Las acciones triplican su valor desde el mes de mayo

Astroc es una recién llegada a la bolsa que ha conseguido en sólo cinco meses tripicar su valor. ¿Cómo? Con una buena colocación en el mercado y comprando. La inmobiliaria controlada por Enrique Bañuelos ha adquirido una empresa de tamaño superior - Landscape- y el mercado lejos de penalizarla la premia por la operación. Desde que comenzarán los rumores de que la valenciana Astroc se iba a hacer con la inmobiliaria del Banc Sabadell - Landsacape- las acciones han ganado un 41,71%.

Walter Scherk, director de Strategic Investment Advisors, dice que el mercado no ha penalizado al comprador "porque la empresa comprada no cotizaba y entonces no se sabe cuál es la prima de control que se ha pagado". Por eso tampoco se sabe en cuánto la valoraba el mercado. La única referencia existente es el valor neto de sus activos, que es la diferencia entre lo que valen los inmuebles y la deuda. La última valoración era de 740 millones de euros y el precio que pagará Astroc es de 990 millones. La subida continuó cuando pocos días después anunció la compra del 60% de Rayet por 450 millones de euros.

Alberto Moro, consejero delegado de Solventis, dice que Astroc "salió a cotizar con un descuento muy importante respecto a su valoración y que, por lo tanto, fue una muy buena colocación". La inmobiliria Astroc ha triplicado su valor desde que hizo su oferta pública de venta (OPV) en mayo. Gana un 342,2% y el viernes cerró a 28,3 euros. Es la mejor colocación de las que se han hecho este año. Le sigue otra inmobiliaria - Riofisa- que sube un 81,1% desde la OPV. La colocación de Astroc es además la mejor de los últimos nueve años ya que sólo es superada por Sos Cuétara, que comenzó a cotizar en septiembre del 2000.

Astroc es una compañía muy centrada en la gestión de suelo. Por eso la compra de Landscape le resulta complementaria puesto que la todavía inmobiliaria del Sabadell tiene una fuerte presencia en el negocio de la promoción inmobiliaria. Los principales negocios de la firma valenciana son además de la gestión de suelo, el asesoramiento de patrimonios inmobiliarios de terceros, así como la promoción de viviendas. La empresa está presente esencialmente en la zona de Levante y en Baleares.

Walter Scherk considera lógica la compra de empresas inmobiliarias entre sí porque el mercado español está en medio de un proceso de concentración similar al que se dio en el sector de la construcción. Scherk cree que en ese proceso "las empresas de mayor tamaño" serán las que saldrán beneficiadas porque podrán participar en grandes concursos y adjudicarse proyectos de envergadura.

Respecto a la evolución futura de las acciones, Alberto Moro cree que "las inmobiliarias en general no están baratas". Por eso cree que a simple vista las acciones no deberían subir mucho más, si bien avisa que todo dependerá de si la empresa continúa realizando adquisiciones de empresas o no.