SARDANA MECÁNICA
¿QUÉ RECORDAREMOS de esta campaña? Varias cosas, pero no por mucho tiempo. Que empezó muy subida de tono a causa del DVD de CiU y que termina con cierta modorra que no ha podido conjurar ni el PP en Madrid, ni los odios larvados entre los partidos, ni el debate identitario por la entrada en escena de Montilla. En esta jornada de reflexión podemos afirmar que la sangre no ha llegado al río, a Dios gracias. Será porque muchas cosas, demasiadas, no se decidirán en las urnas, sino en la mesa de negociación. Las que quedan por decidir.
LÁGRIMAS. Artur Mas ha pasado de ser un robot a llorar en un mitin: Es un magnífico argumento para Isaac Asimov. En 2003, el candidato convergente simbolizó la frialdad frente al desparpajo de Maragall; ahora encarna al nacionalismo de rostro humano en comparación con el burocrático ademán de Montilla. Claro que los humanos, com tu, tenemos virtudes y defectos. Mas se ha soltado el pelo, y al desnudar su alma se nos aparece todo lo que encierra de bueno y de malo; su emotividad y su pasión, pero también cierta petulancia que le lleva a afirmar que Montilla es candidato gracias a la política integradora de CiU. Es una temeridad, porque Montilla está en política bastante antes que él.
Y SONRISAS. Montilla se podría haber agarrado a este desliz para llevar la campaña al terreno de las lenguas y las identidades; afortunadamente, no lo ha hecho (al menos, hasta la tarde de ayer). Pero el candidato socialista tiene serios problemas para conectar con la gente, y por eso los responsables de su campaña han virado el rumbo en base a dos premisas. A) Exprimir al máximo la figura de Zapatero, que se comporta casi como un candidato; B) Mostrar en el spot electoral a un Montilla sonriente, modesto y entrañable (por fin se le ve jugando con sus trillizos). Frente al frío gestor, el hombre de la calle. "Con virtudes y defectos", afirma el ex ministro, parafraseando a Carod. Montilla también se define por contraste con su rival.
LA VÍCTIMA. Las circunstancias han llevado a Carod a agudizar cierta tendencia al melodrama y a la épica. Ha repetido hasta la saciedad la cantinela de su compromiso juvenil, su paso por la cárcel, su "sacrificio" por lo de Perpiñán, el sacrificio de todo el partido en el proceso de aprobación del Estatut. En su anuncio televisivo, en el que ERC no dice ni lo que ha hecho ni lo que piensa hacer, aparecen de fondo los tótems de Macià y Companys. Los de Esquerra parecen convencidos de que votarles es, más que nunca, un acto de fe.
LAS LENTEJAS. Aunque sus expectativas no son para nada las mismas, la campaña de ICV y el PP se basa en el dicho de las lentejas; si quieres las tomas, y si no las dejas. Mucha claridad y poca creatividad hemos visto en su propaganda. Sus mensajes son diáfanos y no engañan a nadie. La diferencia es que Saura tiene muchovoto perdido de izquierdas que recolectar y que Piqué se las ve y se las desea para combatir su aislamiento y la fuerza irresistible del voto útil hacia Mas, el que no quiere saber nada de él.
EN RESUMEN. Algunas cosas interesantes que hemos aprendido en estos quince días de campaña: Mas no se fia de Zapatero. Montilla previsiblemente no leyó El zoo d´en Pitus. Saura es detallista y tierno. Carod estuvo en la cárcel. Piqué desafina cuando canta A por ellos.

Escribe un comentario