que deberá realizarse en alumnos de tres y cuatro años por parte de sus profesores”.

Este título de la ley descansa sobre tres pilares fundamentales que son, además, “la atención personalizada, en la que el alumno intentará optimizar al máximo su rendimiento académico; las tutorías del alumno con un profesional adecuado al tratamiento de la superdotación intelectual; y el asesoramiento profesional para los padres”.

A pesar de ello, el profesor Javier Tourón, del Center for Talent Youth (CTY), adscrito a la Universidad John Hopkins, señala que la Ley Orgánica de Educación “debe dar un paso fundamental: saber quiénes y no cuántos son los alumnos que presentan estas características para conseguir que su potencial esté de acuerdo con el rendimiento”.

El punto más polémico sobre la educación del alumnado con altas capacidades está en el adelanto de cursos. La ley permite el salto de hasta dos cursos en la etapa escolar, pero “siempre y cuando el alumno destaque en todas las materias. Nuestro modelo apuesta por un sistema integral educativo, acorde con la cultura mediterránea, con un carácter totalizador del conocimiento”, señala Juan López.

Esta idea choca con los colectivos de defensa de los alumnos más dotados, ya que en la actualidad los estudiosos de la alta capacidad han llegado a la conclusión de que, en contra de lo que se pensaba, un alumno puede presentar una alta capacidad en una materia concreta y no en las demás.

Para Argimino Morán, presidente de la Sociedad Española para Superdotados y con Talento, y padre de un niño de alta capacidad, esta situación es “como si mides dos metros y te intentan meter en una cama de 1,50”.

Además, los padres de alumnos también cuestionan el hecho de que sean los propios profesores quienes evalúen la capacidad de los alumnos porque, según apunta Morán, “en materia de superdotación no están convenientemente formados. Lo ideal sería realizar pruebas genéricas a la totalidad del alumnado, y que fueran evaluadas por el personal competente”.

Desprotección

Carlos Blanco tiene 20 años, es licenciado en Filosofía, estudiante de Ciencias Químicas, Teología y lengua rusa, además de hablar 17 idiomas y ser colaborador en radio y televisión desde los 12 años. Considera que el verdadero apoyo de las instituciones debe ser, además de ayudar al estudiante aventajado a confeccionar su propio currículo, “invertir en programas de ampliación de estudios, o participar como oyente en la Universidad, algo que ocurre frecuentemente en países como Estados Unidos, Japón o Israel”.

Sin embargo, Blanco está convencido de que “no puede haber un amoldamiento perfecto entre el alumno y la institución, porque cada persona es un mundo. Por eso, para llegar a rentabilizar al máximo sus capacidades intelectuales es imprescindible la iniciativa personal del niño en un primer nivel. Los niños deben confiar en sí mismos y pedir ayuda”.
A pesar de ello, el intelectual confía en que “la cada vez mayor repercusión mediática del tema hará que, como con otros fenómenos sociales, se llegue a la normalización”.

Mitos de los alumnos con alta capacidad

Tal vez el mito más frecuente en nuestros días reside en que si agrupamos a los alumnos con alta capacidad, éstos se convierten en un grupo elitista, con tendencia a desarrollar problemas de inteligencia emocional. Según el profesor Javier Tourón, “cuando a los alumnos con alta capacidad se les agrupa con otros chicos que presentan las mismas características, éstos, en general, se muestran más felices y presentan mayores índices de motivación al estar con gente de su mismo nivel”.

Ésto tiene que ver con que la alta capacidad en España no está socialmente bien aceptada y en muchas ocasiones los escolares lo mantienen oculto por miedo al rechazo social. Otra idea frecuentemente difundida en nuestros días está en que los superdotados no necesitan ayuda, pueden hacerlo todo por ellos mismos. Sobre ésto, el profesor Tourón señala que “la alta capacidad es un punto de partida y no un punto de llegada. El talento debe ser fomentado, porque si no se cultiva, se pierde. Y el reto de los sistemas educativos está en conseguir que el rendimiento académico sea tan excelente como su capacidad”.

Actualmente también se cree que los chicos con alta capacidad son conscientes de que lo son. Otro mito. Sólo el 1% se hace cargo de su situación. Esto es debido a que, de momento, son los propios maestros de primaria los encargados de detectar una supuesta superdotación del alumnado. También hay mucha gente que considera que los superdotados no tienen más que ventajas y el éxito asegurado.

La realidad es que, al contrario de lo que se cree, tienen muchas desventajas provocadas, entre otras cosas, por un sistema educativo basado en criterios de edad y no de capacidad, que provoca inadaptación y desmotivación. Tal vez el principal obstáculo sea la incomprensión de una sociedad que les sigue considerando como “anormales” y no como un valor fundamental para cualquier sociedad competitiva, algo que sí ocurre en países como Estados Unidos, donde se considera la idea de Tourón de que “el tesoro más valioso de una sociedad está en su capital humano”.

Síntomas para reconocer a un superdotado

· Aprenden a leer muy rápido y a temprana edad.
· Dicen la primera palabra, a veces, con tan sólo seis meses.
· Realizan preguntas de gran complejidad para su edad.
· Su cociente intelectual está por encima de 130.
· Muestran preocupación por la moralidad y la justicia.
· Suelen ser muy críticos consigo mismos y con los demás.
· Tienen una alta capacidad creativa.
· Suelen ser personas muy distraídas.
· Muestran un especial grado de afectividad.

servido por caffereggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, sobre política y economía, que cree que este mundo podría tener arreglo si dialogásemos más

Estadísticas

Fotos

caffereggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera