Si bien en las últimas semanas la atención se concentró en la prueba nuclear de Corea del Norte, no debemos perder de vista el hecho de que su gobierno también es responsable de uno de los más atroces desastres de derechos humanos del mundo actual.

Durante más de diez años, buena parte de la comunidad internacional sostuvo que concentrarse en el sufrimiento de la población norcoreana haría que el país abandonara las conversaciones sobre su programa nuclear.

Mediante la unánime adopción por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de la doctrina de que cada país tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos de las violaciones de los derechos humanos, se creó un nuevo instrumento para la diplomacia.

Los países conservan la soberanía de su propio territorio, pero si no protegen a sus ciudadanos de graves violaciones de los derechos humanos, la comunidad internacional tiene la obligación de intervenir por medio de organismos regionales y de las Naciones Unidas, lo que comprende al Consejo de Seguridad.

Es en ese contexto, y en colaboración con el estudio legal DLA Piper y la comisión de Derechos Humanos en Corea del Norte de los Estados Unidos, que encargamos la elaboración de un informe sobre el fracaso del gobierno de Corea del Norte en proteger a su población. Las pruebas que presenta el informe son alarmantes: Corea del Norte comete crímenes contra su propia población.

Corea del Norte permitió que tal vez un millón —y es posible que muchos más— de sus ciudadanos murieran durante la hambruna de la década del 90. Ello se debió en parte a la decisión del gobierno de reducir la compra de alimentos tras el aumento de la asistencia internacional, para poder desviar los recursos a su programa militar y nuclear.

El hambre sigue siendo un problema en la actualidad, dado que más del 37% de los niños norcoreanos sufre de desnutrición crónica. Sin embargo, Corea del Norte solicitó menos asistencia de alimentos al Programa Mundial de Alimentación y se niega a permitir que el programa supervise la distribución de comida en 42 de los 203 distritos del país.

Millones de norcoreanos sufrirán penurias en los próximos meses y muchos grupos de asistencia advirtieron sobre la posibilidad de otra hambruna.

Vaclav Havel y Elie Wiesel. Ex presidente de la República Checa y Premio Nobel de la Paz.

Copyright Clarín y The New York Times, 2006. Traducción de Joaquín Ibarburu.