AQUI NO HAY PLAYA

La globalización, tan apisonadora ella, hace tiempo que se fue a freír espárragos en Madrí. Creíamos que ya: que con cuatro rascacielos 'high tech' en Azca, un par de ejecutivos ensimismados con 'jaguar' incorporado, una recua de restaurantes international food y las ninfas florecientes y los florecientes faunos patinando por el Paseo de Coches del Retiro en plan Rockefeller Center, la cosa ya estaba. Que éramos modernos, que éramos molones, que estábamos globalizados, que estábamos en la onda. Y una leche (sin descremar). En los procelosos y landistas 60, alguien, algún genio que Dios y los touroperadores tengan en su gloria, se sacó de la manga -dicen que fue Fraga la calle es mía Iribarne, pero yo no le creo capaz de tanto- el celebérrimo Spain is different, que luego el vulgo ibérico tradujo como Espein is díferen. Bueno, pues ha llegado el momento de que Faraón Gallardón y Anónimo Sebastián aprendan de Fraga Palomares Iribarne y convoquen un concurso público, no para la nueva zanja ni para la nueva corruptela ladrillera, no, sino para el eslogan que en los tiempos nuevos habrá de subrayar la feroz idiosincrasia del Foro. Porque, amigos, amigas, Espein será díferen, pero Madrí es díferen del todo.
¿O no es 'díferen' al resto del urbi et orbe una ciudad del siglo XXI donde las lucecitas de Navidad, apagadas, eso sí, llevan colgadas desde mediados de octubre sobre nuestras sorprendidas cabezotas? ¿Qué es, para demostrar que somos los más rápidos desenfundando, cual un Billy el Niño de Orcasitas o de Rosales? ¿No es díferen, oigan, un lugar donde se cruzarán los caminos como decía el gran Antonio Flores, sí, pero donde todos esos caminos, en vez de llevar a Roma, llevan a un atasco sin remedio, sin horario y sin lugar determinados (o sea, a toda hora y en todo lugar)? ¿Hay muchas metrópolis por el ignoto mundo donde se quemen rascacielos una vez sí y la otra también, incluido el momento mismo y el lugar mismo en que los campeones del mundo de baloncesto levantan la copa delante de dos torres torcidas? (eso no lo mejoran ni Faemino y Cansado).

La diferencia es virtud de los elegidos, pienso. ¿O no es diferencia que un señor gordito de gafas, de esos a los que tiras tizas por chivato, lleve las riendas de la información regional de la caja boba en plan o conmigo o contra mí, como si fuera un Ben-Hur de chotis y limonada, eso sí, apoyado por la vestal máxima de color verde esperanza? ¿No es díferen un sitio donde l@s gitanaz@s beben leche con canela en la calle mientras lanzan miradas furtivas y dan palmas al son de Camarón los días de culto? ¿No es, en definitiva, brutalmente díferen este santo sitio en el que la Poli confisca miles de huevos a una pandilla de monstruos en plena celebración de Halloween? Atascado, sucio, iluminado, botelloneado, zanjado, fascinante, díferen Madrí.

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