La estadística revela que más del 57% de l@s trabajador@s en España ganan mil euros al mes. Ya existe una palabra para designarlos: son los mileuristas.
Me imagino que la mayoría, también, son del sexo femenino, porque todavía existe la discriminación de salario: a igual trabajo, peor pagadas las mujeres. No se trata sólo de una generación, la de menores de 30 años; hay muchos mileuristas mayores de 30 y mayores de 50 también. Sin contar con jubilados y pensionistas; muchos de ellos desearían ser mileuristas, pero sólo llegan a medio mileuristas. O sea, 500 euros.
¿Qué se puede hacer con mil euros al mes? No encontré este programa en ninguna de la lista de los candidatos a las recientes elecciones autonómicas, por lo cual, he tenido que apelar a mi imaginación.Por ejemplo: con mil euros al mes se puede pagar el alquiler de un pisito en un barrio degradado, y con lo que sobra, el recibo del gas, del agua y de la luz, que parece subirá bastante, pero no queda dinero para el móvil, ni para comer, ni para vestirse.
Entonces, hay que compartir el pisito de 50 metros cuadrados, con lo cual se pagan 500 de alquiler, más la mitad del gas, el agua y la luz, y se puede comer en el chiringuito de la esquina, un menú diario de ocho euros, cinco días a la semana 160 al mes, sábados y domingos se come en casa, pero no se puede comprar ropa, ni el bonobús, ni ir al cine, ni a los conciertos del Palau de la Música Catalana. Conozco a muchos mileuristas que obligados por esa circunstancia, optan por la vida en pareja, que siempre parece más barata, pero al final, también sale cara, porque hay que tener dos televisores, dos cuentas de móvil, sin contar con el gasto en pastillas anticonceptivas y en condones. Y la vida en pareja casi siempre termina de la misma manera: o separados o en el psicólogo, que cuesta una pasta, más que comer.
El mileurismo hace imprescindible el vínculo familiar, porque al final son los abuelos o los padres quienes tienen que aportar los euros que faltan para llegar a fin de mes. Por eso las encuestas también indican que la familia española es una de las instituciones más valoradas de la sociedad. Puede ser que el abuelo vote a CIU y el nieto a Esquerra Republicana, pero estas discrepancias no tienen mucha importancia cuando hay que comprar el chándal o la tarjeta de móvil.
Yo no sé si nuestros queridos políticos lo han pensado, pero si la mayoría somos mileuristas, la capacidad de ahorro va a desaparecer, con lo cual, los bancos y las cajas tendrán menos beneficios, el precio del dinero subirá, no se venderán segundas residencias y si no se venden segundas residencias, ni yates, ¿qué será de las mafias? ¿Cómo ganarán dinero las mafias? Y mafias desocupadas es un potencial revolucionario que nadie, en su sano juicio, quiere.
Nuestros políticos tienen que reflexionar: el mileurismo puede ser rentable a corto plazo, pero una bomba a largo. Mi abuela decía que lo barato a la larga sale caro.
© Mundinteractivos, S.A.

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