Salarios y rentas empresariales pagarán hasta el 43%, el ahorro el 18%
Las principales novedades del nuevo impuesto sobre la renta son la modificación de la tarifa, el aumento del mínimo exento y de las reducciones personales y familiares, la desvinculación de la tributación del ahorro del resto de rentas, la desaparición de la mayor desgravación por compra de vivienda con hipoteca y la supresión gradual de los coeficientes que dejaban exentas algunas plusvalías según su antigüedad.
Hacienda asegura que el 99% de los contribuyentes sale beneficiado con estos cambios y debería pagar menos en su declaración de la renta de 2007, la que presenten en la primavera de 2008. Los asesores fiscales no lo ven tan claro. La reducción de la tarifa a cuatro tramos, con la rebaja del tipo marginal del 45% al 43% beneficia a quienes tienen más ingresos, pero este colectivo sale perjudicado con el nuevo método de aplicación de las reducciones personales y familiares (hijos, ascendientes, descendientes), que funcionarán como una reducción en cuota y dejarán de romper la progresividad de la tarifa. Por contra, el aumento del tipo impositivo mínimo de la tarifa del 15% al 24% perjudica a las rentas más bajas, pero la subida del mínimo exento y las mayores reducciones pueden compensar este incremento. En rentas salariales quedan exentas las inferiores a 9.000 euros.
También la unificación en un tipo único del 18% de la tributación de todos los productos de ahorro - desde dividendos a plusvalías, pasando por los intereses de cuentas y depósitos o las pólizas de seguros- tiene un efecto desigual según el nivel de ingresos y la composición de la cartera de inversión de cada ciudadano. Así, por ejemplo, la supresión del sistema de corrección de la doble imposición de dividendos a cambio de dejar exentos los primeros 1.500 euros y que el resto pague el 18% puede acabar beneficiando a los inversores de rentas más altas y perjudicando a los de menores ingresos y los que reciban una parte importante de sus ingresos vía dividendos del negocio familiar, según coinciden los expertos consultados.
Un estudio del departamento de Hacienda Pública de la Universi-Complutense afirma que la combinación de la nueva tarifa y las mayores reducciones personales implican una rebaja impositiva apreciable cuando la renta supera los 35.000 euros. "Las rentas medias y bajas no se benefician apreciablemente", concluye.
Independientemente del impacto que tenga en la declaración de renta de cada contribuyente, algunas voces consideran que el nuevo impuesto resulta más injusto. "La reforma penaliza a las rentas productivas frente a las pasivas - mientras los salarios, alquileres y rentas empresariales tributan según una escala progresiva de hasta el 43%, el ahorro paga un tipo fijo del 18%. Además plantea problemas de equidad, puesto que dejaremos de contribuir de acuerdo a nuestra capacidad económica", asegura Antonio Duran-Sindreu, del despacho de asesoría fiscal del mismo nombre.
Entre los cambios a tener presentes figura también la supresión de los importes incrementados de desgravación por compra de vivienda con capital ajeno, de modo que quizá a algunos contribuyentes (especialmente si están en los dos primeros años de pago de la hipoteca) les convenga aprovechar al máximo la desgravación de este año, amortizando cuotas hasta el límite de 9.000 euros de inversión deducible antes del 31 de diciembre. En materia de vivienda, quienes sin duda resultarán beneficiados con el nuevo IRPF son los contribuyentes separados o divorciados, que podrán desgravarse por la compra de su vivienda aunque por razones familiares sigan pagando la que constituía su anterior domicilio.
También cambian las cosas en relación a los planes de pensiones (ver página 12) y las rentas de capital mobiliario obtenidas en más de dos años, que desde enero pierden la reducción del 40% que se aplican antes de sumarse al resto de ingresos y pasan a tributar al 18% fijo.
Otra novedad notable es la que afecta a las plusvalías. Desde el 1 de enero tributarán igual las inversiones a largo plazo que las especulativas (al 18%), de modo que las conseguidas en menos de un año - que hasta ahora se sumaban con el resto de ingresos para aplicar la tarifa progresiva- pagarán bastante menos, sobre todo en contribuyentes con rentas medias y altas. Por otra parte, se suprime el régimen transitorio que permitía que las plusvalías obtenidas en la venta de activos que se tenían antes de 1996, mediante unos coeficientes reductores, pudieran quedar exentas en función del tiempo que se habían poseído. Los coeficientes reductores podrán seguir aplicándose a la parte de plusvalía que se haya acumulado hasta el 20 de enero pasado (fecha en que se divulgó la reforma fiscal), pero el exceso desde esa fecha tributará al 18% (al 15% si se vende antes del 31 de diciembre), de modo que el pago de impuestos será mayor con el paso del tiempo. Con una excepción, las acciones cotizadas, en que la plusvalía que tributa se determina por la diferencia entre el valor de venta y el correspondiente a la declaración de patrimonio de 2005.
Por otra parte, y fruto de la reforma del Impuesto sobre Sociedades, se suprime el régimen de sociedades patrimoniales, instrumento utilizado por muchos particulares para canalizar sus inversiones y que ahora deberán disolver o convertir en una sociedad normal.

Como siempre las rentas más altas son las más beneficiadas, mientras que las clases medias, verdaderos motores del país, soportan a pie firme las rectificaciones fiscales, en este caso de los socialistas. A ello hay que añadir los caprichos que comenzaremos a ver en las automías, que sumarán mas confusiín y mala leche a la selva fiscal que no deja de crecer.
Si al final de cada día, totalizásemos los impuestos que pagamos desde que nos despertamos y damos la luz de la mesilla de noche, quedaríamos asustados.
¡Caray, el "castigo fiscal a la clase media frente a las de las rentas más altas" no se duda! Pero no olvidemos mirar detrás... a los muchos millones de contribuyentes que aquí aún ni siquiera llegan ahí:
La mitad de l@s recienocupad@s "que no cobra ni el Salario Mínimo" oficial vigente(?) hoy; Cónyuges a cargo de jubilad@s con una pensión mínima, que son despachados por "complementos" de 3 euros/día, que es todo lo abonado por la Seguridad Social a menos que enviuden y pasen a tener mayores derechos; Las mujeres desempleadas, sin sueldos, y a quienes por estar así niega Hacienda sus 3,33 euros/día al ser madres de menores de 3 años; Jóvenes forzados a un trabajo gratistotal de pre/volunta/beca/meritorios &otr@scuent@s peor que los "aprendices" de antaño; Inmigrantes "sinpapeles, niderecho" mas cotizando; Currantesvarios, liberaos del paro, pero sólo para ser remunerados con los 18 euros de "SMI" por todo el día; Parad@s de larga duración e incluso que se reconoce ya irrecuperables por el mercado laboral, a quienes se subsidia con menos de 13 euros, "para que vivan y mantengan a sus cargas familiares... a condición de que no pillen más" ni una chapuza, ya que entonces quedan incluso sin ese "fijo basura".
Para todos ellos (y, según recientes publicaciones del Instituto Nacional de Estadística, que cuentan esos datos, suman 8 millones los pobres españoles) la tan diseccionada "Rebaja de impuestos" ha sido, menor que baja, Nula: exactamente CERO'cero Euros.